Categoría: Irak
¿Qué tipo de gobierno puede surgir cuando un juez entra en la escena política? ¿Qué ocurre cuando el presidente del Tribunal Supremo de Iraq, Faiq Zidan, pasa de ser un guardián de la ley a un agente del poder que sirve a los intereses iraníes? ¿Qué sentido tiene un gobierno forjado a través de la colusión, el chantaje político y la sumisión, lejos de las reglas del compromiso político habitual?
La cohesión de la región siempre se ha desarrollado orgánicamente, no por el petróleo, la guerra ni el imperio, sino por sus efectos colaterales de conectar pueblos, ideas y economías.
Hoy, en el 22º aniversario de la invasión estadounidense de Iraq en 2003, los principales arquitectos y comandantes de este monstruoso crimen de guerra, desde Condoleezza Rice a David Petraeus, se sientan cómodamente en cómodos puestos en las principales universidades estadounidenses.
Un jurado federal ordenó a un contratista del Ejército estadounidense pagar 42 millones de dólares por daños y perjuicios a tres iraquíes torturados en Abu Ghraib.
Mosul, situada a 465 km al noroeste de Bagdad, en la orilla occidental del río Tigris, es la principal ciudad de la provincia de Nínive. Se encuentra justo enfrente de la antigua ciudad de Nínive y de la Tumba de Jonás, también conocida como Mezquita de Al-Nabi Yunus.
La invasión de hace 21 años sigue llena de sombras turbias, desde el número de víctimas a la intencionada devastación del patrimonio histórico más importante de la humanidad.
El 16 de septiembre de 2007 contratistas de la empresa de seguridad estadounidense Blackwater dispararon contra civiles iraquíes en la plaza Nisour de Bagdad mientras abrían paso a un convoy diplomático norteamericano.