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La Asociación de Deauville, piedra angular de la injerencia internacional en Túnez

Fuentes: facebook.com

Traducido del francés para Rebelión por Susana Merino

Inmediatamente después del 14 de enero de 2011 y de la huída de Ben Ali, la efervescencia internacional mal podía esconder el malestar de algunas de las potencias por no haber podido participar en tal acontecimiento. A continuación de ciertas tergiversaciones, entre las que pueden citarse la salida de Michelle Alliot Marie, en ese momento Ministra francesa del Interior, dichas potencias resolvieron reaccionar para no dejarse superar por los acontecimientos. Esa es la historia que vamos a contar describiendo, descifrando la reacción de las mencionadas potencias en lo que se ha dado en llamar la Asociación de Deauville.

I El contexto del surgimiento de la Asociación de Deauville.

1. Antes del G8 de Deauville

Mientras en Túnez se sucedían los gobiernos a consecuencia de las presiones populares de las diferentes «Casbas», Francia, primer socio económico de Túnez organizó los días 20 y 21 de abril el primer viajes bajo la dirección del Ministro de Asuntos Exteriores, Juppé, invitando a Turquía a participar oficialmente en la cumbre del G8 que se celebraría entre el 26 y el 27 de mayo de 2011 en Deauvilles, al noroeste de Francia. El gobierno tunecino se hallaba integrado en ese momento por varios tecnócratas bajo la jefatura del Primer Ministro de Beji Caïd Essebs,i y más especialmente de su Ministro de Finanzas Jaloul Ayed, tecnócrata y banquero de carrera que sobrevivió a la caída del gobierno de Mohammaed Ghannouchi. En ese marco comenzaron a colocarse los primeros ladrillos del edificio de la Asociación de Deauville. Ayed efectuó una visita oficial a Washington entre el 16 y el 18 de mayo y allí se reunió con altos funcionarios de la administración, del Congreso estadounidense, del FMI y del Banco Mundial, con el objeto de organizar la cumbre del G8. Se reunió también con Michael Forman, Consejero adjunto de Seguridad nacional, encargado de asuntos económicos internacionales y representante personal del presidente Barack Obama en las cumbres del G8 y del G20, con David Lipton asistente especial del presidente estadounidense en Asuntos económicos y con los senadores John Mc Cain y Joseph Lieberman, a quienes explicó cómo se desarrollaba la situación en Túnez.

Por lo tanto fue en ese encuentro donde se sentaron las bases de la Asociación de Deauville.

El 25 de mayo de 2011, el Primer ministro británico David Cameron declaró en Londres con ocasión de una conferencia de prensa junto al Presidente Barak Obama que «Londres y Washington van a promoverán ‘un programa de apoyo’ político y económico a la ‘primavera árabe’ con ocasión de la celebración del G8 en Francia».

La cumbre del G8 en Deauville

La cumbre del G8 de Deauville, bajo la presidencia francesa de Nicolas Sarkozy, brindó a Francia la posibilidad de asumir el liderazgo de la Asociación de Deauville durante su presidencia del G8. Entonces se lanzó oficialmente, el 26 y 27 de mayo de 2011, la Asociación de Deauville. Se iniciaron entonces varias acciones: el G8 exigió en primer lugar al gobierno de transición tunecino un plan económico de cinco años: en segundo lugar el Banco Mundial otorgó un préstamo de 1.000 millones de dólares en el marco de un programa denominado «Gobernanza y Oportunidades» en sociedad con el Banco Africano de Desarrollo, la Oficina Francesa de Desarrollo y la Unión Europea.

3. Después de la Cumbre

Cuatro meses después, en septiembre de 2011, los Ministros de Relaciones Exteriores de la Asociación de Deauville se reunieron en Nueva York con el objeto de trazar la estrategia oficial de la Asociación de Deauville y poner de este modo en evidencia la gran cantidad de actores internacionales implicados en esta asociación. Fue en esa oportunidad cuando el gobierno tunecino de transición presentó su plan económico de cinco años el «Plan Jazmín». El ministro de Finanzas, Jaloul Ayed, célebre banquero y hombre de negocios tunecino que trazó dicho plan declara en su libro publicado en enero de 2013 que el nombre de «Plan Jazmín» le fue sugerido por el entonces presidente del Banco Mundial, Zoellick, en referencia al Plan Marshall de los EE.UU. puesto en marcha en Europa tras la Segunda Guerra Mundial.

Houcine Dimassi, nombrado Ministro de Finanzas el 10 de febrero de 2012, se reunió unos días después con Gordon Gray, embajador de los EE.UU. en Túnez, con el objeto de recordar a los EE.UU. que aún debía concretar las promesas que hizo a Túnez en la Cumbre del G8 de Deauville. Y para informarle de que el nuevo gobierno mantendría la misma estrategia que el precedente y no abandonaría el marco de lo acordado en Deauville.

El jueves 12 de enero de 2012, Hedi Ben Abbes, Secretario de Estado de Relaciones Exteriores encargado de América y Asia, recibió a Caroline Atkinson, Directora de Asuntos Económicos Internacionales del Consejo Estadounidense de Seguridad Nacional, acompañada de Alfred Baukol, Asistente del Secretario del Tesoro estadounidense. La reunión tuvo por objeto discutir los preparativos de la Cumbre del G20 de 2012 que estaría presidida por los EE.UU. y se celebró en mayo de 2012 en Chicago, con el objeto de concretar los compromisos asumidos en Deauville. Ben Abbes solicitó a las grandes potencias internacionales que apoyaran todo lo posible a Túnez con ocasión de esa próxima cumbre. En agosto de 2012, Ridha Bettaieb anunció en una entrevista al Express FM que el Departamento de Comercio estadounidense se encargaría del benchmarketing entre los códigos de inversión de los países comparecientes como Malasia, Turquía, Jordania y Marruecos y que el Banco Europeo de Inversiones (BEI) estudiaría la relación empleo-competitividad. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) evaluaría el rendimiento de los incentivos, la conferencia de las Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (CNUCED) estudiaría la integración socioeconómica de las inversiones y la International Financial Corporation (IFC) pagaría a los expertos que contribuirían a la confección del código.

El mismo Ministro envió el 9 de octubre de 2012 una carta a Jim Yong Kim, Presidente del Banco Mundial ,que lleva por título: «Carta política para el desarrollo» en la que retoma los puntos citados en anteriores declaraciones y en la que expresa claramente que «Las reformas económicas se inscribirán en un proceso de profundización de la liberalización exterior […]» y que «el proceso de liberalización se consolidará mediante la profundización de la cooperación con la Unión europea mediante una asociación privilegiada». Explica también que «el proceso de liberalización de los movimientos de capitales se pondrá en marcha gradualmente […]».

El 12 de diciembre Alistair Burt, ministro británico encargado de los Asunto con Medio Oriente y África del Norte, se reunió con el Ministro tunecino de Inversiones y Cooperación Internacional, Riadh Bettaieb, para comunicarle «el interés de su país, que presidirá el G8 a partir de 2013, de concretar la iniciativa de la Asociación de Deauville».

Al día siguientes, es decir el 12 de diciembre de 2012 el ministro de Inversiones y Cooperación Internacional publicó un comunicado en el que destacaba las reformas adoptadas en el terreno económico, especialmente las relacionadas con la mejora del ambiente de inversiones y de negocios. Incluía también la concreción de la Asociación Pública/Privada (PPP).

El 14 de diciembre de 2012, un comunicado de TAP titulado «Jebali exhorta al G8 a concretar las promesas de la Asociación de Deauville» informaba de que al cierre de la novena sesión del Foro para el Futuro Jebali instó a los países del G8 a concretar los puntos del programa en que se pusieron de acuerdo el gobierno tunecino y los participantes del G8. Según dicho comunicado, afirma asimismo que «El gobierno tunecino se ocupará de reformar los sistemas financieros y bancarios y de revisar el código de incentivos a la inversión».

II Los objetivos de la Asociación de Deauville

1. Los actores presentes

Antes de entrar en el corazón de los objetivos anunciados por la Asociación de Deauville, es necesario describir la amplitud de esa Asociación, que incluye una impresionante cantidad de actores internacionales de primer plano. He aquí la lista de actores que firmaron la Asociación de Deauville: El G8 (Francia, Estados Unidos, Japón, Alemania, Canadá, Italia, Gran Bretaña), la Unión europea, Arabia Saudí, Catar, Turquía Kuwait, los Emiratos Árabes Unidos como así también una cantidad de instituciones internacionales: el Banco Africano de Desarrollo (BAD) Fondo Árabe para el Desarrollo Económico y Social (FADES), el Fondo Monetario Árabe (FMA), el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (BERD) Banco europeo de Inversiones (BEI) , el Banco Islámico de Desarrollo (BID) la Sociedad Financiera Internacional (SFI) (miembro del Banco Mundial), el Fondo Monetario Internacional (FMI), los Fondos OPEC para el Desarrollo internacional (FODI) Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). El Banco Mundial (MB).

En lo referente a los países recipiendarios de esta Asociación están incluidos, primero Túnez, Egipto, Marruecos y Jordania a los que en septiembre de 2011 se agregó Libia. Francia insistió en que países como Marruecos y Jordania no se dejaran de lado sino que se incorporasen a esta asociación.

2. Los objetivos

Los objetivos incluidos en la Asociación de Deauville se distribuyen en dos columnas básicas: una columna política y una columna económica. Se supone que la simbiosis entre el fortalecimiento del Estado de derecho (pilar político) y el apoyo al crecimiento (pilar económico) permitiría a los países involucrados responder a las necesidades de sus poblaciones. En principio el pilar político se orientaría al fortalecimiento de un Estado de derecho, el apoyo a la sociedad civil así como al mejoramiento de la formación profesional en esos países. El pilar económico serviría para el fortalecimiento del desarrollo económico y el sostén de de la integración regional y mundial. Por lo menos en la práctica y desde el punto de vista bilateral, los objetivos estuvieron ampliamente influenciados por las presidencias del G8: Francia en 2011 y los EE.UU. en 2012. Desde el punto de vista multilateral han sido principalmente el Banco Mundial y el FMI los que han influido en el contenido de esta Asociación.

Entre los objetivos mencionados por el Gobierno francés en lo referente a la Asociación de Deauville del 2011. podemos citar el Organismo Euromediterráneo de la Juventud para formar jóvenes de la margen sur de Europa para ayudarlos luego a insertarse en su propio país como también un vasto proyecto de instalación de granjas solares en la margen sur del Mediterráneo bajo la égida del dúo franco-alemán (instalación de granjas solares por parte de Alemania -proyecto Desertec- y la instalación de la interconexión euromediterránea por parte Francia -Proyecto Medgrid-).

Algunos puntos de este programa se citaron en un documento del FMI del 10 de setiembre de 2011.

Al transferirse la Presidencia del G8 a EE.UU., en Camp David los días el 18 y 19 de Mayo de 2012, se sintió mejor la influencia estadounidense y los objetivos se presentaron más detalladamente. En efecto, las fichas informativas (1) fueron publicadas por el Departamento de Estado estadounidense detallando los programas de la asociación de Deauville en los cinco países involucrados:

– Desarrollo de las PME, según las siguientes acciones: creación de un fondo de apoyo para las PME administrado por el FADES; asistencia técnica al desarrollo de las PME bajo la dirección del FMI y otros bancos multilaterales; reducción de las barreras a la inversión en los países en transición; incremento de los esfuerzos para estimular el comercio y la inversión en la región fortaleciendo los acuerdos de Agadir, el GAFTA y ampliación de los Acuerdos de Libre Comercio con otros países; recomendaciones a las PME sobre el mejor medio de creación de empleos bajo la égida de la plataforma de las instituciones financieras internacionales; apertura de los mercados de los países en transición y apoyo técnico para mejorar su competitividad en los países del G8; creación de asociaciones empresariales en los países del G8 que crearan asociaciones con sus homólogos de los países en transición.

– Gobernanza abierta y participativa de acuerdo con los siguientes principios: puesta en marcha de reformas que les permitan ser elegibles en el Open Government Partnership (OGP); creación de un Cuerpo Consejero en materia de Servicios Financieros surgido de los sectores público y privado para desarrollar un sector financiero fuerte, estable, transparente y accesible: seguir con la puesta en marcha de la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción.

– Ampliación de las prerrogativas del Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo; creación en 2012 de un fondo especial de transición de alrededor de 1.300 a 4.000 millones de dólares en los tres años siguientes: el BERD tiene la misión especial de apoyar al sector privado para acompañar a los países en transición hacia una economía de mercado.

– Intercambios internacionales hasta 2013 según las siguientes acciones: intercambios entre los miembros del cuerpo legislativo, asistencia técnica a las asambleas de los países en transición; intercambios entre los poderes regionales y locales; intercambios entre sindicatos.

Plan de acción de recaudación de activos según las siguientes acciones: publicación de una guía para la recaudación de activos; ayuda a la redacción de leyes relacionadas con este tema y la formación; apoyo al lanzamiento del Foro Árabe para la recaudación de activos; los países en transición deben fortalecer la prevención y los instrumentos contra la corrupción.

– Finanzas según las siguientes acciones: lanzamiento de una Iniciativa de Acceso a los mercados de capitales tomando ejemplo del acuerdo para la garantía de los préstamos firmado entre los EE.UU. y Túnez en 2012; lanzamiento de un Nuevo Fondo de Transición con relación a los países en transición bajo forma de asistencia técnica para instrumentar reformas críticas en los siguientes sectores: de gobernanza económica, de integración, de comercio y de inversiones, como también en el sector de las reformas institucionales; creación de una plataforma de coordinación de las Instituciones Financieras Internacionales, con el BAD como primer jefe de la coordinación, siendo las siguientes las reformas planteadas:

. Préstamos sobre la gobernanza el sector privado, los sectores domésticos tunecinos (BAD y BM), en Jordania (BM) y en Marruecos (BM).

. Líneas de crédito para las PME y para las infraestructuras rurales para un crecimiento inclusivo en Túnez.

. Apoyo a las asociaciones Público-privadas a través de la Arab Financing Facility for Infrastructure lanzada en 2011 por el BM y el BID.

. Desarrollo de competencias adecuadas en la enseñanza superior en la región a través la iniciativa «4ª iniciativa para la Juventud árabe».

. El BERD y el FMA harán la promoción de los mercados de capitales en Egipto, Jordania, Túnez y Marruecos.

Podemos así comprender los alcances del programa de Asociación de Deauville al que e han incorporado todos los sectores políticos y económicos de un país. El tema de la transición no ha sido tomado a la ligera por los países socios de Deauville. Algunas medidas referentes a las reformas estructurales serán muy difíciles de instalar a causa de su impopularidad , de allí nuestro interés de la estrategia diseñada por los actores de la Asociación de Deauville.

III Estrategia de los actores de la Asociación de Deauville

1. Tratamiento de shock

Dados los considerables medios movilizados, instituciones y cancillerías movilizadas, medios financieros gigantescos (más de 80.000 millones de dólares en total) es evidente que no son los países en transición lo que soportan ese peso. La Asociación de Deauville es una enorme empresa montada con respecto a los países de la «Primavera Árabe» y cuyo principal objetivo es mantener bajo control a esos países para que se mantengan dentro del marco establecido por el modelo de democracia de mercado obligándolos a permanecer bajo la influencia atlántica. (Rusia el único país ajeno al Atlántico no juega ningún papel esta Asociación). Para poner en marcha todas las necesarias y dolorosas reformas que requiere el modelo de democracia de mercado en esos países, los actores de la Asociación de Deauville deben formular una estrategia ganadora. Para comprender uno de los fundamentos de esa estrategia es necesario volver sobre el estudio de Naomí Klein publicado en 2007, La doctrina del shock, cuyo fundamento es el siguiente: tras un shock violento (revolución política, guerra, catástrofe natural, asesinato político) en todas las oportunidades se aprovecha el impacto para introducir el sistema neoliberal y hacer que el Estado pierda su soberanía, su control, y someterlo al control externo. Friedman, apoyando al ultraliberalismo, aconsejaba a los políticos que inmediatamente después de la crisis impusieran reformas económicas dolorosas antes de que la gente tuviera tiempo de recuperarse. Lo denominaba «tratamiento de shock»: Lo mejor es entregar las riendas del país a los tecnócratas, a quienes se suponía neutrales y objetivos pero que finalmente defenderían con uñas y dientes el modelo ultraliberal, a los que Naomi Klein llama Chicago Boys.

2.- Dividir para reinar

Uno de los puntos fundamentales de esta estrategia del tratamiento de shock es impulsar una diversificación capaz de absorber toda la energía de las fuerzas vivas a favor de este tratamiento, alimentando las divisiones capaces de instalar la mayor tensión posible. En lo concerniente a los países objetivo de la Asociación de Deauville que hay necesidad de controlar debido a su inestabilidad (Turquía, Egipto) el shock ha alimentado rápidamente la división entre laicos e islamistas, entre modernistas y conservadores. El objetivo era, recordémoslo, cristalizar las fuerzas vivas del país y por lo tanto paralizarlas con el objeto de que no se preocupen demasiado por las dolorosas reformas que hay que aplicar. Para comprender bien esta estrategia es necesario observar la alianza que se producido alrededor de la Asociación de Deauville en la que los países laicos y progresistas (como Francia) y los países islámicos y conservadores (como Cuatar) han sido capaces de superar sus enfrentamientos, contraposiciones que ellos mismos alimentan a través de sus medios en países objetivo en los que las hacen pasar como irreductibles.

IV Implicaciones para Túnez

1.Implicaciones económicas

La Asociación de Deauville, que comenzó a establecerse en 2011, puede permitirnos realizar ya una especie de balance de las consecuencias que ha provocado esta Asociación en Túnez. Si existe la posibilidad de realizar un balance de la política económica de Túnez desde 2011, es que no ha sido objeto de un verdadero debate a escala nacional y por lo tanto casi la totalidad de las reformas emprendidas desde 2011 se han hecho bajo la tutela de la Asociación de Deauville. En efecto, la mayor parte de las reformas emprendidas por el gobierno de transición de Beji Caid Essebsi se han realizado bajo la tutela del BM y esas reformas fueron motivo de una encuesta (2) por parte de la Asociación ACET, que demostró que las reformas iban contra los intereses de la mayoría de los tunecinos. Del mismo modo después de las elecciones del 23 de octubre de 2011 y la iniciación del gobierno de Hamadi Jebali, todas las reformas emprendidas han sido literalmente dictadas por el Banco Mundial (3), para corroborarlo es suficiente comparar el cuadro de las reformas de la Presidencia del Gobierno con el que aparece en el documento de préstamos del BM; son exactamente los mismos. Sin embargo estas reformas no aparecían en los programas de Enahdha antes de las elecciones, lo que pone en evidencia que estas reformas se han hecho por iniciativa del BM en el marco de la Asociación de Deauville.

Del mismo modo es significativo observar que la firma de una acuerdo con una Asociación Privilegiada con la Unión europea no ha pasado por la ANC y continua negociándose sin que se haya consultado a los miembros de la Asamblea, lo que demuestra que las negociaciones más cruciales se hacen al margen de la soberanía del país.

Las recientes veleidades del FMI de instalar un Programa de Ajustes Estructural a principios de 2013 se inscriben según el Gobernador del BCT, en el marco de la Asociación de Deauville. Por otra parte algunos días antes de su asesinato, Chokri Belaid y su Frente Popular se habían manifestado contra ese paso del FMI.

En efecto, las consecuencia económicas son desastrosas desde el punto de vista de las cuentas corrientes, las negociaciones con la UE van a incrementar el déficit de la balanza comercial del país, Desde el punto de vista del presupuesto, los préstamos otorgados por las IFI no generan ningún recurso propio y en cambio permitirán que su reembolso incremente el déficit presupuestario mediante una huída hacia adelante, desde el punto de vista del sistema financiero, una mayor apertura hacia la economía de mercado expondrá a la economía tunecina a una próxima y mayor crisis que llegará inevitablemente con el hundimiento del dólar. Las reformas relacionadas con las subvenciones, la caja de pensiones, los impuestos o aún más el derecho al trabajo van a debilitar todavía más a una población ya de por sí vulnerable. Haremos un estudio más detallado de estas reformas estructurales impuestas por el FMI.

2- Implicaciones políticas

Desde el punto de vista político, la aplicación de la estrategia shock tiene la consecuencia directa de la pérdida de soberanía del Estado tunecino Ni antes ni después de las elecciones el Estado tunecino no ha tenido ni tiene ningún poder para decidir su propia política económica, social ni institucional. La falta de márgenes de maniobra, de medios humanos y financieros debilitan las instituciones democráticas como la ANC, que no tienen posibilidades de realizar su trabajo en condiciones aptas (poca formación, pocos medios humanos para asesorar a los diputados etc.). De este modo Túnez se encuentra encerrada en una trampa en la que presuntas faltas de recursos la obligan a someterse a las condiciones de la Asociación de Deauville para tener acceso a los recursos financieros, cuya consecuencia es disminuir aún más sus recursos disponibles y aumentando así cada vez más su dependencia de la Asociación de Deauville. Esta trampa descansa íntegramente en el paradigma del Estado mendicante que no tiene recursos mientras la fuga de capitales duplica el monto total de la deuda y Túnez dispone de suficientes recursos naturales como para ser presupuestariamente independiente.

V. Conclusiones

Hemos querido describir aquí el proceso, los actores y las apuestas que incluye la Asociación de Deauville. Este tema ha sido poco tratado por los medios tunecinos y la cantidad de actores y de interlocutores de Túnez no ayuda a ver la total coherencia que existe en esta empresa iniciada en 2011. Nos ha sido imposible analizar de manera exhaustiva y analítica el papel de cada uno de los actores de esta Asociación, tanto del lado de los socios laicos como de los socios islámicos y creemos que deberá ser objeto de estudios posteriores. Los tunecinos deben hallarse al corriente de esta iniciativa, que influye y enmarca el proceso de emancipación de los pueblos árabes. Convocamos a la vigilancia, a la probidad y al respeto de los principios que hacen que un pueblo sea soberano y que pueda construir su futuro sobre sus propias bases.

Notas:

(1) Fichas de información

(2) http://zelzel.net/deconstruire/contre-revolution-en-tunisie-la-strategie-du-choc-et-la-banque-mondiale

(3) http://pdfcast.org/pdf/document-de-programme
 
Fuente: http://www.facebook.com/notes/observatoire-tunisien-de-leconomie/partenariat-de-deauville-pierre-angulaire-de-ling%C3%A9rence-internationale-en-tunisi/139739956191322 

rCR

 

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