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Por qué todavía no hay que enterrar a John McCain

Fuentes: Rue89

Los sondeos le atribuyen, a día de hoy, doce puntos menos que a Barack Obama. Dos encuestas publicadas el martes calculan que la diferencia es de 10 puntos. Sin embargo, para ciertos analistas políticos, la partida no está perdida para McCain. Éstas son las últimas esperanzas de quienes creen que el viento puede todavía cambiar […]

Los sondeos le atribuyen, a día de hoy, doce puntos menos que a Barack Obama. Dos encuestas publicadas el martes calculan que la diferencia es de 10 puntos. Sin embargo, para ciertos analistas políticos, la partida no está perdida para McCain.

Éstas son las últimas esperanzas de quienes creen que el viento puede todavía cambiar de dirección en favor de McCain:

1. El ‘efecto Bradley’: los racistas se quitan la careta en la cabina electoral

El ‘efecto Bradley’, bautizado con el nombre de un candidato negro de California a quien los sondeos daban como vencedor, pero perdió en las urnas, consistiría en que, una vez dentro de la cabina, los electores se acuerdan de que Obama es negro y a ellos no les gustan los negros. (Se considera que, en las primarias demócratas, pudo producirse un ‘efecto Bradley’ a la inversa: dado que se votaba a mano alzada, los electores aprovecharon la ocasión para hacer gala de su amplitud de miras ante sus correligionarios.)

De ahí las últimas indirectas en la campaña de ciertos republicanos -como el presentador de talk-show [programa de entrevistas] derechista Rush Limbaugh- sobre la adhesión de Colin Powell a un candidato negro (como ironiza el Huffington Post, esa misma gente no parecía ver a Powell tan negro cuando aportaba pruebas falsas de la existencia de armas de destrucción masiva en Irak ante la ONU).

2. Los partidarios de Obama podrían olvidarse de ir a votar

El perfil demográfico de los electores podría favorecer a McCain. Aquellos incluidos por primera vez en las listas electorales (el Partido Demócrata ha ganado un 5% con ellos), ¿irán a votar el 4 de noviembre? Barack Obama ha galvanizado al electorado joven y al negro… pero sus índices de participación son tradicionalmente más bajos que los de la gente de mayor edad, que prefiere a McCain.

3. El gran grupo de indecisos, dispuesto a dejarse convencer por McCain

La campaña es muy volátil. Quedan todavía muchos indecisos, el doble que en las presidenciales de 2004. Es un tanto para McCain que a Obama le siga costando convencer.

4. McCain desenfunda una nueva arma: es contrario a Bush

Desde el éxito de su eslogan del último debate, ‘yo no soy George Bush‘, ha remontado en sus mítines. Esta misma ruptura la subraya en su último espacio de propaganda electoral: «Los últimos ocho años no han sido ninguna maravilla, ¿no? Yo quiero hacer que los próximos cuatro sean mejores. Necesitamos una nueva dirección, y yo tengo un proyecto.»

5. McCain confía en seguir cimentando las dudas sobre Obama

Un sondeo señala que el 45% del electorado sigue pensando que Obama no está capacitado para ser presidente. Según Karl Rove, este porcentaje supera en siete puntos la tasa más elevada de escépticos con George Bush a este mismo respecto, aun cuando su currículo no era particularmente prestigioso.

6. La combinación ganadora de grandes electores

McCain está calculando que puede vencer asegurándose el triunfo en ciertos Estados estratégicos donde Bush ganó en 2004 (Florida, Carolina del Norte, Virginia, Ohio, Misisipi, Colorado y Nevada). Con la crisis económica de fondo, un sondeo le atribuye un punto de ventaja en Ohio, Estado particularmente afectado por la crisis, lo cual es una de las escasas buenas noticias para el bando de McCain.

7. Un escándalo por fraude electoral y su efecto bola de nieve

El FBI ha abierto una investigación sobre las prácticas de Acorn, una coalición de asociaciones de simpatizantes demócratas que se ha jactado de haber inscrito 1.300.000 nuevos electores en las listas electorales.

Se ha puesto en tela de juicio la validez de varios miles de fichas (porque registran dos veces un mismo nombre, o el de una persona fallecida, o un nombre inventado). Barack Obama se ha distanciado de la asociación, pero McCain cuenta sin duda con seguir explotando el caso.

8. La crisis económica está olvidada

Barack Obama ha cobrado ventaja sobre McCain desde la crisis bancaria. Para David Frum, antiguo consejero de George Bush, no todo está perdido… Bastaría, bromea, con que el Dow Jones subiese 5.000 puntos y las inmobiliarias se llevasen un 20%… y el triunfo sería para McCain.

Sin llegar tan lejos, McCain puede confiar en que las preocupaciones económicas sean eclipsadas por otros temas (seguridad nacional, etcétera). Es lo que se llama, en la jerga electoral estadounidense, la ‘sorpresa de octubre‘.

En 2004, se dijo que la aparición por sorpresa de Bin Laden cuatro días antes de la votación había favorecido a George Bush. El mensaje de apoyo a John McCain difundido el lunes por Al Qaeda, ¿tendrá el mismo efecto?

Traducción: VCAA