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Prepararnos para la crisis electoral de noviembre

Fuentes: International Socialist Project - Correspondencia de Prensa

Donald Trump ya dio una muestra clara de sus planes poselectorales en el primero de los debates presidenciales televisivos.

La crisis que prepara Trump

Trump va a mandar a sus equipos de matones a los colegios electorales, disfrazados de observadores electorales. Los votos por correo van a ser denunciados como fraude y falsificación. La ola de impugnaciones legales se anuncia sin límites, los casos judiciales abiertos y el tratamiento mediático de los mismos pueden crear un escenario de pánico. Las bandas de extrema derecha, como los Proud Boys (Chicos Orgullosos), estarán «alerta».  Esa es la estrategia de tensión que desea crear.

Pero la voluntad de Trump no implica que sea capaz de llevar sus planes a cabo. No debemos adelantarnos. Sin embargo, sería insensato no prepararnos para la posibilidad de que tales hechos ocurran. Otros artículos en este sitio ya han analizado el contexto político de las elecciones. El propósito ahora, es examinar la estrategia socialista en la crisis que se avecina en noviembre.

El primer componente de nuestra estrategia comienza antes del cierre de las urnas. Tenemos que movilizarnos contra los llamados «observadores electorales» de Trump. Esos matones van a venir con el claro propósito de impedir la votación e intimidar a los votantes. Resulta fácil identificar a los grupos racistas armados en los centros de votación de los barrios afroamericanos. Los socialistas tendremos que buscar las tácticas y construir las alianzas apropiadas para enfrentar y aislar a esos grupos.

Apoyemos las manifestaciones por los derechos democráticos

Sobre la situación postelectoral, nuestra postura inicial debe ser explicada. Los socialistas apoyan la defensa, la preservación y la extensión de todos los derechos democráticos y libertades civiles. El derecho del ganador de las elecciones a asumir el cargo es un derecho democrático fundamental. Si Biden gana las elecciones, apoyaremos su derecho a convertirse en el presidente de los Estados Unidos.  Participaremos plenamente en todas las manifestaciones que llamen al respeto y la implementación del resultado del voto. Los socialistas van a formar parte de las muy probables manifestaciones masivas si Trump tratara de robar la elección.

Es muy probable que tengamos que enfrentarnos al Partido Demócrata para ampliar y profundizar el movimiento. Sobre eso, tenemos un ejemplo histórico que nos sirve de referencia: La votación de Gore-Bush en Florida, en el año 2000, que estuvo muy reñida. Los republicanos convocaron a acciones callejeras contra los demócratas durante el tumultuoso período de recuento de votos. Las memorias de Jane McAlevey y la excelente película Recount (Recuento, Jay Roach, 2008) registran la capitulación del Partido Demócrata. Nuestro objetivo será el de profundizar el movimiento de masas, y no el de preocuparnos por la «respetabilidad» de los procedimientos.

Nuestro objetivo debe ser que el movimiento vaya más allá de las marchas y mítines callejeros. Los trabajadores postales pueden, por ejemplo, rechazar cualquier acción de DeJoy/Trump que obstruya la entrega efectiva de los votos por correspondencia. Ocupaciones simbólicas, como las que tuvieron lugar en el Capitolio de Wisconsin durante la gran batalla del sector público de 2011, son otra posibilidad. Tales acciones van a necesitar la organización de amplias redes de apoyo.

De más está decir que la defensa de los resultados de las elecciones es una cuestión totalmente diferente de apoyar o respaldar políticamente a Biden y al Partido Demócrata. Vamos a manifestar como defensores de los derechos democráticos, no como partidarios de Biden. La extrema izquierda deberá reflexionar sobre la mejor manera de presentar nuestra independencia de clase en las manifestaciones anti-Trump. Este problema es particularmente agudo dado que no hay una gran organización revolucionaria que sea capaz de organizar a los militantes y presentar sus ideas a través de un periódico central. Deberíamos examinar la posibilidad de participar en los grupos de «Black Lives Matter» durante las manifestaciones. Los partidarios de la campaña Hawkins/Walker  del Partido Verde (Green Party) también pueden encontrar formas de trabajar juntos para marcar una presencia independiente.

Si Trump lleva a cabo su plan de robar las elecciones, es muy probable que las manifestaciones tengan lugar en un ambiente muy tenso. Las contramanifestaciones de la extrema derecha son más que previsibles. La organización efectiva de las manifestaciones será importante, será necesario contar con una dirección central cuyas intenciones y planes sean claramente comunicados a los manifestantes. Se necesitarán equipos de seguridad bien organizados para defenderse. Los socialistas tienen una verdadera experiencia en este aspecto, su contribución puede ser muy importante para el éxito de las movilizaciones.

“Mantener la cabeza en su sitio”

Aunque haya sido un apologista del imperialismo británico, Rudyard Kipling sabía cómo redactar sus frases. La necesidad de «mantener la cabeza en su sitio cuando todos a tu alrededor la pierden» [1] es un requisito fundamental para nosotros. Lo que tiene de perverso el trumpismo o la amenaza que representa, no cambia la naturaleza de clase fundamental de Biden y del Partido Demócrata. Trump puede estar en pie de guerra, pero el Partido Demócrata sigue siendo un componente integral de la clase capitalista estadounidense.  La acción de masas en las calles y en los lugares de trabajo sigue siendo la manera de resistir. El hecho de apoyar al Partido Demócrata implica debilitar esa resistencia porque eso significa respaldar a la organización que absorbe y asimila el descontento en este país.

De aquí a las elecciones, nos queda mucho trabajo por hacer: apoyar todos los modos de lucha como las manifestaciones que se produjeron tras el asesinato de Breonna Taylor (13-03-2020 en Louisville, Kentucky, de 8 balazos. NdT), apoyar la candidatura ecosocialista verde de Howie Hawkins y Angela Walker (2020 Green EcoSocialist ticket) y enfrentarnos a los matones «observadores electorales» de la extrema derecha. Mientras trabajamos en estos proyectos, los socialistas vamos a seguir explicando por qué Biden y los demócratas son parte del problema y no de la solución.

En caso de crisis después de las elecciones, nuestro enfoque general es claro: apoyar enérgicamente a todas las movilizaciones en defensa de los derechos democráticos, el apoyo constante a las perspectivas de independencia de clase y de lucha.

* Adam Shils, docente jubilado de Chicago. Tiene una larga militancia en los sindicatos y en la izquierda marxista. Colaborador del portal International Socialist Project.

Nota 

1)Poema «Sí», R Kipling, 1895, publicado por primera vez en 1910. (Redacción Correspondencia de Prensa)

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https://internationalsocialism.net/

Traducción de Correspondencia de Prensa