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La democracia del más fuerte es siempre la mejor

Fuentes: Instituto Tricontinental de Investigación Social - Imagen: Olga Yaméogo (Burkina Faso), Le soleil est dans vos pieds [El sol está en tus pies], 2023.

Si Thomas Sankara no hubiera sido asesinado en 1987 y hubiera podido impulsar el desarrollo de Burkina Faso, tal vez el Sahel habría seguido su ejemplo hace una generación, y la situación actual podría ser muy diferente.

Queridas amigas y amigos:

Saludos desde las oficinas del Instituto Tricontinental de Investigación Social.

El 15 de octubre de 1987, Thomas Sankara, líder de Burkina Faso, fue asesinado junto a 12 de sus altos funcionarios. En aquel momento, que recuerdo bien, reinaba una gran confusión sobre quiénes habían cometido este imperdonable acto. Los asesinos, demasiado temerosos para enfrentarse a Sankara, le dispararon por la espalda, le acertaron múltiples veces y luego apuntaron a quienes estaban reunidos con él. Poco después, uno de los colaboradores de Sankara, Blaise Compaoré, defendió el golpe de Estado alegando que Sankara había puesto en peligro las relaciones con Francia y Costa de Marfil, un aliado cercano de Francia. Treinta y cinco años más tarde, después de que una rebelión popular derrocara a Compaoré, este fue declarado culpable de complicidad en el asesinato, aunque no se investigó seriamente el papel de las agencias de inteligencia extranjeras (como la de Francia). Sin embargo, una pregunta sigue sin respuesta: ¿por qué mataron realmente a Sankara?

Thomas Sankara (1949-1987) fue nombrado primer ministro de la que entonces se conocía como República del Alto Volta en enero de 1983 bajo la presidencia de Jean-Baptiste Ouédraogo, cuyo gobierno llegó al poder tras el derrocamiento de Saye Zerbo en noviembre de 1982. Después del intento de Zerbo de aplastar a los sindicatos, jóvenes oficiales militares vinculados al Regroupement des officiers communistes [Grupo de Oficiales Comunistas, ROC], del que Sankara formaba parte, ayudaron a llevar a Ouédraogo al poder. Ouédraogo entonces eligió a Sankara como su primer ministro. Ambos hombres cultivaron una imagen pública austera. El joven primer ministro incluso iba al trabajo en bicicleta. Incómodo con la presencia preponderante del ROC, a quienes los franceses querían eliminar, Ouédraogo ordenó el arresto domiciliario de Sankara e intentó destituir a los otros miembros del ROC. En respuesta, el joven Compaoré lideró el golpe del 4 de agosto de 1983 que liberó a Sankara y lo llevó al poder. Sankara y Compaoré tomaron el mando de la República del Alto Volta, que Sankara rápidamente renombró como Burkina Faso (la tierra del pueblo íntegro).

Fidèle Kabre (Burkina Faso), Bouba, 2018.

Un breve vistazo al proyecto de gobierno de Sankara muestra cuánto habría ganado el pueblo burkinés si no lo hubieran derrocado y asesinado en 1987. El aspecto más importante de la Revolución Burkinesa fue la necesidad de movilizar al pueblo hacia una actividad total para construir su país a través de los Comités de Defensa de la Revolución (Comités de Défense de la Révolution, CDR), un concepto adoptado de la experiencia cubana. Fue a través de los CDR que el gobierno de Sankara supo qué necesitaba el pueblo. Desarrolló proyectos para satisfacer esas necesidades y luego los implementó. Los principales temas sobre la mesa eran, por supuesto, los mismos que para todos los pueblos del Sur Global: educación, salud, soberanía alimentaria, electricidad, vivienda, agua limpia e infraestructura de saneamiento, medios de vida dignos, oportunidades culturales y transporte (lo que figura en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU).

Cómo emancipar al pueblo de la privación fue una pregunta que Sankara se había formulado cuando era joven, cuando sintió por primera vez interés por el marxismo. La respuesta le llegó a través de su trabajo práctico en el ejército y en el gobierno. Burkina Faso debía ejercer soberanía nacional sobre sus materias primas (sobre todo el oro); usar esa riqueza nacional para construir la infraestructura necesaria para la vida moderna de todas las personas (como transporte, electricidad, educación, salud, agua e infraestructura de saneamiento); y crear vínculos regionales, continentales e internacionales que potenciaran el sentido de identidad del pueblo en lugar de disminuirlo. Esta fue la base de la revolución democrática y popular iniciada por Sankara, del enfoque “sankarista” como se empezó a denominar después de su asesinato.

Nyaba Léon Ouédraogo (Burkina Faso), L’enfer du cuivre [ El infierno del cobre], 2008.

Nuestro dossier más reciente, La lucha de clases y la catástrofe climática en el Sahel (abril de 2026), muestra cómo el desierto del Sáhara y el Sahel, que se extiende al sur de este e incluye Burkina Faso, están bajo el embate de la catástrofe climática, con patrones climáticos turbulentos que alteran el pastoreo, la agricultura y las rutas comerciales en una zona ya afectada por violentos conflictos secesionistas e insurgencias religiosas extremistas. Los restos de la destrucción de Libia por parte de Estados Unidos, Francia y la OTAN en 2011 han avivado todas las contradicciones políticas a lo largo de la franja del Sáhara-Sahel, desde Argelia hasta Nigeria. Los viejos conflictos por los recursos, intensificados por los desastres climáticos, ahora se han visto aumentados por la entrada del Jama’at Nusrat ul-Islam wa al-Muslimin (Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes) y del Estado Islámico en el Gran Sáhara. Grandes extensiones de la región del Sahel, desde Mali hasta Chad, están en manos de estos grupos, que a menudo son brutales con quienes no están de acuerdo con ellos.

Una de las causas principales de los recientes golpes de Estado en Burkina Faso (2022), Mali (2020 y 2021) y Níger (2023) es que los gobiernos encargados estaban demasiado alineados con los franceses y no lograron establecer el orden básico ni el desarrollo para el pueblo. Los golpes fueron liderados por formaciones militares con nombres sorprendentemente similares: el Mouvement patriotique pour la sauvegarde et la restauration (Movimiento Patriótico para la Salvaguarda y la Restauración) en Burkina Faso, el Comité national pour le salut du peuple (Comité Nacional para la Salvación del Pueblo) en Mali, y el Conseil national pour la sauvegarde de la patrie (Consejo Nacional para la Salvaguarda de la Patria) en Níger. En septiembre de 2023, los gobiernos de estos tres países se unieron para formar la Alianza de Estados del Sahel. Están navegando en una serie de contradicciones superpuestas: el imperialismo y sus aliados regionales, la catástrofe climática y la lucha de clases en sus propias sociedades.

Saidou Dicko (Burkina Faso), Recycling Princess [Princesa del reciclaje], 2022.

Nuestro dossier estudia el impacto de la catástrofe climática en los Estados del Sahel, examinando Mali y Sudán en particular a través de una evaluación de las contradicciones de clase en la región. Mientras preparábamos el dossier, comencé a pensar en el ambientalismo de Sankara y en lo que habría hecho por su país, la región y África si él y el pueblo burkinés hubieran tenido la oportunidad de implementar su agenda. Aquí, en síntesis, está la agenda de Sankara:

  1. Para Sankara, la destrucción ambiental era producto de la devastación colonial de la tierra, por lo que el antídoto debía ser la gestión ambiental nacional y regional. La naturaleza no debía ser tratada como una materia prima que pudiera ser arrasada sin considerar su propia existencia. Con ese fin, Sankara inició Les trois luttes [Las Tres Luchas] en 1985 contra los incendios de la vegetación, la tala incontrolada y los animales domésticos errantes. Cada una de estas medidas apuntaba a una forma específica de degradación ecológica. Los incendios y la tala aceleraban la deforestación, mientras que el pastoreo incontrolado, resultado del colapso de los sistemas comunales de gestión de la tierra bajo el dominio colonial y poscolonial, contribuía a la erosión del suelo y la desertificación. Estas medidas pretendían revertir formas de degradación ecológica producidas y profundizadas por el dominio colonial, que había tratado la tierra como un recurso extractivo y no como base de la vida colectiva. Mientras tanto, las campañas de plantación de árboles Un village, un bosquet [Un pueblo, una arboleda] y Une école, un bosquet [Una escuela, una arboleda] fueron diseñadas para restaurar la cubierta arbórea, detener la desertificación y cultivar la responsabilidad ambiental a nivel de aldea y escuela. El proyecto Un pueblo, una arboleda inspiró al Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra de Brasil a trazar su propio Plan Nacional de Plantación de Árboles en 2019, con el objetivo de plantar 100 millones de árboles en una década.
  2. El hambre se debe a la dependencia del mercado para obtener alimentos y a la falta de recursos para producirlos (como la tierra). Sankara defendió la reforma agraria y el desarrollo rural en lugar de la ayuda alimentaria. La reforma agraria de Sankara apuntaba a aumentar la productividad del trabajo mediante una mejor organización y técnicas modernas, desarrollar una agricultura diversificada con especialización regional, abolir las barreras socioeconómicas que oprimían al campesinado y hacer de la agricultura el pilar del desarrollo industrial. El gobierno revolucionario también avanzó hacia la nacionalización de la tierra y la riqueza mineral, debilitó el control de los jefes tribales sobre la asignación de tierras, abolió el trabajo obligatorio y expandió el riego.
  3. La falta de infraestructura en las zonas rurales forzaba al campesinado a formas de supervivencia que agotaban la resiliencia del campo. Sankara quería aumentar la electrificación en el campo no solo para mejorar las condiciones de vida sino también para reducir la dependencia de la leña, por ejemplo, proporcionando mejores cocinas para impedir la explotación despiadada de los árboles como combustible. Esta sigue siendo una cuestión sin resolver en un país donde el acceso rural a la electricidad era solo del 5,49% en 2023-2024. Sankara también se interesó por el desarrollo de sistemas de riego regionales para permitir una mejor canalización del agua de lluvia hacia embalses y luego a través de canales de agua.
  4. Finalmente, el objetivo del proceso de los CDR y del método sankarista era delegar la toma de decisiones a las comunidades locales y permitir que los recursos fueran gestionados por el pueblo en vez de por organizaciones no gubernamentales internacionales o incluso por el gobierno central.

Si estos aspectos elementales del proyecto de Sankara se hubieran puesto en práctica, es probable que los agricultores y pastores de la región del Sahel no enfrentaran hoy problemas tan graves. Habría sido posible gestionar algunas de las contradicciones que se han agravado hasta convertirse en conflictos, particularmente en las zonas del norte de Burkina Faso. Mali y Níger, y posteriormente el norte de Nigeria y Ghana, podrían haber extraído lecciones de Burkina Faso.

Christophe Sawadogo (Burkina Faso), Le Grenier [El granero], 2023.

En 1999, la estrella del reggae marfileño Alpha Blondy lanzó una canción llamada “Journalistes en danger” [Periodistas en peligro]. Trataba sobre el periodista burkinés Norbert Zongo (1949-1998), que acababa de ser asesinado junto a otras tres personas en la provincia de Ziro, en Burkina Faso. Zongo investigaba la muerte de David Ouédraogo, el chofer del hermano de Blaise Compaoré, François. 20 mil personas asistieron al funeral de Zongo. Él era un verdadero creyente en el periodismo y la democracia, y uno de los fundadores del Mouvement Burkinabè des Droits de l’Homme et des Peuples [Movimiento Burkinés de Derechos Humanos y de los Pueblos] en 1989, que se inspiró en las ideas de Sankara. Visité la organización en mi último viaje a Uagadugú, la capital de Burkina Faso, y sentí el peso del legado de Zongo. Ese legado continúa reverberando, al igual que el de Sankara, en el Burkina Faso que se construye ahora. Así que aquí está Alpha Blondy, contándonos sobre aquellos que quieren matar la decencia y sobre la necesidad de construir algo mejor:

La démocratie du plus fort est toujours la meilleure
C’est comme ça
Au clair de la lune mon ami Zongo.

(La democracia del más fuerte es siempre la mejor.
Así son las cosas,
A la luz de la luna, mi amigo Zongo.)

Cordialmente,

Vijay

Fuente: https://thetricontinental.org/es/newsletterissue/boletin-democracia-del-mas-fuerte/