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Trump será sometido a juicio político en el Senado en 2020

Fuentes: CLAE / Rebelión

El presidente estadounidense Donald J. Trump fue formalmente acusado por la Cámara de Representantes de cargos que ameritan su destitución y así es el tercer presidente en la historia de Estados Unidos en ser impeached; enfrentará un juicio político en el Senado en 2020. Los demócratas en la Cámara de Representantes señalaron que Trump ha […]

El presidente estadounidense Donald J. Trump fue formalmente acusado por la Cámara de Representantes de cargos que ameritan su destitución y así es el tercer presidente en la historia de Estados Unidos en ser impeached; enfrentará un juicio político en el Senado en 2020.

Los demócratas en la Cámara de Representantes señalaron que Trump ha puesto en jaque la seguridad nacional, la integridad de las elecciones de 2020 y la democracia, por lo que es necesario destituirlo. Los legisladores republicanos defendieron a su correligionario al insistir en que no cometió delito alguno en el caso Ucrania y que todo es una cacería de brujas.

Trump será sometido a un juicio político en el Senado y se convierte en el tercer gobernante estadounidense que enfrentará un impeachment. Mientras tanto, elige victimizarse y culpar al partido demócrata de estar detrás de un «golpe de Estado

La presidenta de la cámara baja, Nancy Pelosi, al abrir el debate ante el pleno, declaró que Trump no dejó otra opción más que este proceso, al afirmar: es un hecho que este presidente es una amenaza constante a nuestra seguridad nacional y a la integridad de nuestras elecciones, la base de nuestra democracia.

«Es un hecho que el presidente es una amenaza continuada a la seguridad nacional y a la integridad de nuestras elecciones, la base de nuestra democracia» , afirmó.

Jerry Nadler , presidente del Comité de Justicia que redactó los históricos cargos del impeachment, destacó que «los presidentes han ocultado información al público por muchas razones, pero Trump es el único que ha desafiado de forma total y radical la petición de documentos del Congreso y ha obligado a otros a no testificar ni entregar información».

Ted Lieu, demócrata de California. quien remarcó que «el presidente tiene derecho a hacer todo lo que ha hecho con lo que no estamos de acuerdo, pero no tiene derecho a utilizar el poder en su beneficio. Y algo importante que está en el fondo de todo: los libros de Historia recogerán este impeachment para siempre y la gente sabrá por qué lo hicimos».

Los diputados aprobaron los dos cargos: el de abuso de poder (por 230 a 197, dos demócratas rompieron filas) y obstrucción al Congreso (229 a 198, tres demócratas votaron en contra). Con ello culminó la fase de investigación, audiencias y formulación de cargos que se realizó durante las 10 semanas.

Trump, desde Michigan donde participaba en un acto electoral, comentó por tuit: «Pueden creer que yo seré impeached hoy por la izquierda radical, los demócratas que no hacen nada, ¡y yo no hice nada mal! Una cosa terrible…» Poco más tarde envió otro mensaje denunciando las «mentiras atroces de la izquierda radical… demócrata» y reiteró que «esto es un asalto a America y al Partido Republicano».

Los demócratas insistieron en que Trump usó el poder de su cargo para presionar a un gobierno extranjero -en este caso Ucrania- para investigar a sus rivales demócratas y con ello invitó la intervención de fuera en el proceso electoral estadounidense. Y después intentó obstaculizar la investigación sobre los hechos.

Nuestra democracia está en peligro, subrayó el diputado Adam Schiff, presidente del Comité de Inteligencia, quien encabezó la investigación. La consigna demócrata es que nadie está por encima de la ley.

Los republicanos defendieron a su jefe al insistir en que no cometió ningún delito y descalificaron el proceso al tildarlo de injusto, parcial y denunciaron que era «una vendetta política». Acusaron que todo este proceso es una maniobra para revertir la elección de 2016, algo que algunos calificaron -haciendo eco del presidente- de un intento de golpe de Estado. El líder de la minoría republicana, Kevin McCarthy, acusó que este proceso es en sí un abuso de poder de los demócratas.

Algunos argumentos fueron más coloridos, con uno que afirmó que Poncio Pilatos le otorgó más derechos a Jesús durante su juicio que los demócratas a Trump, mientras otro sostuvo que esto es parte de una ofensiva de los socialistas que han intentado arrancar a bebés de la matriz de mujeres (o sea, por defender el aborto).

Para los analistas, el debate épico fue muestra de la profunda polarización política de este país, en medio de la aprobación bipartidista del presupuesto federal (incluyendo fondos para el muro fronterizo y un gasto militar mayor, prioridades de Trump) el martes, y la aprobación bipartidista esperada del tratado de libre comercio entre México, Estados Unidos y Canadá el jueves.

Ahora la pelota del impeachment pasa a la cancha del Senado, donde se realizará un juicio político al presidente en 2020. Las acusaciones formales, o «artículos de impeachment«, son trasmitidos de la cámara baja a la alta y el Senado se convierte en un tribunal presidido por el jefe de la Suprema Corte con los senadores asumiendo el papel de un jurado.

Se requiere un voto mínimo de dos tercios del Senado (100 curules) para declarar culpable de los cargos a un presidente, y con ello destituirlo. Los republicanos son mayoría en la cámara alta, por lo cual se espera que todo culmine con el acusado absuelto.

Trump será juzgado políticamente justo 21 años después del último presidente sujeto a este proceso, Bill Clinton, el 19 de diciembre de 1998.

Mirko C. Trudeau: Economista del Observatorio de Estudios Macroeconómicos (Nueva York), Analista de temas de EEUU y Europa, asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, estrategia.la)

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