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Neoliberalismo y algunos de sus efectos

Fuentes: El Ciudadano

En el plano de la globalización se repite el mito que esconde los juegos de poder en los intercambios internacionales, porque los países pobres siempre son dominados: lo de poco valor es destinado a los países pobres y las ganancias van al país de origen de las transnacionales.

El neoliberalismo es una ideología que considera que la persona humana y la historia están centradas en la economía. Esta forma de capitalismo fue inaugurada en Chile en 1975. Su premisa básica es una idea de mercado que Friedrich von Hayek ha descrito como «milagroso». Milton Friedman lo ha definido como «una organización en que el intercambio ocurre en forma de transacciones voluntarias entre sujetos igualmente informados e incapaces de controlar precios de bienes y servicios». (1). La experiencia indica que esa noción de mercado no existe, porque el trabajador y el empresario no se encuentran en igualdad de condiciones. En el plano de la globalización se repite el mito que esconde los juegos de poder en los intercambios internacionales, porque los países pobres siempre son dominados: lo de poco valor es destinado a los países pobres y las ganancias van al país de origen de las transnacionales. Es expresión de ello el sistema financiero que influye con mayor fuerza que los gobiernos nacionales. Las transnacionales se sustraen al poder de los Estados, extienden los problemas ecológicos y crean las condiciones para la proliferación de las mafias. (2).

«Detrás de la racionalidad económica neoliberal hay una concepción del ser humano que delimita la grandeza del hombre y de la mujer a la capacidad de generar ingresos monetarios. Exacerba el individualismo y la carrera por ganar y poseer, y lleva fácilmente a atentar contra la integridad de la creación. En muchos casos desata la codicia, la corrupción y la violencia. Y, al generalizarse en los grupos sociales, destruye radicalmente la comunidad. Se impone así un orden de valores donde prima la libertad individual para acceder al consumo de satisfacciones y placeres; que legitima entre otras cosas, la droga y el erotismo sin restricciones. Una libertad que rechaza cualquier interferencia del Estado en la iniciativa privada, se opone a planes sociales, desconoce la virtud de la solidaridad y sólo acepta las leyes del mercado. (…) Comúnmente, los dirigentes de nuestras sociedades, articulados a estos movimientos de globalización y embebidos en la aceptación indiscriminada de las razones del mercado, viven como extranjeros en sus propios países. Sin dialogar con el pueblo, lo consideran obstáculo y peligro para sus intereses, y no como hermano, compañero o socio. Esta concepción considera normal que nazcan y mueran en la miseria millones de hombres y mujeres incapaces de generar ingresos para comprar una calidad de vida más humana. Por eso los gobiernos y las sociedades no experimentan el escándalo frente al hambre y la incertidumbre de multitudes desesperanzadas y perplejas ante los excesos que usan, sin pensar en los demás, los recursos de la sociedad y de la naturaleza». (3).

Un claro efecto de esta ideología neoliberal es la emigración masiva desde los países de América Central hacia Estados Unidos y lo que acontece en la frontera entre México y «el país de las oportunidades»: al 8 de marzo del presente año se encontraban 14.000 niños migrantes no acompañados en custodia de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de USA (CBP). 170 de ellos son menores de 13 años y son instalados en celdas de la Patrulla Fronteriza (conocidas como «hieleras») por más de las 72 horas que establece la ley. Las causas de la migración son la miseria económica, la violencia de las pandillas de sus países de origen y los efectos del cambio climático. Las pandillas son efecto, a la vez, de la guerra y de la falta de oportunidades, ambas situaciones incrementadas por el neoliberalismo. Se han sumado los huracanes Eta e Iota que, en noviembre de 2020, azotaron a Honduras, El Salvador, Guatemala, Panamá, Costa Rica, Nicaragua y Belice. Muchos de los niños viajan solos. Otros, guiados por «coyotes». La mayoría van junto a familiares, pero son separados en la frontera. Entre octubre de 2020 y febrero de 2021 fueron detenidos en la frontera 29.000 menores no acompañados y, en su mayoría, fueron devueltos a México. Desde febrero de 2021, un número superior a 100.000 personas indocumentadas ha intentado ingresar a USA. Donald Trump había implantado la «cero tolerancia», separando a los padres de sus hijos en la frontera. De manera extrema, el 25 de febrero de 2020, la Corte Suprema de USA legalizó el asesinato transfronterizo: sin sanción legal, se autorizó a la Patrulla Fronteriza a disparar a través del muro hacia México. La repatriación de migrantes se justificó bajo el argumento de prevención de la propagación del Covid-19 en las instalaciones de detención. La llegada de Joe Biden a la presidencia ha permitido que los niños queden en custodia de la CBP y no sean devueltos solos a México. Además, detuvo la construcción del muro fronterizo y terminó el Programa de Protección a Migrantes que forzaba a los solicitantes a esperar en México mientras se les concedían audiencias de inmigración.

Otro ejemplo de los efectos de la ideología neoliberal es lo que se ha denominado como «falsos positivos» de Colombia: de acuerdo a la Justicia Especial de Paz (JEP), durante el gobierno de Uribe, entre 2002 y 2008, fueron asesinadas 6.402 personas que eran presentadas como guerrilleros muertos en combate. El Ejército detenía a grupos de jóvenes, los mataban, los vestían con uniformes de camuflaje y les colocaban insignias de las Farc-EP. No se preguntaba por heridos que, normalmente, en los combates son más numerosos que los muertos. Por los resultados y bajas de la supuesta guerrilla, los oficiales y los soldados recibían premios monetarios, además de campañas publicitarias a través de la prensa, donde los militares eran presentados como grandes héroes. No obstante, la constatación de más de 6.000 falsos-positivos, la Fiscalía de la República ha presentado sólo los casos de 2.248 víctimas. Hasta el momento, se conoce el número de 1.500 militares involucrados en estos crímenes de lesa humanidad. Por su parte, las madres de las víctimas de los falsos-positivos de Soacha han exigido que sean juzgados no sólo los soldados y oficiales, sino también los máximos responsables del gobierno de Uribe y los altos jefes militares de la época. El comandante en jefe del ejército, Eduardo Zapatero, ha respondido a las madres: «Somos soldados del ejército y no nos dejaremos vencer por más víboras y perversas que quieran atacarnos, señalarnos y debilitarnos. Oficiales, suboficiales y soldados no nos rendiremos, no desfalleceremos, siempre fuertes con la cabeza en alto. Dios está con nosotros». La respuesta de las madres de las víctimas al general Zapatero fue la siguiente: «No somos víboras, somos madres con mucho dolor de saber que los ‘héroes de la patria’ fueron quienes asesinaron a nuestros hijos y tampoco vamos a desfallecer en esta lucha. La cifra de asesinados seguirá subiendo. Dios está con nosotros». Salvatore Mancuso, miembro del Estado Mayor de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) (paramilitares de ultraderecha), ha declarado públicamente que el paramilitarismo surgió por petición de autoridades del Estado. El ex ministro y ex senador de derecha Álvaro Leyva Durán, dio instrucciones para que no fueran descubiertos al tener en su poder a prisioneros, ni cuando lanzaban los cadáveres a los ríos, sino que construyeran crematorios para que desaparecieran. El Centro Nacional de Memoria Histórica señala que entre 1958 y 2016, el conflicto armado de Colombia dejó 262.000 muertos, 80.000 desaparecidos, ocho millones de desplazados y 37.000 secuestros.

También es una muestra de los efectos del neoliberalismo que, en medio de la pandemia del Covid 19, durante el año 2020 algunos de los chilenos catalogados entre los más ricos del mundo aumentaron sus ingresos en un 73%, mientras la población se debate entre la vida y la muerte:

Iris Fontbona, del grupo Luksic: 23.300 millones de dólares. En 2020 aumentó 12.500 millones de dólares en relación al ranking de Forbes de 2019.

Julio Ponce Lerou: 4.100 millones de dólares. En 2020 aumentó 2.400 millones de dólares.

Horst Paulmann: 3.300 millones de dólares. En 2020 aumentó 300 millones de dólares.

SEBASTIAN PIÑERA: 2.900 millones de dólares. Mientras ejerce como Presidente de la República, aumentó sus ingresos en 300 millones de dólares.

Roberto Angelini: 2.000 millones de dólares. En 2020 aumentó en 700 millones de dólares.

Moraleja: «La economía capitalista neoliberal se basa en el robo justificado o injustamente legalizado, y no en un orden económico justo». (4) Téngase presente al momento de emitir su voto para elegir constituyentes en la próxima elección a realizarse en Chile.

Notas:

(1) (Cfr): Comblin, José, «El neoliberalismo». Ideología dominante en el cambio de siglo. (Ediciones Cesoc, Santiago de Chile, 2002).

(2) (Cfr): Kung, Hans, «Una ética mundial para la economía y la política». (Editorial Trotta, Madrid, 1999).

(3) El Neoliberalismo en América Latina. Carta de los Superiores Provinciales Latinoamericanos de la Compañía de Jesús, Ciudad de México, 14-11-1996, números 10. 11, 12 y 14).

(4) Entrevista a Gonzalo de la Torre, misionero claretiano en el Chocó, Colombia. Revista Éxodo, Madrid, septiembre-octubre de 2009.

Fuente: https://www.elciudadano.com/columnas/neoliberalismo-y-algunos-de-sus-efectos/05/05/

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