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El lago Chad, la historia de un lago que desaparece

Fuentes: Iagua

Con unos 4,5 millones de personas gravemente afectadas por la inseguridad alimentaria, es necesario abordar de manera rigurosa la relación de causa y efecto entre el medio ambiente y la seguridad humana. En los últimos 60 años, el tamaño del lago ha disminuido 90 %

El lago Chad, que una vez fue uno de los lagos más grandes de África, está en peligro.

El lago es compartido por Camerún, Chad, Níger y Nigeria. Su cuenca, que se extiende hasta Argelia, Libia y Sudán, ofrece el sustento de casi 40 millones de personas.

En los últimos 60 años, el tamaño del lago ha disminuido 90% como resultado del uso excesivo del agua, la sequía prolongada y los impactos del cambio climático. La superficie del lago ha pasado de 26.000 kilómetros cuadrados en 1963 a menos de 1.500 kilómetros cuadrados en la actualidad. La reducción, que se ha denominado un desastre ecológico, no solo ha destruido los medios de subsistencia sino que implica una pérdida de biodiversidad invaluable.

En la década de 1960, el lago albergaba alrededor de 135 especies de peces y los pescadores capturaban 200.000 toneladas métricas de pescado cada año, proporcionando una importante fuente de seguridad alimentaria e ingresos para la población de la cuenca y más allá. Durante este período, se estima que solo en Chad había alrededor de 20.000 vendedores de pescado.

La década de 1960 fue una edad de oro para los ganaderos en la cuenca del lago Chad. En ese momento, el pastoreo era bueno y los conflictos entre los pastores y los agricultores eran extraños. Sin embargo, las sequías frecuentes han llevado a la pérdida del pasto. Como resultado, muchos de los pastores han huido.

Pero las comunidades que viven en la cuenca del lago no han perdido la esperanza de que se pueda revertir la degradación ambiental.

«Con Dios, la Tierra, los suelos y los árboles nunca podrán desaparecer. Dios los creó, por lo tanto, Él los preservará «, dijo Boulama, un jefe de una aldea tradicional en el Departamento Mamdi, en la región Lac de Chad.

Desde mediados de los años 80, los gobiernos de las diversas naciones que componen la Comisión de la Cuenca del Lago Chad han tomado medidas para abordar la continua degradación del ecosistema del lago.

Esto ha incluido la realización de campañas de sensibilización sobre el uso sostenible de sus recursos naturales y la conservación de su ecosistema. También ha implicado la celebración de conferencias que reúnen a ministros, jefes de gobierno y funcionarios de las Naciones Unidas, la sociedad civil y otros actores clave.

La pesca es una fuente importante de ingresos en la región. (Fuente: Comisión Europea)

Sin embargo, estas medidas han enfrentado varios desafíos: desertificación, migración debido a cambios climáticos, desafíos financieros y de seguridad, y políticas de desarrollo que se enfocan en soluciones a corto plazo. El problema se ha visto agravado por la falta de gestión integrada de los recursos hídricos a nivel nacional y regional en los países afectados.

En los últimos años, la degradación ambiental se ha complicado con la insurgencia de Boko Haram, que comenzó en 2013. A partir de enero de 2018, más de 2,3 millones de personas habían sido desplazadas por el conflicto en la región de la cuenca del Lago Chad.

«Con alrededor de 4,5 millones de personas gravemente afectadas por la inseguridad alimentaria, es necesario abordar de manera rigurosa la relación de causa y efecto entre el medio ambiente y la seguridad humana», dijo Erik Solheim, Director Ejecutivo de ONUMedio Ambiente.

En noviembre de 2015, los estados miembros de la comisión adoptaron un plan de acción de resiliencia climática dirigido a corregir los problemas del lago. El plan delinea los compromisos para empoderar a las comunidades locales para construir resiliencia al cambio climático mientras se enfoca en asegurar sus medios de subsistencia, aumentando así la contribución del lago a la seguridad alimentaria regional y la mitigación de la pobreza.

Este año, la comisión, con el apoyo del gobierno nigeriano y la UNESCO, realizará una conferencia del 26 al 28 de febrero en Abuya. El tema de la reunión es «Salvar el lago Chad para restaurar el ecosistema de su cuenca para el desarrollo sostenible, la seguridad y los medios de vida».

La aplicación rigurosa de estrategias de eficiencia hídrica será esencial para revertir la degradación ambiental del lago. Para que esto sea exitoso, los estados de la región deberán mejorar su cooperación y actualizar sus marcos legales para proteger los recursos hídricos compartidos. También necesitan promover la educación ambiental e implementar la recopilación sistemática de datos, la compilación, el almacenamiento y la difusión.

El Kuri, una raza de ganado única de la cuenca del Lago Chad, está en peligro de extinción debido al retiro de las aguas del lago y la consecuente desaparición de su hábitat nativo. (Fuente: UNOCHA)

Al organizar la conferencia, la UNESCO y la Comisión de la Cuenca del Lago Chad ofrecen una plataforma para que los gobiernos y la sociedad civil compartan las mejores prácticas sobre la gestión sostenible de los recursos naturales del lago, asegurando así los medios de subsistencia de millones de habitantes de la región.

ONU Medio Ambiente está trabajando con países y comunidades para prevenir o revertir la degradación ambiental y la mala gestión, que son la raíz de muchos de los factores políticos, económicos y sociales que impulsan la migración y el desplazamiento.

Como autoridad mundial líder en medio ambiente, ONU Medio Ambiente también promueve un enfoque más proactivo para la reducción del riesgo de desastres a largo plazo. Esto mejorará la capacidad de las comunidades para resistir los impactos y el cambio ambiental.

Fuente: https://www.iagua.es/noticias/onu/lago-chad-historia-lago-que-desaparece