A 500 años de la conquista española, en 1992, fue detenido, torturado y encarcelado por encabezar una guerrilla. En 2000, en La Paz y Oruro, timoneó un “levantamiento de indios”, que hirió de muerte al neoliberalismo. En septiembre y octubre de 2003 fue el engranaje de una insurrección victoriosa.