Los cambios en la Ley de Glaciares y en el derecho laboral son caras del mismo despojo

Horacio Machado Aráoz | 

La Ley de Glaciares fue construida desde abajo hasta su sanción en 2010. La reforma impulsada por Milei viene desde arriba: empresas mineras trasnacionales y sus aliados internos (políticos, empresarios y gerentes). La reforma elimina las condiciones mínimas para la preservación del agua y las actividades humanas en los pueblos. Bajo una mirada irracional y rentista, la modificación va de la mano con la reforma laboral, que deja derechos mínimos para quienes serán expulsados hacia las ciudades. «Sin glaciares no tendremos agua. Sin agua no hay ciudadanía que sobreviva», advierte el autor.

Los autodenominados sindicatos “combativos”, agrupados en el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), anunciaron una movilización al Congreso para este viernes. A la protesta llamaron a sumarse a la Confederación General del Trabajo (CGT).

Daniel Campione | 

La ofensiva del capital sobre el trabajo encarnada por el proyecto en curso de reforma laboral abre un horizonte de confrontaciones que puede ser decisivo para el futuro cercano de la clase obrera argentina. Nada está decidido todavía.

Guadi Calvo | 

Julio C. Gambina | 

La lógica del consumidor es comprar “barato y bueno”, sin discriminar origen de la producción.

Entrevista a Claudio Katz, economista

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Claudio Katz evalúa la coyuntura política argentina: ¿Milei está más cerca de la derrota que sufrió Macri en el 2017 o del triunfo que logró Menem al comienzo de la convertibilidad?

La reforma de la Ley de Glaciares impulsada por el presidente Javier Milei, con el aval de los gobernadores mineros, choca de frente con la información científica del flamante informe de Naciones Unidas que alerta sobre la «quiebra global hídrica». Con glaciares en retroceso, debido al innegable impacto del calentamiento global, defender la norma vigente significa salvar cada gota de agua y la vida.

A pesar de que se perdieron 86.000 puestos de trabajo asalariado en los últimos 6 meses y noviembre 2025 marcó el mayor nivel de despidos en un año. Y que el mismo Indec reconoce que una familia tipo con 4 integrantes necesitó $ 1.360.299 para no ser pobre en enero 2026.