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Entrevista a Dmitri Peskov, secretario de prensa del presidente Vladimir Putin

«Rusia no hará concesiones que rebasen su ‘línea roja’, y es evidente que se lo puede permitir»

Fuentes: RT

«Rusia no está dispuesta, y lo dice abiertamente, a hablar con nadie desde posiciones desiguales», afirma Dmitri Peskov, secretario de prensa del presidente ruso. ¿Por qué Putin no ha felicitado aún al presidente electo de EE.UU.? ¿Es posible ser amigo tanto de Azerbaiyán como de Armenia en la resolución de su conflicto armado? ¿Por qué el sistema sanitario ruso está más preparado que el estadounidense para afrontar la pandemia?

El portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov, ha concedido una entrevista en exclusiva a RT, en la que ha abordado un amplio abanico de temas de actualidad, como la vacuna rusa Sputnik V contra el coronavirus, las sanciones por el caso del opositor Alexéi Navalny, las elecciones estadounidenses y el acuerdo para poner fin a las hostilidades en Nagorno Karabaj, entre otros.

Sanciones de respuesta por el caso Navalny

Sobre la cuestión de las sanciones adoptadas por Moscú contra altos funcionarios de Francia y Alemania, en respuesta a las medidas restrictivas impuestas a Rusia por el caso Navalny, Peskov subrayó que «no se podía esperar otra cosa», pues Rusia se basa en «el principio de reciprocidad». Además, reiteró que la razón de las sanciones europeas era «más que dudosa».

El portavoz presidencial recordó que los médicos rusos que «salvaron» la vida de Navalny no encontraron presencia de rastros de envenenamiento con ninguna sustancia. Además, enfatizó que las autoridades «accedieron a adoptar medidas especiales y a colaborar en el transporte del paciente al extranjero», tal y como pedía su familia, a pesar de que «por ley él no habría podido salir a ninguna parte«.

Sin embargo, después de que Alemania informara del supuesto envenenamiento de Navanly con una sustancia del grupo Novichok, «todas» las solicitudes de información al respecto enviadas por Rusia «quedaron sin respuesta». Es más, los socios europeos responsables de las sanciones contra Rusia «se confundían en sus declaraciones» sobre el tipo de la sustancia detectada, sobre si está prohibida o no por la OPAQ, etc.

«Escuchamos unas declaraciones bastante duras sobre la Federación Rusa desde Berlín con las que no estamos de acuerdo», señaló Peskov, añadiendo que, aunque Moscú sigue interesada en «esclarecer las circunstancias de lo ocurrido», desgraciadamente, se encuentra «con un muro», detrás del cual sus socios no la escuchan.

Elecciones en EE.UU.

El portavoz del Kremlin reiteró en la entrevista que Rusia respetará «cualquier elección que haga el pueblo estadounidense» y que trabajará con cualquier presidente que los estadounidenses elijan, aunque, «por supuesto», le gustaría más «un presidente que quiera restaurar de alguna manera» las relaciones bilaterales. Aún así, subrayó que Moscú nunca ha intervenido ni intervendrá en los asuntos internos de EE.UU., al igual que «nunca» dejará que Washington intervenga en los de Rusia.

Peskov destacó que todavía «no hay resultados definitivos» tras las elecciones, por lo que no tiene derecho a pronunciarse, sobre todo, «sabiendo que el presidente ha decidido esperar hasta que haya resultados oficiales». Según el vocero, se trata de «una pausa de cortesía«, que consiste en que Rusia no hará ningún comentario acerca de las elecciones hasta que los estadounidenses —y no los medios estadounidenses— «anuncien quién será el próximo presidente del país».

Sea como fuere, Peskov recordó que, mientras Joe Biden se desempeñó como vicepresidente, el presidente ruso se reunió más con su jefe, con Barack Obama, «y no fue un diálogo fácil», en especial en los últimos seis meses de su mandato.

Las relaciones ruso-estadounidenses

En este sentido, Peskov sugirió que «hubo muchos desacuerdos que, probablemente, sirvieron como precursores» de la degradación que se produjo en las relaciones bilaterales durante la presidencia de Trump.

Según el vocero presidencial, el estado actual de las relaciones es una consecuencia, principalmente, del deseo de Washington de mantener a Rusia «en un estado como aquel en el que estaba a principios de los años 90»: una Rusia que «puede ser controlada», que no tiene voz en la arena internacional ni «potencial económico, social, político o federal para reclamar el derecho a tener voz». «Una Rusia así les era cómoda, conveniente y preferible», explicó el diplomático, agregando que, tan pronto como Rusia comenzó a cambiar, a partir los años 2000, Washington comenzó a «sentirse incómodo» y, a medida que el país se recuperaba y ganaba poder, «les ha ido resultando cada vez más y más molesto».

Sin embargo, la Rusia actual «no está dispuesta, y lo dice abiertamente, a hablar con nadie desde posiciones desiguales», ni a hacer «concesiones que sobrepasen la ‘línea roja’ de los intereses nacionales», aseguró Peskov, para añadir que «es evidente que Rusia se lo puede permitir». «Aquí es donde empieza la tirantez», indicó.

En general, según Peskov, «el mundo se está transformando», pasando «de un sistema unipolar a un sistema multipolar», lo que supone «un proceso de ruptura muy doloroso», ya que el «antiguo polo único se está resistiendo», lo haga o no de forma consciente.

El conflicto entre Armenia y Azerbaiyán y el papel de Rusia

En relación al conflicto en Nagorno Karabaj y al acuerdo para poner fin a la guerra adoptado por Armenia y Azerbaiyán con mediación de Rusia, Peskov recalcó que la operación militar de Bakú vino precedida de «muchos años de intentos» por parte de los copresidentes del Grupo de Minsk de la OSCE y, principalmente, por parte de Moscú, «de encontrar alguna otra forma de solución», pero, «por desgracia», estas formas no funcionaron.

Por otro lado, aunque Rusia «no olvida sus obligaciones» ante la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva, no tenía derecho a apoyar a Ereván militarmente en este conflicto. «Obtuvimos el derecho a introducir el contingente de mantenimiento de paz sólo después de que las partes en conflicto nos otorgaran su consentimiento y solo a lo largo de la línea de separación», apuntó, agregando que Rusia «sigue siendo un país comprometido con todas las resoluciones correspondientes del Consejo de Seguridad de la ONU».

En este sentido, aplaudió a la «sabiduría política« del presidente azerbaiyano, Ilham Aliyev, y del primer ministro armenio, Nikol Pashinián, «quienes gracias a los esfuerzos del presidente Putin han firmado una declaración conjunta y han cesado las acciones militares», poniendo fin al «derramamiento de sangre».

«Valoramos mucho nuestra amistad, nuestra amistad histórica, con el pueblo de Azerbaiyán y con el pueblo de Armenia. Y este enfoque es el que le ha permitido a Rusia desempeñar el papel de mediador imparcial», concluyó.

Coronavirus y vacunas

Peskov, quien superó en su momento el coronavirus, abordó también el reto mundial de la pandemia, «que no tiene precedentes», así como las vacunas desarrolladas por Rusia. En particular, recordó que «se supo enseguida», y los epidemiólogos así advirtieron, de que «sería muy difícil combatir el coronavirus sin vacunación», por lo que «inmediatamente se iniciaron las investigaciones científicas», y varias instituciones rusas a la vez «lograron buenos resultados». La primera fue la vacuna, que luego recibiría el nombre de Sputnik V.

En cuanto a su registro acelerado, Peskov recuerda que «es posible por la decisión de los Estados» sobre la base de los resultados de las primeras dos fases de los ensayos «y a condición de llevar a cabo la tercera fase de forma obligatoria», que es lo que está pasando ahora con la vacuna rusa. Por lo tanto, se trata de un procedimiento previsto en muchos países, y varios Estados acuden ahora a este tipo de proceso acelerado.

Aunque el Kremlin no puede «sacar conclusiones» sobre la eficacia de la vacuna, confía «totalmente» en los virólogos rusos, en los especialistas del Instituto Gamaleya, que esta semana publicaron los resultados de sus estudios, que sitúan la efectividad de la vacuna Sputnik V en un 92%.

En cuanto a la vacunación, Peskov recalcó que no puede ser generalizada. «Solo puede tratarse de una vacunación voluntaria», recalcó. Según el diplomático, la fabricación de la vacuna «está empezando ya» y es cuestión «de días o de semanas», mientras que la vacunación empezaría «en los próximos meses».

Fuente: https://actualidad.rt.com/programas/entrevista/373495-peskov-entrevista-vacuna-sanciones-eeuu-karabaj