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Congo y su caos

Fuentes: El salto

Congo es un país enquistado después de dos décadas de conflicto en una violencia que sigue engendrando violencia, en una diaria violación de derechos humanos que dejan a una población impotente. Congo es una postal de violencia, escasez, corrupción, mala administración, de caos…

Congo es un caos. Con pena no encuentro mejor palabra para describir su situación. Un país con la misma extensión que todo el oeste de Europa, donde sobreviven -sí, sobreviven y no viven- unos noventa millones de personas. Personas que en su gran mayoría nunca han salido del país y a veces ni siquiera de la ciudad, ninguna carretera conecta entre ellas las ciudades más importantes.

El 80 % del coltán se extrae del Congo, donde también se encuentran diamantes y oro, pero la población no se beneficia de estos recursos ni se ve reflejado en su presupuesto nacional vía impuestos. Más de setenta grupos armados, cuatro millones de personas desplazadas y otro millón de refugiados de países vecinos.

Hace más de un año que vivo aquí y nunca sé donde ver la luz al final del túnel, de dónde sacar la motivación que apague mi frustración y dónde ver la esperanza. Pues aquí no solo hay necesidad de asistencia sanitaria y recogida de alimentos, ropa, etc. Congo necesita un cambio radical en sus estructuras, en su realidad. El que un día fue uno de los mayores productores de café, hacia los setenta, es hoy un país enquistado después de dos décadas de conflicto en una violencia que sigue engendrando violencia, en una diaria violación de derechos humanos que dejan a una población impotente, Congo es una postal de violencia, escasez, corrupción, mala administración, de caos…

Hay demasiados actores que hacen la situación muy compleja, demasiados grupos de presión, los grupos armados, los gobiernos y las empresas extranjeras con sus lujosos despachos, negocios de los ricos que ningún interés tienen por las oportunidades o derechos de los otros. Es el país de la codicia a merced del resto de la comunidad internacional, que hace oídos sordos, incluso cuando el Gobierno no convoca elecciones y se mantiene en el poder de forma ilegal.

¿Cómo consigues construir casi de cero una ciudadanía activa, un país democrático? ¿Cómo cambias la mente de los miles de hombres que violan a las niñas congoleñas? Y trabajando en estos ámbitos aquí, ¿cómo consigues financiación? Porque sinceramente, no vende… la malnutrición vende, las iniciativas para cambios de comportamiento no tanto…

El pasado 21 de enero la ciudad se llenó, otra vez, de militares y policías impidiéndonos salir de nuestras casas y evitando que los creyentes fueran a su misa dominical. El Gobierno había prohibido cualquier tipo de manifestación «por alterar el orden público» y mantuvo suspendido el acceso a internet en toda la nación.

De acuerdo con cifras de las Naciones Unidas al menos cinco personas murieron, 35 personas resultaron heridas y 63 fueron arrestadas hace 2 semanas en Kinshasa, capital de la República Democrática del Congo (RDC), por disparos y gases lacrimógenos lanzados por la policía, que dispersó a grupos de manifestantes que pedían la celebración de elecciones y poner fin al mandato del presidente. La serie de encendidas protestas contra el mandatario Joseph Kabila fueron convocadas por la oposición y secundadas por sacerdotes católicos que exigen comicios. En el Congo se respira tensión constante y enorme incertidumbre.

Congo es un país bonito, lleno de naturaleza, verde, con lluvia y una tierra cultivable para alimentar a la creciente población africana. Pero a mí me parece que se tiñe cada día de gris y me sorprendo cuando veo mis compañeros congoleños siempre tan optimistas, luchando por intentar reconstruir su nación entre tanta incertidumbre. Sacando sonrisas de esperanzas muy bien guardadas.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/gsnotaftershave/congo-y-su-caos