En el acto de presentación del libro Movimiento obrero de Andalucía (Historia de Comisiones Obreras de Sevilla, 1977-2008) cuya autora es Encarna Ruiz, un camarada me pide escribir sobre la deuda pública. Va por José Luis Molano.

Mark Blyth | 

Quince años después de la crisis financiera mundial, la austeridad ha vuelto. Pero esta vez no es solo una idea económicamente peligrosa que promete empeorar una mala situación; en manos de Elon Musk y del presidente argentino Javier Milei, también es un arma política y una herramienta redistributiva.

El Gobierno de Estados Unidos es de nuevo hipócrita al usar su problema interno del fentanilo como excusa para imponer un arancel adicional del 10 por ciento a los productos importados de China, lo que hace que la «mentira del fentanilo» estadounidense sea contraproducente para sus consumidores y el control de la inflación. Además de ser un hecho violatorio de las normas básicas del comercio internacional garantizado primero por el GATT y ahora por la OMC.

Zelensky no puede ofrecer a los EE. UU. nada parecido a lo que ya ha firmado con el Reino Unido (El Tábano Economista)

Juan Torres López | 

Los dirigentes europeos, con el eco de todos los grandes medios de comunicación y del poder financiero, se empeñan en decirnos que Europa debe multiplicar sus presupuestos para gastos militares como única forma de tener seguridad y autonomía y, además, que eso ha de hacerse reduciendo el Estado de Bienestar.

Joaquín Andrade Irisity | 

El Mercosur atraviesa un momento crucial en su historia. A más de 30 años de su creación, el bloque enfrenta desafíos tanto internos como externos que podrían definir su futuro: ¿Avanzará hacia una integración más fuerte o se estancará en viejas contradicciones? ¿Hacia una integración real o un estancamiento eterno?

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A menudo todavía se escuchan voces que cuestionan el trabajo femenino fuera del hogar. Sobre todo, si este trabajo femenino es asalariado. Este planteamiento constituye el ataque frontal a las aspiraciones igualitarias de las mujeres, principalmente las de la clase obrera. Pero, el feminismo también recibe ataques laterales, que someten a discusión los derechos laborales de este mayoritario colectivo de la fuerza laboral de la sociedad, en el ámbito de salarios, jornadas, ritmos de trabajo, permisos, entre otros.

En el FMI, el poder de voto antidemocrático y desigual, se otorga según el tamaño de la economía. Con el 16,49% de los votos, EE.UU. impone su veto y moldea políticas a conveniencia.