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Reportaje fotográfico

En Asturias arde Pola de Lena

Fuentes: Rebelión

El pasado viernes varias decenas de personas cortaron en Pola de Lena, en ambos sentidos, la autopista A-66 que a través del Huerna une Asturias con León. Las barreras de neumáticos ardiendo y los cohetes lanzados mantuvieron interrumpido el tráfico desde las siete y cuarto de la tarde durante casi hora y media. Dos conductores […]

El pasado viernes varias decenas de personas cortaron en Pola de Lena, en ambos sentidos, la autopista A-66 que a través del Huerna une Asturias con León. Las barreras de neumáticos ardiendo y los cohetes lanzados mantuvieron interrumpido el tráfico desde las siete y cuarto de la tarde durante casi hora y media. Dos conductores resultaron heridos. El conductor de uno de los vehículos resultó herido al impactar un cohete en su automóvil cuando intentaba romper el bloqueo de la autopista. Los indignados, como los denomina la prensa local, comunicaron la movilización prevista a un reducido número de fotógrafos y periodistas. Los responsables de los sindicatos mineros CCOO y SOMA-UGT niegan cualquier vinculación con los hechos y también descartan que haya intervenido algún minero.

Independientemente de otras consideraciones, la movilización de estos indignados tuvo un carácter reivindicativo tal como anunciaron a los escasos medios a los que anticiparon la convocatoria y tal como puede leerse en la pancarta en la que explicaban las razones de la actuación, que traducido dice «Ni paro, ni miseria, ni estafas al pueblo. Queremos educación, sanidad, justicia social y futuro» .

Entre los participantes en el corte de la autopista se encontraban personas de diversos sectores sociales, incluidos mineros.

Hace unos días [1] un grupo de seis extrabajadores de Naval Gijón, ahora prejubilados, se encadenaron en el interior del Ayuntamiento de Gijón. El primer teniente de Alcalde y portavoz del Gobierno municipal, Rafael Felgueroso (FORO), atendió correctamente, eso sí, a los encadenados, pero diciendo, más o menos, que esto no son maneras, que no es método válido encadenarse. Y es posible que no lo sea, pero esta no es la cuestión, la cuestión es que unos prejubilados llevan hasta diez meses sin cobrar porque el responsable directo en el Gobierno asturiano (del PSOE), Graciano Torre, ahora Consejero de Economía y Consejero de Industria en el anterior Gobierno cuando él mismo firmó el cierre del Astillero, las indemnizaciones por despido y las prejubilaciones por estar al frente de Pymar-Naval Gijón. En cambio, a Rafael Felgueroso el comportamiento de Graciano Torres no le parece relevante y tampoco incorrecto o por lo menos no se molestó en manifestarlo.

La pregunta del millón podría ser ¿qué haría Rafael Felgueroso (o Graciano Torre) si llevara diez meses sin cobrar y sin expectativas de cobrar, a juzgar por lo inútil de las gestiones que los encadenados llevan realizadas, y si no tuviera otros recursos que no fuera el sueldo de la prejubilación de mil y pico euros?

Volviendo al inicio, independiente de otras muchas consideraciones que sin duda podrían hacerse, los hechos del viernes no son más que la manifestación de problemas mucho más graves que, sin embargo, están siendo relegados sistemáticamente por los medios y por las autoridades responsables de cómo se gobierna la crisis que cada vez recae más sobre los asalariados, cuando tal crisis no es más que la consecuencia de la refinanciación de los bancos, por no decir que simplemente es para mantener su tasa de ganancia que comparten con la banca europea, principalmente alemana.

En una autonomía de poco más de un millón de ciudadanos (como en cualquier otra autonomía), que haya cerca de cien mil parados y muchos más con salarios cada vez más precarios, que haya un 50% de la juventud en paro y sin expectativa alguna que no sean promesas, que cada día se anuncie un nuevo recorte en cualquiera de las prestaciones sociales, esto no parece ser mayor problema y no guarda relación alguna con cualquier otra cosa que ocurra como, por ejemplo, con lo que ahora ha sucedido en Pola de Lena.

Lo de Pola de Lena es inadmisible, la actual situación social y el empobrecimiento de la sociedad no.

Los daños y los perjuicios en Pola de Lena son cuantiosos, los daños sociales ocasionados por esta crisis a medida de los bancos, con cientos de miles de desahucios, paro, precariedad, subempleo, junto con la evasión fiscal, fuga de capitales, corrupción, falsedad y engaño en los programas electorales,…, ni es perjuicio ni es grave.

Dicen los médicos que la fiebre no es una enfermedad sino el síntoma de una enfermedad. Para que desparezca el síntoma basta con curar la enfermedad. Sin embargo, aquí y ahora todo indica que la fiebre seguirá subiendo, como en Pola de Lena, porque las autoridades, el Gobierno, se dedican a luchar contra los síntomas y, para más agravamiento, con más recortes.

En resumen. En Pola de Lena los manifestantes luchaban por sus intereses, con mayor o menor acierto, y el Gobierno y su policía lucha y defiende, impone, los suyos.

Las imágenes ponen de manifiesto, sobradamente, la contundencia de los «indignados».


Ni paro, ni miseria, ni estafas al pueblo. Queremos educación, sanidadad, justicia social y futuro

Nota:

[1] Acoso a los ex trabajadores de Naval Gijón que responden encadenándose en el Ayuntamiento de Gijón

Fotos cedidas a Asturbulla por Alex Zapico, fotoperiodista y documentalista. (Pensar Audiovisual)

www.asturbulla.org

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.