A 50 años del Golpe cívico-militar

Walter C. Medina | 

Pese al abnegado esfuerzo del gobierno de Javier Milei por relativizar lo sucedido entre 1976 y 1983, Argentina no olvida a sus 30 mil desaparecidos

Daniel Campione | 

Las últimas semanas han sido jalonadas por varios reveses y clarísimos desaciertos del gobierno argentino. Las denuncias de corrupción ocupan un lugar relevante. Su prestigio aparece en baja y el descontento social da señales de ascenso.

Provocó un punto de inflexión en el modelo productivo de Argentina y fue cabeza de playa para los transgénicos en el Cono Sur.

Los chicos estaban ahí: "Manos Anónimas", de Carlos Alonso

Ángela Urondo Raboy | 

El arte de Carlos Alonso refleja con maestría a la humanidad en sus dos extremos: hombres monstruosos y niños pequeños.

Las marchas y actos en conmemoración del inicio de la última dictadura este 24 de marzo marcaron un jalón en el volumen y alcance de la movilización popular. Allí se conjugaron dos elementos interdependientes: El repudio a la dictadura y la reivindicación de los 30.000 desaparecidos en primer lugar. Y con potencia nada desdeñable, el rechazo a la política del actual gobierno.

El 2 de marzo en varios medios de comunicación se informaba el despido de 140 trabajadores del frigorífico San Roque. Mientras los trabajadores estaban de vacaciones que dio la patronal, se enteraban de la noticia y empezaban a llegar los primeros telegramas.

1976-2026, a 50 años del golpe de Estado

Sergio Ferrari | 

A medio siglo del último –y más brutal– golpe militar de la historia, la democracia argentina confronta hoy otro tipo de embate: el Gobierno de Javier Milei. A pesar de haber surgido de las urnas, el suyo es portador de un proyecto económico, social e ideológico en sintonía con el que implementó la dictadura en los años 70. Sin embargo, aunque muchas veces ignoradas por los grandes medios de información, son casi cotidianas las expresiones de resistencia popular contra dicho proyecto antisocial.

La dictadura vino a a moldear una sociedad para establecer un país para pocos. Hoy, como ayer, los mismos cómplices de la dictadura vuelven con sus recetas, y el final es cantado.

A menudo el debate, por un lado, entre liberales / capitalistas / desarrollistas y por el otro de ambientalistas, se centra en las limitaciones de cada uno de los enfoques.

José Seoane |