Esta reforma laboral no busca equilibrio: busca disciplinamiento. Y lo hace con una premisa brutalmente honesta aunque mal disimulada: convertir al trabajador en una variable de ajuste y al empleo en una mercancía descartable.
Categoría: Argentina
La media sanción de la reforma laboral regresiva apunta hacia un triunfo histórico de la clase de los capitalistas. No sólo del gobierno. Sería en vano e incluso perjudicial tratar de menoscabar esa victoria. Peor todavía si se optara por la negación. Sí se impone evaluar las alternativas que se abren.
El poder económico concentrado requiere desde hace tiempo un cambio regresivo en la relación laboral, disminuyendo la capacidad de negociación de las trabajadoras y los trabajadores.
El Canciller argentino Pablo Quirno firmó en Washington hace unos días un acuerdo de sumisión total a los intereses de Trump. En ese vergonzoso acuerdo Argentina abre completamente sus fronteras a los productos y capitales estadounidenses y no recibe nada a cambio.
El proyecto para modificar la Ley de Glaciares es inconstitucional, carece de legalidad y legitimidad: es rechazado por poblaciones que dependen del agua de deshielo. Un análisis en clave de derecho confirma el retroceso que implica y las leyes y tratados internacional que se vulneran. ¿Agua para las mineras o para las comunidades?