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El 11-S, "pretexto para desmantelar libertades y derechos", dice el veterano periodista

Otro ataque terrorista convertiría a EE.UU. en un país fascista: Daniel Ellsberg

Fuentes: La Jornada

A pesar de los excesos de poder que el Acta Patriotica permite al gobierno estadunidense, «aún no estamos en un verdadero Estado policiaco», considera el veterano periodista Daniel Ellsberg. «La crisis de nuestras libertades no ha llegado todavía, pero esto podría suceder después de un próximo ataque terrorista». Los ataques del 11 de septiembre de […]

A pesar de los excesos de poder que el Acta Patriotica permite al gobierno estadunidense, «aún no estamos en un verdadero Estado policiaco», considera el veterano periodista Daniel Ellsberg. «La crisis de nuestras libertades no ha llegado todavía, pero esto podría suceder después de un próximo ataque terrorista».

Los ataques del 11 de septiembre de 2001 «fueron pretexto para invadir un país que no nos amenazaba y para desmantelar nuestras libertades y derechos ciudadanos», expresó aquí Ellsberg, quien hace tres décadas reveló al público los famosos «papeles del Pentágono», que llevaron a la renuncia del ex presidente Richard Nixon después del escándalo de Watergate, el cual devino paradigma del escándalo político en todo el mundo.

«Un próximo ataque podría cambiar definitivamente a Estados Unidos y convertirlo en un país fascista, en manos de gente como John Ashcroft o John Pointdexter. O bien un país de espías, como la antigua Alemania Oriental, donde cualquier vecino, familiar o amigo podía ser delator de la policía», afirma Ellsberg, y pasa a relatar algo que le escuchó en Alemania hace unos meses, cuando recibió un premio «por ser whistleblower, palabra que no tiene traducción exacta en alemán» (ni en castellano, pero significa algo así como soplón que delata la corrupción o los excesos de las autoridades).

«Algunas de las personas presentes en esa ceremonia tenían alrededor de 80 años y habían crecido en los años 30, con los nazis. Todos coincidieron en que el Estados Unidos de ahora les recuerda fuertemente el clima alemán de aquella época, cuando los legisladores, los periodistas y muchos intelectuales se comportaron cobardemente, permitieron que Hitler y los suyos pervirtieran la legalidad, destruyeran las libertades de la nación y después una parte significativa del mundo.

«En este país está sucediendo algo equivalente. El Congreso y los medios no muestran ningún valor. Pero debemos hacer lo necesario, a pesar de ellos, para detener el fascismo», advirtió Ellsberg ante un atentísimo auditorio que llevaba botones con leyendas como «La disidencia es patriótica» o «Yo defiendo mis derechos digitales».

En su momento, Richard Nixon llamó a Ellsberg «el hombre más peligroso de Estados Unidos». (Hoy, según el gobierno de Washington y la revista de espectáculos Weekly Entertainment tal título corresponde a Michael Moore).

El veterano reportero fue espiado por la policía sin encontrar ningún «crimen» en su expediente de 27 mil páginas. «La FBI no dijo lo que Nixon quería oír. Entonces, el propio presidente ordenó una investigación».

Ellsberg fue llevado a juicio por filtrar la información que finalmente liquidaría a Nixon y la escandalosa política que apuntaló la guerra de Vietnam.

Según el investigador, el presidente George W. Bush tiene ahora mejores recursos legales: «El Acta Patriotica abre el margen ‘legal’ para las investigaciones de la CIA y la FBI. Bush no necesita esconder nada, puede hacer lo que quiera, menos intentar la ‘incapacidad física’ de sus adversarios» (tal fue el eufemismo nixoniano para liquidar a Ellsberg, en lo que evidentemente falló).

Ellsberg señala que una investigación secreta «puede mentir o ser inexacta, pues nadie la regula, y fácilmente será usada para erosionar las libertades». Afirma que, en su caso, muchas veces intentaron emplear grabaciones mal hechas o manipular conversaciones tergiversando su significado. «Sólo les faltó matarme», concluye el sagaz periodista, héroe de las libertades civiles y todavía hoy «amenaza pública» para el poder.

En el contexto de la asamblea nacional de la Organización Estadunidense por las Libertades Civiles (American Civil Liberties Union, ACLU), que se celebró en esta ciudad, Ellsberg señaló: «La guerra en Irak ha sido catastrófica y agregó muchas razones para que nos ataquen los terroristas», e hizo un llamado: «Es tiempo de mostrar valor civil, no callar, no ocultar, y hacer lo necesario para detener el Acta Patriótica y las demás acciones ofensivas y dañinas de nuestro gobierno».

Por otro lado, hoy se anunció aquí que Ellsberg impulsa un proyecto para estimular y alentar a los whistleblowers, quienes, para como van las cosas, están resultando el nuevo modelo de héroe americano. ¿Signo de los tiempos?