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Obama perderá un aliado estratégico

Fuentes: La Jornada

Hace unos días el representante Barney Frank anunció que no buscará su relección el próximo noviembre. El distrito que él representa ha sido un bastión del partido demócrata por décadas. Entre las principales ciudades en el distrito están Boston y Brookline, esta última sede de la dinastía Kennedy. Uno de los motivos de su decisión […]

Hace unos días el representante Barney Frank anunció que no buscará su relección el próximo noviembre. El distrito que él representa ha sido un bastión del partido demócrata por décadas. Entre las principales ciudades en el distrito están Boston y Brookline, esta última sede de la dinastía Kennedy. Uno de los motivos de su decisión se debe a la redistritación que con motivos electorales se hizo en el estado de Massachusetts. Se incorporaron al distrito que él representa 300 mil electores de ciudades dominadas por el Partido Republicano y se eliminaron varias en las que hay preferencia por los demócratas. Esa estrategia se sigue en estados gobernados por republicanos con evidente propósito de consolidar el dominio de ese partido en el Congreso. ¿Quién es Barney Frank? ¿Por qué será una pérdida para la causa liberal?

Frank fue electo a la Cámara de Representantes en 1981. Por más de dos décadas fue el presidente del Comité de Asuntos Financieros, tal vez el más poderoso en ese recinto legislativo. Ahí se elabora la propuesta de presupuesto anual y la normatividad del sistema económico, entre otros asuntos de importancia para ese país. La reciente reforma financiera fue concebida principalmente por Frank. Su capacidad para entender el funcionamiento del sistema financiero fue clave para confrontar a quienes han insistido en defender la desregulación y la libertad para operar sin cortapisas en Wall Street. Recibir apoyo de ellos para su campaña de relección no fue obstáculo para que impulsara reformas que regulen estrictamente la operación de corporaciones en esa área.

Entre los aspectos que lo han hecho popular fue que en 1987 se declaró gay, uno de los pocos en el Congreso que han tenido el valor de hacerlo. Su actitud fue importante para avanzar en los derechos de esa comunidad en todo el país, ya que el mejor antídoto para combatir los prejuicios es la realidad, según declaró.

Otra razón que expresó para su retiro fue la cada vez más difícil tarea de gobernar desde una institución en la que priva una división irreconciliable. De continuar así, dijo, será difícil impulsar cambios para un trabajo más productivo a la hora de legislar. Advirtió que las elecciones para decidir la próxima mayoría en el Congreso están en el aire, y agregó que dependerán de la forma en que se resuelva la crisis financiera en Europa. Habrá que tomar en cuenta su observación pues algo sabe de ese asunto.

No obstante su afabilidad, el sarcasmo que emplea para dirimir sus controversias es célebre. Por ello declaró que una de las satisfacciones de retirarse es que ya no se esforzará por tratar con cortesía a sus enemigos políticos. Será difícil para Obama encontrar un aliado de ese calibre.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2011/12/05/opinion/019o1pol