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Tratado de libre comercio entre la UE y EEUU

Por qué se rebelan las ciudades y las regiones

Fuentes: terraeco.net

Traducido del francés para Rebelión por Carlos Riba García.

Vecinos de la Borgoña, Besançon, Niort… vuestra ciudad o región tiene una posición tomada contra el tratado de libre comercio (TAFTA, por sus siglas en francés, y TTIP, por sus siglas en inglés). ¿Qué significa esta decisión? 

En nombre del comercio libre, ¿los pollos de Bresse cederán su lugar a las aves estadounidenses lavadas con lejía? Las autoridades electas borgoñesas mucho se lo temen. Es por eso que el lunes 17 de marzo pasado, el consejo regional de Borgoña aprobó una moción sobriamente bautizada como «Voto por un tratado transatlántico más transparente». Este texto apunta contra el tratado TTIP, que se discute desde junio de 2013 en la Comisión Europea y que a partir de 2015 podría vincular Europa a Estados Unidos. Después de la región Provenza, Alpes, Costa Azul (PACA, por sus siglas en francés), la región de Isla de Francia, la de Niort y la de Besançon, la de Borgoña es la quinta población regional francesa en responder -o sumarse- al llamamiento «Declaremos nuestro municipio fuera del TTIP», publicado el 14 de marzo por el colectivo unitario nacional contra el tratado.

Las multinacionales que demandan a los Estados

Para Daniel Berneron, miembro del colectivo, lo que está en juego es la supervivencia de los poderes locales. «Si se aprueba el tratado, las colectividades perderán todas sus prerrogativas en provecho de las multinacionales», afirma. El colectivo, que reúne a una miríada de asociaciones ciudadanas como les Engraineurs o Attac denuncia sobre todo un mecanismo del tratado que permitiría a los bufetes de abogados iniciar querellas por impedimento de la libertad de comerciar. Así, los Estados o los colectivos «demasado» estrictos en materia de derecho laboral, de protección de la salud o del medio ambiente se expondrían a ser perseguidos.

El escenario no es meramente teórico. Este mecanismo ha permitido el año pasado que Phillip Morris llevara a los tribunales la política antitabaco de Uruguay y de Australia. En Francia, ecologistas, militantes de izquierda y ONG temen que Monsanto ataque a una Europa muy hostil con los organismos genéticamente modificados o que Chevron haga saltar las trabas legislativas contra la explotación del gas no convencional o de esquisto.

¿Es el fin de de los productos bio en los comedores?

«El tratado será supranacional, pero su impacto será local», afirma Abdel Ghezali, alcalde suplente de Besançon para justificar la moción aprobada el pasado 18 de febrero por su ciudad. El cargo electo por el Partido Socialista estima que tanto los productos bio en los comedores como la gestión administrativa del agua corren peligro. «El riesgo será que no podamos rechazar a las multinacionales en ese tipo de mercados dado que ellas proponen precios imbatibles», explica. «No tenemos nada contra la iniciativa privada, pero hay sectores en los que la gestión municipal es competente y, en todo caso, nosotros queremos seguir teniendo la posibilidad de elegir.»

Ante las primeras protestas de la sociedad civil, Karel de Gucht, comisario europeo de Comercio encargado del expediente, ha decidido postergar la discusión de este punto del tratado. Por lo demás, muy pocas cosas se han filtrado sobre el avance de las negociaciones. «No sabemos que saldrá de la chistera», resume Philippe Hervieu, presidente del grupo Europa Ecológica Los Verdes (EELV) de Borgoña sobre la iniciativa de la propuesta. «Todo lo que pedimos es que se sepa qué está pasando en el ámbito europeo», agrega la consejera regional de EELV Chantal Dhoukar. La solicitud recoge el llamamiento lanzado el 15 de marzo pasado por el Observatorio de Empresas Europeas (CEO, por sus siglas en inglés).

¿La Borgoña frente al resto del mundo?

Desde Niort a Bruselas, los que se oponen al TTIP esperan hablar con una misma voz. «No será Borgoña frente al resto del mundo», reconoce Philippe Hervieu, «la idea es inducir a que la Asociación de las Regiones de Francia (ARF) asuma una posición.» La misma lucha se lleva a cabo en la PACA, donde Jean-Louis Joseph, vicepresidente socialista de la región PACA sostiene la moción. «Las autoridades electas del PS consideran que no es cuestión de poner todo dentro de ese tratado, sino que nos hemos unido para protestar contra la falta de información en la que incurre la ARF.» En la práctica, declararse fuera del TTIP de momento no es más que algo simbólico. Hace falta que la coordinación sea propicia. «La idea es imponer el debate antes de las elecciones europeas», explica Chantal Dhoukar.

 

Fuente: http://www.terraeco.net/Traite-de-libre-echange-pourquoi,54349.html   

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