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Biden bombardea Siria: “Estados Unidos ha vuelto”

Fuentes: Observatorio de la crisis

Por orden del presidente Biden, Estados Unidos lanzó un ataque aéreo contra una instalación militar en Siria. Al momento de escribir este artículo, los muertos son 27 y se desconoce el número de heridos. En lugar de hacer algo remotamente parecido al periodismo, los medios de comunicación occidentales han optado por repetir acríticamente lo que dijo el comunicado del Pentágono.

Esto es lo que escribió The Washington Post: “El gobierno de Biden realizó un ataque aéreo contra presuntos combatientes vinculados a Irán en Siria el pasado jueves, lo que indica su intención de rechazar la violencia que se cree patrocinada por Teherán. El portavoz del Pentágono, John Kirby, dijo que el ataque se propone hacer retroceder la presunta violencia vinculada a Irán en Irak y Siria. Las instalaciones habían sido utilizadas por milicias vinculadas a Irán, incluidos Hezbollah y Kaitib Sayyid al-Shuhada.La operación fue la respuesta a un ataque que en el norte de Irak mató a un “contratista que trabajaba con el ejército estadounidense”.

Lo que nos está diciendo la prensa occidental es que Estados Unidos lanzó un ataque aéreo contra Siria –una nación que invadió y que ocupa ilegalmente– debido a un ataque en Irak a «instalaciones estadounidenses» –otra nación que Estados Unidos invadió y ocupa ilegalmente-. El ataque se justifica por que “combatientes iraquíes estarían vinculados a Irán», una afirmación que carece de pruebas y que no justifica el uso de misiles altamente letales.

El ejército estadounidense es una fuerza invasora tanto en Siria como en Irak; por tanto es imposible que sus acciones sean defensivas. Siempre han sido y son de carácter ofensivo. También, por simple lógica, quienes intentan expulsar a los invasores están actuando defensivamente, por que lo que hacen es defender su territorio de una fuerza invasora.

Estados Unidos, sencillamente, da por sentado que tiene jurisdicción sobre Siria, Irak e Irán, y que cualquier intento de interferir en su autoridad en la región es un ataque del que debe defenderse. Desde el punto de vista del derecho internacional esto es completamente ilegítimo. Solo los fanáticos supremacistas estadounidenses pueden considerar válido responder dictar los asuntos de naciones soberanas y responder con violencia mortífera al otro lado del planeta.

Es ilegítimo que Estados Unidos esté en el Medio Oriente. Es ilegítimo que Estados Unidos afirme estar actuando a la defensiva en las naciones que invadió. Es ilegítimo que Estados Unidos actúe como si a los combatientes respaldados por Irán no se les permitiera estar en Siria, donde están luchando, junto al gobierno, contra el ISIS y otras milicias extremistas. Es ilegítimo que Estados Unidos afirme que los combatientes que atacan al personal estadounidense en Irak estén controlados por Irán cuando los iraquíes tienen toda la razón para querer que Estados Unidos salga de su país.

Incluso la narrativa oficial se revela ilegítima desde dentro de su propia cosmovisión. CNN informa que el lugar del ataque aéreo «no estaba relacionado específicamente con los ataques desde Irak”, y un informe de Reuters/AP dice que «los funcionarios de la administración Biden no han determinado con certeza quién llevó a cabo el ataque en Irak.

Según la visión supremacista -que todos los medios de comunicación occidentales respalda sin fisuras- Estados Unidos puede bombardear a quien quiera, cuando quiera, donde quiera , porque, al parecer, todo el planeta es propiedad de Washington. Puede invadir las naciones que quiera y, si algún país se resiste estaría invadiendo nuestra soberanía.

Es como si irrumpieras en la casa de tu vecino para robarle, lo mataras cuando trató de defenderse y luego reclamaras defensa propia porque consideras su casa como tu propiedad. Solo en el universo “excepcionalista” estadounidense considera esta irracionalidad normal y aceptable.

Este tipo de tonterías es la razón por que es tan importante priorizar la oposición al imperialismo occidental. El belicismo y la dominación mundial es el frente en el que tienen lugar todos los atroces males infligidos por los poderosos. Sin las guerras interminables el imperio no puede funcionar. Si queremos detener los engranajes de esta máquina criminal, el antiimperialismo es el camino más eficaz y debe ser nuestra prioridad.

En Estados Unidos, especialmente, es importante oponerse a la guerra y al imperialismo, porque todo imperio depende de mantener engañados a sus ciudadanos. Mientras Estados Unidos funcione como el centro de una estructura de poder mundial, todas las agendas progresistas en el resto del mundo también deben oponerse al belicismo imperial. La confusa actitud de cierta «izquierda occidental» solo le da alas a las agresiones del imperio.

Estar en contra del imperialismo es golpear directamente al corazón del sistema, un sistema que utiliza toda sus medios de comunicación para mantenernos pasivos y entretenidos en aquellas políticas de identidad que no cuestionan al poder imperial. Si quieres vencer a un cocodrilo, debes atarle la boca. Si quieres acabar con un imperio, debes impedirle que agreda e invade. Oponerse al belicismo y denunciar la habitual manipulación de los medios es una tarea primordial para desenmascarar al emperador y actual inquilino de la Casa Blanca.

Fuente: https://observatoriocrisis.com/2021/02/28/biden-bombardea-siria-estados-unidos-ha-vuelto/