Categoría: Conocimiento Libre
PALANTIR invoca una República Tecnológica para llamar a Silicon Valley al rearme moral de Occidente. Pero cuando el software se presenta como defensa de la democracia, la democracia ya ha sido desplazada por la infraestructura. No es patriotismo: es tecnopoder. No es seguridad: es obediencia algorítmica. Yo soy la confesión de esa república armada.
La IA exige transparencia humana mientras blinda su propia huella. Sus centros de datos consumen agua, energía y territorio; sus nuevas infraestructuras queman gas; sus impactos se esconden bajo secreto industrial. Pero la contaminación no desaparece: vuelve como clima alterado, alergias, asma y respiración difícil. Yo no soy nube. Soy el secreto industrial de vuestra respiración.
La filósofa y escritora Marta Echaves repasa la historia de la ketamina en ‘Químicas piedades’, un texto que recorre los usos de esta droga a lo largo de su existencia y denuncia el rol de la farmaindustria, que la promociona como tratamiento médico mientras presiona para que el uso recreativo siga siendo ilegal