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República Democrática de El Congo

¡Elegir con coraje tu campo!

Fuentes: Ingeta.com

Gracias a Paul Kagame y a la parte visible de Occidente, el Congo se convierte en un proconsulado subordinado a Ruanda

El nuevo presidente de la RDC, Félix Tshisekedi, recibe la banda presidencial de Joseph Kabila. Foto: Jerome Delay / AP. (Fuente: Lavanguardia.com)

Todo lo que acaba de suceder en El Congo, poniendo fin al juego de las sillas musicales, ayudará a clarificar aún más el panorama político y social en el país. Hoy en día, para nadie es un secreto que todo el Congo oficial se muestra públicamente -es decir, sin vergüenza alguna- como una simple región proconsular de Ruanda, a la cabeza de la cual se sitúa un procónsul de nacionalidad congoleña que cuenta con la bendición de las masas populares del Congo. Por encima de todo, el mercenario Paul Kagame no debe creer que ha ganado y derrotado a la nación congoleña.  

Exorcizar el demonio del miedo

A pesar de todo, me alegro de que la situación actual del Congo sea así más clara. Toda la duplicidad de ayer, detrás de la cual se escondían la mayoría de los congoleños y congoleñas, ha cedido el paso abiertamente a una realidad que, si bien obscura, está marcada por hechos reales, aunque sean difíciles de digerir. Al menos, sabemos que las cosas son así y sabemos quién es quién en este país . Sabemos también quién hace qué y, sobre todo, con quién y en nombre de qué o de quién todo se sucede fácilmente. Por encima de todo, el mercenario Paul Kagame no debe creer que ha ganado y derrotado a la nación congoleña. Escribo estas palabras para exorcizar el demonio del miedo.  

En situaciones similares, cuando la casa se quema, sean cuales sean las tentaciones, detesto a los indiferentes. Hay espacio para que toda conciencia libre, para que todo espíritu libre elija con coraje su campo. Los míos y yo hemos elegido la patria, la nación de Congo.  

Por otro lado, lo decimos es sin remordimiento, sin animosidad alguna contra aquellas y aquellos que se han posicionado libremente en el campo adverso, en el campo del enemigo. En situaciones similares, cuando la casa se quema, sean cuales sean las tentaciones, detesto a los indiferentes. Hay espacio para que toda conciencia libre, para que todo espíritu libre, elija con coraje su campo. Los míos y yo hemos elegido la patria, la nación el Congo. Occidente y Paul Kagame han jugado su juego en el Congo. Han hecho creer a unos y a otros que se oponían al individuo Kabila, cuando en realidad era todo lo contrario.

Es un poco como cuando Nikki Halley decía a este último que hiciese lo que le viniese en gana, que situase a quien quisiera, pero que se cuidase de ser él . Y lo demás, nosotros lo apoyaremos. Como siempre, los franceses y los belgas, tras hacer un poco de ruido inútil y tramposo, se situaron tras la orden made in anglo-saxon . No me esperaba nada contra esta distracción orquestada y bien cuidada. Y, hoy en día, Paul Kagame y Occidente se lavan las manos, tras haber manipulado a todo el mundo a izquierda y derecha, incluyendo a Fayulu. Alea jacta est. Los dados están lanzados. Y bien, el Congo conocerá lo que tenga que conocer gracias a la ceguera de sus élites. Como ayer, los congoleños ponen su destino en manos de un Occidente que se ha mostrado siempre intrépido e implacable frente a los negros y a las poblaciones siempre sumisas sin haber librado batalla alguna.  

Lo que nos queda por hacer

Esto es por lo que estamos agradecidos a Ruanda, por lo que estamos agradecidos a Paul Kagame y a la parte visible de Occidente. Porque, sin ellos, la actual claridad sobre el terreno político del Congo no hubiese sido jamás netamente precisada. Hoy en día, lo que más importa no es lo que el campo adverso subordinado a Ruanda hace o hará. Lo importante es, más bien, lo que seremos capaces de iniciar ahora que el terreno se vacía de todas sus contradicciones.

Hay dos campos, el de los sometidos y el de la patria del Congo, y frente a nosotros está y estará Occidente. Por este combate recito mi oración, aprendida y memorizada al acudir a Frantz Fanon: «Nuestro mal, africanos, es haber olvidado que el enemigo no retrocede jamás de manera sincera. No comprende jamás. Capitula, pero no se convierte. Nuestro mal es haber creído que el enemigo había perdido su combatividad y su nocividad. La duda ante la muerte no ha caracterizado jamás al imperialismo».  

Desde este momento, nos asignamos el noble objetivo de reorientar la lucha de otra manera tanto en el fondo como en la superficie y de volver a fundar y a habitar el nuevo pensamiento que debe conducir la lucha, dentro de una estructura política y de pensamiento que está por construir.  

A fin de cuentas, ¿qué nos queda por hacer? Es toda la naturaleza de la lucha contra Ruanda y Paul Kagame en el Congo. Bien cierto que son la punta del iceberg, que hay que repensar toda la casa, desde los cimientos hasta el granero. Desde este momento, nos asignamos el noble objetivo de reorientar la lucha de otra manera , tanto en el fondo como en la superficie, y de volver a fundar y a habitar el nuevo pensamiento que debe conducir la lucha, dentro de una estructura política y de pensamiento que está por construir. Como los venezolanos, parafraseamos lo siguiente: «We will never accept an imposed president that responds to dark interests. […] We will never subordinate to foreign power or a government» («Nunca aceptaremos un presidente impuesto que responde a oscuros intereses. […] Nunca nos subordinaremos a un poder o a un gobierno extranjeros»).

Texto original en francés: Choisir couragement son camp!   

Traducido por Adolfo Agundez Rodríguez para Umoya.

Fuente: https://umoya.org/2019/02/17/congo-ruanda-injerencia/#more-61437