En 1935 se celebró en Nueva York el Congreso de Escritores Estadounidenses, al que siguió otro dos años después. Se convocó a “cientos de poetas, novelistas, dramaturgos, críticos, escritores de relatos y periodistas” para debatir el “rápido desmoronamiento del capitalismo” y la inminencia de otra guerra. Fueron eventos emocionantes que, según se cuenta, contaron con la asistencia de 3.500 personas y otras mil fueron rechazadas.