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Derechos humanos en Túnez

El coronel no tiene quien le crea

Fuentes: Sodepau

El pasado 2 de diciembre tuvo lugar en Madrid la presentación pública de una serie de materiales, editados por ACSUR-Las Segovias , sobre los Derechos Humanos en el Magreb. Esta actividad se enmarca dentro de un convenio de cooperación firmado entre la AECID (Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo) y la citada ONG, […]

El pasado 2 de diciembre tuvo lugar en Madrid la presentación pública de una serie de materiales, editados por ACSUR-Las Segovias , sobre los Derechos Humanos en el Magreb. Esta actividad se enmarca dentro de un convenio de cooperación firmado entre la AECID (Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo) y la citada ONG, con quien SODEPAU desde hace un tiempo también viene colaborando en este tema.

El acto contó con la presencia y testimonio de Omar Mestiri, periodista director de Redacción de Radio Kalima y miembro del Consejo Nacional para las Libertades en Túnez , acogido en Barcelona por el Pen Català dentro del programa de acogida de escritores y periodistas represalidos en sus países; así como de Nidal Hamdache marroquí, de la Asociación Marroquí de los Derechos Humanos. Pero también se contó, en este caso entre el público, con la presencia de tres personas enviadas por la embajada tunecina para defender las tesis gubernamentales, como ya parece habitual cuando se habla de derechos humanos y Túnez, al menos en Madrid pues en abril pasado en un acto de parecidas características no sólo se repitió el hecho sino que alcanzó cuotas importantes de surrealismo, con la presencia de casi una decena de personas, con claras intenciones de sabotear aquel acto. Sin embargo en este caso su presencia fue más moderada así como su actitud, respetando las mínimas reglas de un debate democrático.

Con la habitual rapidez por parte de estas personas a la hora de hacerse con los primeros turnos de palabras al abrirse el debate, la primera intervención fue dirigida a contradecir la exposición del Sr. Omar Mestiri . Presentándose como presidente de una asociación de amistad de empresarios hispano/tunecina, la susodicha persona no contenta con expresar sus opiniones sobre los logros del régimen tunecino en el campo de las libertades y de los derechos de la mujer, comenzó a denigrar en lo personal al Sr. Mestiri , el cual en su respuesta, comenzó a dirigirse a la citada persona, por su cargo en el ejército tunecino de coronel. «Mi coronel, tendrá que reconocer que los datos sobre los niveles de libertades democráticas avalados por toda una serie de instituciones internacionales reconocidas como las que he citado en mi intervención, hacen difícilmente defendible su opinión, como es poco defendible excusarse en que Israel hace lo mismo. En cuanto al no cumplimento de clausulas o resoluciones referentes a los derechos humanos, por parte del gobierno tunecino y de la mayoría de las clausula y leyes internacionales que hacen referencia a la exigencia del respeto de los derechos humanos, clausulas algunas de las cuáles se encuentran incluidas en los acuerdos de cooperación entre el gobierno tunecino y la UE. No, mi coronel, no es defendible por mucho que su general, el Sr. Ben Ali, presidente de Túnez, se lo mande hacer». Hay que señalar que la citada persona reconoció que efectivamente era coronel del ejército de Túnez.

La segunda intervención del «público» también fue dirigida a desmentir las denuncias de violaciones de los derechos humanos cometidos por el régimen tunecino, realizadas por Mestirien este caso haciendo hincapié en la situación de la mujer tunecina, descrita de forma tan paradisíaca que algunas mujeres presentes en la sala, en posteriores intervenciones, mostraron irónicamente sus deseos de irse a vivir a Túnez ante el paraíso terrenal femenino descrito. Las intervenciones del público que posteriormente se produjeron fueron en apoyo de las denuncias realizadas por los dos ponentes magrebíes y el acto transcurrió entre cauces normales del debate entre personas y no energúmenos como sucedió en abril del 2009 cuando casi una decena de personas enviadas por la Embajada tunecina sabotearon el acto «Túnez, la otra cara del paraíso».

De todas formas, ya sea acompañado, como en aquella ocasión en la que también asistió, o prácticamente sólo como en esta, una vez más quedó claro que el coronel no tiene que lo crea.

Fuente: http://sodepau.org/spip/spip.php?article620&lang=es