El régimen militar de Myanmar celebró el domingo la fase final de sus controvertidas elecciones en 61 municipios de todo el país. La tercera fase de la votación se caracterizó por la baja participación, la continuación del conflicto armado y una intimidación generalizada, con informes de personas residentes presionadas para votar en medio de un fuerte despliegue de seguridad. Así, las condiciones se asemejaron mucho a las observadas durante las dos primeras fases de las elecciones organizadas por los militares.
Las elecciones han sido ampliamente condenadas como las peores jamás organizadas por un régimen militar, y los enfrentamientos armados y la escasa participación no han hecho más que agravar la exclusión de numerosos e importantes partidos políticos que consideraron que la votación era ampliamente rechazada desde el principio, tanto a nivel nacional como internacional.
Esto contrasta de forma notable con las elecciones generales celebradas en 2015 y 2020, que fueron ampliamente certificadas como creíbles y dieron lugar a victorias aplastantes para la Liga Nacional para la Democracia (NLD, por sus siglas en inglés), encabezada por la líder civil Daw Aung San Suu Kyi.
Colegios electorales semivacíos
El domingo, The Irrawaddy observó la votación en los colegios electorales de los centros industriales de Rangún, en los municipios de Hlaing Tharyar Oeste y Este, donde el ministro de Trabajo del régimen, Aung Kyaw Hoe, y Aye Chan, hijo del exministro de la Presidencia U Soe Thane, se presentaron respectivamente bajo la bandera del Partido de la Unión, la Solidaridad y el Desarrollo (USDP, por sus siglas en inglés), representante de la Junta Militar. Según los resultados preliminares, ambos ganaron las elecciones.
«Ya sabemos que es una farsa y quién es el ganador. En mi familia de cuatro miembros, nadie quería votar, pero yo fui por miedo a las repercusiones. Voté al azar por varios partidos políticos en lugar de por el USDP, que representa al régimen», comentó una residente.
Los colegios electorales de la Escuela Secundaria de Educación Básica del municipio de Hlaing Tharyar del Este estaban prácticamente desiertos cuando comenzó la votación, y a las 7 de la mañana solo se había presentado un puñado de votantes.
Por el contrario, durante las elecciones generales de 2020, The Irrawaddy observó que los colegios electorales de la escuela estaban abarrotados, con largas colas que serpenteaban por el recinto. Entonces la gente acudió a votar en masa durante toda la mañana.
Entre las 7 y las 9 de la mañana del domingo, The Irrawaddy observó siete colegios electorales en escuelas de los municipios y vio muy poca gente votando. De hecho, la participación fue tan escasa que se vio a las autoridades del régimen retransmitiendo mensajes por megafonía repetidamente desde primera hora de la mañana, instando a la ciudadanía a salir a votar y prometiendo ayuda con el transporte a las personas mayores o con minusvalías.
«No voté en las elecciones, ya que al partido al que apoyo no se le permitió participar», declaró una persona de 75 años a The Irrawaddy.
Un joven empresario informó que nadie en su familia votaba por falta de confianza en las elecciones organizadas por el régimen.
«Ya sabemos quién será el ganador. El resultado de estas elecciones estaba predeterminado, por lo que votar es una pérdida de tiempo», afirmó.
The Irrawaddy también observó un refuerzo de la seguridad en ambos municipios, con soldados, policías y milicianos Pyu Saw Htee pro-régimen desplegados en las esquinas y los colegios electorales. Se vieron vehículos policiales y camiones militares patrullando por todo el municipio.
The Irrawaddy también observó baja participación en ocho colegios electorales del municipio de Lanmadaw, en el centro de Rangún, donde solo unas pocas personas acudieron a las urnas, en su mayoría residentes de edad avanzada, el domingo por la mañana. Ko Ko Gyi, presidente del Partido Popular y antiguo líder del movimiento estudiantil Generación 88, perdió las elecciones en esa zona.
En declaraciones a los medios de comunicación el domingo, Ko Ko Gyi instó a los candidatos que no lograron obtener escaños a seguir trabajando para exigir responsabilidades al Parlamento.
Al mediodía, los administradores del distrito recorrían las calles con megáfonos, instando a la gente a salir a votar.
Residentes y algunos candidatos que observaron las mesas electorales también informaron de una baja participación en el municipio de Tamwe, en Rangún. U Win Myint, figura destacada de la LND, que ocupaba el cargo de presidente electo de Myanmar en el momento del golpe militar de 2021 y que desde entonces está encarcelado por el régimen, obtuvo victorias aplastantes en Tamwe tanto en 2015 como en 2020.
El ministro de la Presidencia del régimen, Tun Ohn, se presentó bajo la bandera de la USDP para obtener un escaño en Tamwe, donde numerosas personas residentes boicotearon las elecciones quedándose en casa. No obstante, según los resultados preliminares, ganó un escaño en el Parlamento.
Conflictos continuos
Los combates y los ataques de la resistencia llevaron a los militares a reubicar los colegios electorales o a suspender las votaciones del domingo en algunas zonas de la región de Tanintharyi y el estado Kachin.
U Aung Win, presidente de la Junta de la Comisión Electoral de la Unión para el distrito de Dawei, declaró el domingo a The Irrawaddy que los colegios electorales se habían trasladado, inesperadamente y por motivos de seguridad, de la ciudad de Launglon a la Universidad de Dawei, en Tanintharyi, tras el estallido de combates entre grupos de la resistencia y las fuerzas del régimen el sábado en el municipio, un día antes de las elecciones. La Universidad de Dawei se encuentra a unos 21 km al norte de Launglon.
Residentes informaron de escasa participación en Kawkareik, en el estado Karen, y en Kyaukkyi, en Bago, tras los enfrentamientos ocurridos en el norte de Kawkareik durante la semana.
En Hpakant, centro de extracción de jade del estado Kachin, los intercambios de fuego de artillería entre las fuerzas militares y los grupos de la resistencia obligaron a suspender las votaciones y llevaron a la ciudadanía a permanecer en sus casas, según fuentes locales.
El viernes, el régimen cerró la ciudad en preparación para las votaciones. Sin embargo, las fuerzas militares, apostadas en una posición estratégica en lo alto de una colina, bombardearon las aldeas cercanas controladas por el Ejército de Independencia Kachin (KIA, por sus siglas en inglés) y sus aliados a partir del sábado por la noche. En respuesta, los grupos de la resistencia atacaron la base situada en lo alto de la colina, así como los colegios electorales custodiados por las fuerzas del régimen hasta el día de las elecciones, el domingo.
«Las bombas caían alrededor de los colegios electorales. La Junta no pudo llevar a cabo las votaciones porque no había votantes», comentó un residente.
Falta de apoyo público
Un observador que supervisó las tres fases de las elecciones declaró a The Irrawaddy que, aunque el régimen militar intentó presentarlas ante la comunidad internacional como un proceso impulsado por el pueblo, pocas personas expresaron su confianza en las elecciones, y la Junta no logró disipar la percepción generalizada de que se trataba de una farsa.
Citando sus propias observaciones sobre el terreno y entrevistas con personas funcionarias públicas, personal electoral y habitantes de todo el país, afirmaron que el proceso no era una elección nacional en ningún sentido significativo, que no era libre ni justo y que carecía de apoyo público.
«Las elecciones no tuvieron nada que ver con la democracia; más bien fueron una medida desesperada del régimen para darse una apariencia de legitimidad y engañar al mundo exterior», afirmó.
En respuesta a las preguntas de los medios de comunicación sobre las críticas internacionales a las elecciones organizadas por la Junta, el líder golpista, el general Min Aung Hlaing, insistió en que la «legitimidad interna» prevalecía sobre el reconocimiento extranjero.
«No me preocupa que la comunidad internacional se niegue a reconocerlo. La gente está votando y nosotros lo reconocemos», afirmó. El jefe de la Junta hizo estas declaraciones mientras inspeccionaba los colegios electorales el domingo.
Resultado predeterminado
El líder golpista asignó a un gran número de militares, incluidos altos cargos del régimen, para que se presentaran a las elecciones bajo la bandera de la USDP, respaldada por la Junta. Mientras tanto, el organismo electoral designado por los militares disolvió decenas de partidos de la oposición, entre ellos la NLD, principal rival de la USDP.
El ejército respondió a la aplastante victoria de la NLD en 2020 derrocando a su gobierno y encarcelando a sus líderes, entre ellos el presidente U Win Myint y la consejera de Estado Daw Aung San Suu Kyi. La USDP ha sido derrotada ampliamente por la NLD en todas las elecciones en las que se han enfrentado ambos partidos.
La USDP, que ya había obtenido suficientes escaños para formar gobierno tras la segunda fase, ganó las elecciones del domingo por mayoría aplastante, según declaró el lunes el portavoz del partido, U Hla Thein, al diario The Irrawaddy.
Mientras tanto, algunos líderes de la USDP y grupos de presión pro militares están promoviendo abiertamente a Min Aung Hlaing, actual presidente interino autoproclamado de Myanmar, para que se convierta en el presidente «elegido» del país.
Gobierno militar bajo el disfraz de «democracia»
Los resultados preliminares de las tres fases de las elecciones organizadas por la Junta muestran que la USDP obtuvo una victoria aplastante, y se espera que el partido pueda formar un gobierno. En una reunión con soldados de la Junta y sus familias en la región de Mandala y el domingo, Min Aung Hlaing declaró que las elecciones dirigidas por los militares habían sido un «éxito» y afirmó que la participación electoral en las dos primeras fases había sido de «alrededor del 55 %».
Su caracterización contradice las evaluaciones de los grupos revolucionarios contrarios al régimen de Myanmar, así como de las democracias occidentales, la ONU, la UE, los grupos internacionales de derechos humanos y observadores electorales, además de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático, que consideran que las elecciones organizadas por la Junta Militar han sido una farsa.
Fuente original en inglés: https://www.irrawaddy.com/news/politics/inside-the-final-phase-of-myanmar-juntas-election-scenes-from-a-low-turnout-vote.html


