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La interminable lista de colaboradores al servicio del Majzen marroquí

Fuentes: Rebelión

Ya no hay ninguna duda, el Europarlamento es una casa putrefacta por la corrupción y la degradación. Casi un mes después de que la policía belga atrapara con la mano en la masa a varios parlamentarios, al confiscar en sus domicilios cientos de miles de euros en metálico provenientes de los sobornos por los trabajos realizados en favor de Marruecos y Qatar. Aún hoy, la aplastante mayoría, por no decir la casi totalidad de los europarlamentarios sigue sin pronunciarse sobre el mayor escándalo de corrupción ocurrido en una institución europea.

El silencio sepulcral de más del 90 % de los eurodiputados es sintomático. Este silencio demuestra que en está institución la corrupción es algo endémico,  habitual y rutinario. 

De los europarlamentarios en activo tan sólo el diputado anticapitalista Miguel Urban y los exparlamentarios José Bove y Anna Gomes  denunciaron las prácticas perversas y las corruptelas que abundan en el Europarlamento.

No es normal en ninguna parte del mundo que sorprendan a diputados en posesión de grandes cantidades monetarias en metálico y que el resto de compañeros miren hacia otro lado y guarden un sepulcral silencio.

Existe la sensación generalizada de que  tanto en Bruselas como en  Estrasburgo se pretende correr un tupido velo sobre este vergonzoso  escandalo.

El Europarlamento es una institución que representa la voluntad  democráctica de los pueblos europeos y jamás debe ser el escenario de cambalaches, regateos y trapicheos.

Ahora mismo los focos están centrados en los cabecillas de esta masiva red de corrupción tejida por el Majzen marroqui en el Europarlamento, las cámaras están enfocando a Eva Kaili   Pier Antonio Panzzeri, Fracesco Giorgio,  Marc Tarabella y Andrea Cozzolino, pero estos son sólo la cola de una trama  de telaraña que acumula más de 20 años de manipulación, trueque y favores pagados para dañar a un pequeño pueblo (saharaui) en favor de una autocracia dictatorial (Marruecos) que sólo entiende el lenguaje del chantaje y la compra de voluntades.

Estos delincuentes, porque eso es lo que son estos sujetos corruptos, hay que recordar que hace unos  8 años el Haker Críss Colleman filtró los papeles internos del Majzen marroquí y en ellos salía el malhechor Pier Antonio Panzeri, cabecilla de la red Marocgate no solo como lobbistas del Majzen marroquí, sino como informador y colaborador de los servicios secretos marroquíes.  

Muchos otros que antecedieron estos delincuentes en la defensa de las tesis y los intereses  del régimen feudal marroquí seguramente a cambio de favores y dinero. Algún día todos esos eurodiputados al servicio del Majzen tendrán que responder ante la justicia por los servicio prestados fuera de sus competencia. 

La lista es kilométrica e imposible de detallar, pero aquí van los eurodiputados más destacados en la defensa de las intereses  del Majzen Marroquí contra el pueblo Saharaui y contra la aplicación del derecho internacional:

 Frderique Ríes, Ana de palacio, Brice Hortefeux, Marie Arena, Giles Pargneaux, Andre Kovachev, Juan Manuel López Aguilar, Elena Valenciano ,Benífei Brando  María, Dominique Riquet, Pierre Emanuel Quirin, Ramona Manescu, Marco Zanni, Jo Leinen, Dominique  Bilde, Paul Rubig , Patricia Lalonde, Moretti Alessandra, Inés Ayala Sender, Miguel Arias Cañete, Maximilian Krah Mdep, Jean Marie Le Pen, Marine  Le Pen,  Josefa Andrés, Carmen Fraga, Jaime Mayor Oreja, Francisco Millán, Antolín Sánchez, Luis Yáñez, María Muñiz de Urquiza.

Hay que incidir en todos estos nombres y bastantes más para evitar que salgan indemnes de sus fechorías y que paguen por sus cohechos.

El lobby pro marroquí infestado de políticos europeos deshonestos no se limita al Europarlamento, hay una legión de lobbistas indecorosos especialmente en España, Francia, Bélgica e Italia, encabezados por el dúo Zapatero-Bono como cabezas más visibles y declarada, que algún día esperemos ver la imagen de sus domicilios registrados por la policía española.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.