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Las lecciones de Afganistán

Derrotado pero amenazando de nuevo: AUKUS

Fuentes: Rebelión

A un mes de la toma de Kabul por el Talibán, los jefes de gobierno de Estados Unidos, Australia y el Reino Unido anunciaron la formación de AUKUS, y la definieron como “una nueva asociación de seguridad trilateral mejorada”. De inmediato ha provocado un escándalo en Australia, Europa y Asia.

AUKUS es un acuerdo por medio del cual los EEUU y el Reino Unido suministrarán tecnología de aviones no tripulados y submarinos de propulsión nuclear a Australia. El uso de estos submarinos sería mantener el equilibrio de poder en el Mar de China Meridional. Estratégicamente impone «rotaciones de cazas y bombarderos estadounidenses hacia el norte de Australia» y, potencialmente, «más bases de rotación para sus submarinos en la base de Perth». Por lo cual, AUKUS permite el despliegue australiano y estadounidense de activos militares avanzados para la vigilancia y disuasión de China en el Mar Meridional y el Océano Índico. 

Los primeros ministros, australiano Scott Morrison y británico Boris Johnson, con el presidente estadounidense Joe Biden se unieron para «preservar la seguridad y la estabilidad en el Indo-Pacífico». Los líderes anglosajones no mencionaron abiertamente a China en el anuncio de AUKUS, pero es obvio que contrapesar a China es el motivo no declarado de la nueva asociación. El titular de la BBC lo sintetizó así: «AUKUS: Reino Unido, Estados Unidos y Australia lanzan un pacto para contrarrestar a China».

El Ministerio de Relaciones Exteriores de China asoció la creación de AUKUS con «la anticuada mentalidad de suma cero de la Guerra Fría y la percepción geopolítica de mente estrecha», dijo el vocero Zhao Lijian.

¿Para qué una nueva asociación cuando ya existen Quad (Australia, India, Japón y Estados Unidos) y el grupo de intercambio de inteligencia Five Eyes (Australia, Canadá, Nueva Zelanda, Reino Unido y Estados Unidos)?

Una mirada más aguda a AUKUS sugiere que este acuerdo tiene que ver con la seguridad militar más el necesario comercio de armas nucleares y de alto calibre. Morrison dijo que Australia también adquiriría misiles de crucero Tomahawk de largo alcance de Estados Unidos. AUKUS también prevé la cooperación trilateral en materia de inteligencia artificial, ciberseguridad y tecnología cuántica aplicada al armamento naval. El costo económico e intelectual en materia de sostenimiento de ese proyecto militar ponen en duda la capacidad de Australia para ejecutarlo, advierten voces relevantes de ese país.

Estados Unidos se reinventa en su crisis con el mismo modelo de disfraz. Saca a Francia de un multimillonario acuerdo de venta de submarinos a diesel que tenía Australia firmado con el país galo y además, le vende sus submarinos de propulsión nuclear violando el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) firmado por Australia, pero que Estados Unidos desconoce como la mayoría de los acuerdos por la paz mundial. Los submarinos de propulsión nuclear son mucho más rápidos y difíciles de detectar que los convencionales. Pueden permanecer sumergidos durante meses, disparar misiles a más largas distancias y transportar más peso.

Francia se muestra furiosa con AUKUS pues nunca se lo mencionaron, y el ministro de Relaciones Exteriores, Jean-Yves Le Drian, lo calificó como una «decisión lamentable» que debería promover la causa de la «autonomía estratégica europea» frente a Estados Unidos. Palabras como «traición» y “puñalada por la espalda” han inundado los comentarios franceses. La Unión Europea recauda a buen cubero, el golpe recibido de EEUU a sus virtuosos aliados europeos.

Un día después del lanzamiento de AUKUS, los gobiernos de Australia y Estados Unidos emitieron una declaración conjunta que incluía un ataque directo a China, con referencia a los problemas que enfatizan en el Mar de China Meridional, Xinjiang, Taiwán y Hong Kong.

Al día siguiente el principal periódico de Australia, The Australian, declaró que su gobierno debería «facilitar un golpe dentro del Partido Comunista de China». Este fue un llamado indirecto para cambiar el régimen en China por parte de Australia. Este lenguaje tan beligerante de Australia, aunque no oficial, activa las alarmas. Si bien China es el socio comercial más grande de Australia (en exportaciones como importaciones), la creación de un acuerdo militar, con una preeminencia nuclear, amenaza la seguridad en la región del Indo-Pacífico.

Improvisación y desespero parecen ser los motivos que han llevado a EEUU a confeccionar acuerdos que dejan mas dudas y desconfianza que su presunta validez. Lo único claro es que China y en segundo lugar Rusia son las obsesiones de derrotado que guiarán la política exterior estadounidense en adelante.

¿La ONU existe? Porque la OCS ya se pronunció

El mundo se pregunta hoy cual es el papel que juega la Organización de la Naciones Unidas ONU y si todos los países del mundo pertenecen a ella. Porqué tanto mutismo frente a los hechos claves de la realidad mundial.

La única declaración conocida respecto a Afganistán la hizo a coro con Biden, que espera que los talibán respeten los derechos humanos y la situación de la mujer.

Pero debería haber algo cierto y seguro, que, aunque un país o región no pertenezca a ese noble organismo internacional, la ONU no puede permanecer al margen de genocidios, masacres, muertes, destrucción, invasiones y responsabilidades históricas, como si se tratase de pueblos pertenecientes a otros mundos.

Los Estados miembros de la Organización de Cooperación de Shanghai OCS «parten del hecho de que no existe alternativa a la solución política y diplomática de situaciones de conflicto (…)», indicaron los mandatarios de dicho acuerdo.

Pese a sus diferentes intereses y a sus políticas divergentes, la actitud de Irán, Pakistán, China, Rusia, Turquía, por no hablar de las ex repúblicas soviéticas de Asia Central, convergen en el deseo de pacificar y estabilizar definitivamente el país y la región del Asia Central. Es un compromiso que quedó refrendado en la 20a Cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghai OCS, en septiembre 20 pasado.

Esta cumbre de la OCS anunció el comienzo de un nuevo orden geopolítico y geoeconómico: la consolidación euroasiática que pone fin al momento unipolar de EEUU.

La cumbre del 20° aniversario de la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS) en Dushanbe, Tayikistán, consolidó seguramente un nuevo paradigma geopolítico, la primacía asiática frente al dominio unipolar. Así lo dijo un poeta colombiano, William Ospina: “…este retorno a Asia a manos de los asiáticos.”

Irán, es ahora miembro de pleno derecho de la OCS, recuperando su papel tradicionalmente destacado en Eurasia, tras el reciente acuerdo de comercio y desarrollo de 400.000 millones de dólares alcanzado con China. 

Afganistán fue el tema principal de la cumbre y todos los actores estuvieron de acuerdo en el camino a seguir, como se detalla en la Declaración de Dushanbe.[1] Y todas las vías de integración euroasiática están convergiendo ahora, con una sola voz, hacia el nuevo paradigma geopolítico y geoeconómico: la Declaración de Dushanbe fue explícita sobre los objetivos de los actores euroasiáticos: “un orden mundial más representativo, democrático, justo y multipolar basado en principios universalmente reconocidos del derecho internacional, diversidad cultural y de civilizaciones, cooperación mutuamente beneficiosa e igualitaria de los estados bajo la función de coordinación de la ONU».

A pesar de todos los inmensos desafíos inherentes al rompecabezas afgano, el martes (21 de septiembre) surgieron señales esperanzadoras, cuando el ex presidente afgano Hamid Karzai y el enviado de paz Abdullah Abdullah se reunieron en Kabul con el enviado presidencial ruso Zamir Kabulov, el enviado especial de China Yue Xiaoyong y el enviado de Pakistán, enviado especial Mohammad Sadiq Khan. Esta troika (Rusia, China, Pakistán) está a la vanguardia diplomática. La OCS llegó a un consenso de que Islamabad coordinará con el Talibán la formación de un gobierno inclusivo que incluya a tayikos, uzbecos y hazaras.  

La consecuencia inmediata más evidente de que la OCS no solo incorporó a Irán sino que también tomó al problema afgano como prioridad, es el apoyo total de los «stans» de Asia Central. Así el viejo Imperio ha sido completamente marginado. Irán y Afganistán, los eslabones perdidos hasta ahora, por distintas razones, ahora están plenamente incorporados al tablero geopolítico.

En este caso, la pretensión imperial, con el nuevo ropaje de Washington, es que su creciente enfrentamiento con China, deja demostrado que lo que le importa ahora no es Europa ni Asia Central, sino la región del Indo-Pacífico. Ese es su terreno designado para una nueva confrontación.

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Apostilla

Para situar el contexto histórico del mundo islámico y Afganistán, encontrar análisis, así como de China y Asia Central y acercarme a la complicada actualidad; agradezco a Ahmed Rashid (paquistaní), Tariq Ali (paquistaní-ingles), Olivier Roy (francés), Robert Fisk (irlandés), Pepe Escobar (brasilero-americano), Dr. Ejaz Akram (paquistaní), Frederich Engels (alemán), Natalia Aguirre (colombiana), M.K. Bhadrakumar (indio), Yassamine Mather (iraní), Higinio Polo (España), Claudio Katz (Argentina), Al Jazeera, Asia Times, The Guardian, Euronews, Russian Today (RT), The New York Times, Rebelión y a muchos mas medios y analistas por todo lo que aprendí de ellos y las tantas ideas que he hecho mías o acrisolé, sin discernir suficientemente de quien son. Excusas por tal temeridad, pero lo consignado en este texto es solo de mi responsabilidad. En el libro que estoy escribiendo, aún sin editor, me esforzaré por citar a pie juntillas, sus posiciones y mis discrepancias.

Haber viajado por esas tierras de Asia Central me ha causado la suficiente admiración para respetar a sus pueblos y procesos, y no caer en las monomanías occidentales predominantes.

Nota:

[1] https://mea.gov.in/bilateral-documents.htm?dtl/34275/Dushanbe_Declaration_on_the_Twentieth_Anniversary_of_the_Shanghai_Cooperation_Organisation

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.