Entrevista con John Mearsheime, experto en política exterior de EEUU

«Estados Unidos perderá la guerra de Iraq»

Fuentes: Al Ahram

Traducido por Caty R.

El especialista en política exterior de EEUU, coautor del famoso libro The Israel Lobby and U.S. Foreign Policy, 2007 (El lobby israelí y la política exterior estadounidense) y profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Chicago, John Mearsheimer, analiza la política de EEUU en Oriente Próximo y Afganistán.

Usted afirma en sus escritos que Estados Unidos perderá sus guerras en Iraq y Afganistán, ¿por qué?

Efectivamente, los estadounidenses van a perder sus guerras en Iraq y Afganistán. En Iraq, Estados Unidos debería aplicar una estrategia dirigida no sólo a la disminución de la violencia, sino también a la creación de condiciones que permitan a las partes en conflicto solucionar sus divergencias de forma que ayude a la implantación de un orden político estable. Sólo en ese momento Estados Unidos podrá abandonar Iraq. La cuestión principal no es saber si Estados Unidos con el aumento de sus tropas pudo reducir la violencia en Iraq. Es normal que con el aumento de las tropas se produzca una rebaja de la violencia. La cuestión primordial es saber si existe un auténtico progreso en el escenario político iraquí en el sentido de un arreglo de las discrepancias entre suníes, chiíes y kurdos. Porque es contando con esas diferentes comunidades como se podría crear un orden político estable.

Pero si observa la situación actual en Iraq, es obvio que estamos lejos de tener capacidad para resolver las divergencias interétnicas. Por lo tanto, ya no se trata de que las tropas estadounidenses vuelvan a casa, sino de la cuestión de mantener un importante número de tropas en Iraq durante varios años. El error inicial y monumental cometido por Estados Unidos fue pensar que podría reconstruir el Estado iraquí sobre nuevas bases.

Por las mismas razones ¿Estados Unidos perderá su guerra en Afganistán?

Sí. Estados Unidos consiguió una victoria indiscutible contra los talibanes en Afganistán a finales de 2001 y principios de 2002. Sin embargo decidió mantener muchas tropas para impedir cualquier regreso de los talibanes y para crear las condiciones favorables para el establecimiento de un gobierno viable en Kabul que pudiera administrar todo el país. Pero lo que ha ocurrido es que los talibanes han regresado con fuerza. Ahora tienen más poderío que nunca, hasta el punto de que Estados Unidos se ve obligado a suministrar al gobierno afgano un apoyo militar más importante que el que prodiga al poder central en Iraq y los jefes militares estadounidenses hablan de la necesidad de retirar los soldados de Iraq para enviarlos a Afganistán. Eso significa que la situación sobre el terreno cada vez es peor para los estadounidenses y sus aliados en Afganistán. Y no creo que las tropas estadounidenses puedan arreglar los problemas que hay en Afganistán. Me parece más probable que Estados Unidos pierda en Afganistán, como le pasó a la ex Unión Soviética y antes a Gran Bretaña. Igual que en Iraq, los estadounidenses pensaron al principio, erróneamente, que podrían reconstruir el Estado y la nación en Afganistán. Pero los talibanes siguen allí y desafían al gobierno pro estadounidense de Hamid Karzai.

¿Cree que finalmente los talibanes podrían derrocar al régimen actual en Afganistán?

Efectivamente, hay muchas posibilidades de que el régimen afgano sea derrocado. Es evidente que dicho régimen goza de poco apoyo fuera de la capital, Kabul. Al mismo tiempo, los talibanes se refuerzan militarmente y se dedican a debilitar al gobierno de Karzai. Si las tropas estadounidenses se retirasen hoy de Afganistán, es obvio que el gobierno de Kabul se derrumbaría.

¿Cree que habrá cambios en la política estadounidense en Iraq y Afganistán tras una eventual victoria del candidato demócrata, Barack Obama, en las presidenciales del próximo noviembre, y después de la salida del grupo de los neoconservadores que rodean al presidente actual, George W. Bush?

No son únicamente los neoconservadores del partido republicano quienes tienen una agenda muy ambiciosa y belicista. Los demócratas también la tienen. Por eso Barak Obama intenta posicionarse en el centro. Los neoconservadores no son un fenómeno excepcional en Estados Unidos. Los estadounidenses creen que son superiores a los demás. La elite estadounidense lo piensa. Cree que los estadounidenses tienen derecho a gobernar el mundo. Y Barak Obama no rechaza ese punto de vista. Nunca ha dicho nada contra la opinión expresada por la ex Secretaria de Estado Madeleine Albright, cuando proclamó que nosotros, los estadounidenses, somos los más poderosos y los mejores.

Es cierto que Estados Unidos está pagando un precio muy alto en Iraq y Afganistán y que ese precio irá creciendo. Esta realidad va a empujar a los estadounidenses a reconsiderar la situación, pero no lo harán suficientemente.

Los neoconservadores seguirán jugando un papel importante en los próximos años en la determinación de la forma en que se formulará el discurso político y las condiciones de aplicación de las políticas. Por lo tanto, no veo una gran diferencia entre Barack Obama y el candidato republicano John McCain. Por otra parte, este último no es más belicista que Obama sobre la crisis de Iraq. Además, a menudo la derecha estadounidense describe a Obama como un candidato débil. Eso podría incitarle a tomar medidas o adoptar políticas para desmentir esa acusación.

Usted sostiene que no habrá solución para el conflicto palestino israelí ¿Cuáles son sus argumentos?

Existe, naturalmente, la sencilla solución de dos Estados, israelí y palestino, coexistiendo pacíficamente uno junto a otro. El gobierno de Israel es donde Estados Unidos debe actuar en el sentido de comprometerlo en negociaciones serias con la parte palestina que cree en esa solución y trabaja en el sentido de crear un Estado palestino viable. Pero lo que ha pasado hasta ahora demuestra que el Estado hebreo no está interesado en la solución de dos Estados.

Pero ¿Qué opina de las actuales negociaciones entre palestinos e israelíes para regular los diferentes aspectos del conflicto que los enfrenta y para sentar las bases de un eventual Estado palestino?

No veo ninguna solución al conflicto israelopalestino en un futuro previsible. Probablemente, los israelíes continuarán construyendo colonias y carreteras en Cisjordania y oprimiendo a la población palestina, tanto en Cisjordania como en Jerusalén o en la Franja de Gaza. Efectivamente, existen israelíes que piensan que la continuación de esta situación es desastrosa para el Estado judío, puesto que lo convierte en un Estado de apartheid. Pero hasta ahora ningún dirigente israelí ha sido capaz de resolver este problema o de tener la valentía de crear un Estado palestino viable.

Creo que eso se debe a la propia naturaleza del sistema político de Israel, ya que, dada la fragmentación de las formaciones políticas, ningún partido político puede aspirar a gobernar en solitario, y sea cual sea su orientación política, tienen que aliarse con pequeñas formaciones forzosamente ultranacionalistas y religiosas que nunca aceptarán la solución de los dos Estados o hacer concesiones en asuntos tan delicados como Jerusalén. Y además, dichas formaciones, en cualquier momento pueden derrumbar a cualquier gobierno israelí que buscase una solución duradera basada en la creación de un Estado palestino viable.

¿Cree que la amenaza que representa el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) para Israel, su control de la Franja de Gaza y su eventual victoria electoral en caso de nuevas elecciones en los territorios palestinos podrían incitar al Estado hebreo a aceptar la solución de los dos Estados?

El propio Hamás no favorece la solución de dos Estados, porque habla de la destrucción de Israel. No representa una amenaza militar seria para Israel, pero es posible que la amenaza política que representa Hamás se convierta en lo suficientemente seria para que Israel, con el objetivo de eliminarlo, opte por una cooperación con la OLP para crear un Estado palestino. Pero hasta el momento no hemos visto ningún esfuerzo israelí en ese sentido.

Usted analizó en su libro The Israel Lobby and US Foreign Policy el poder indiscutible del lobby pro israelí en la política exterior estadounidense en Oriente Próximo. Pero otros autores estadounidenses piensan que ese poder estaría en decadencia y un lobby pro árabe, que se estaría gestando en EEUU, podría entrar en competición con aquél en los próximos años, ¿qué opina?

Creo que no hay la más mínima razón para pensar que habrá una decadencia seria del poder del lobby pro israelí en Estados Unidos en los diez o quince próximos años o para creer que habrá una disminución del compromiso con Israel entre los jóvenes o las próximas generaciones de judíos estadounidenses. Lo que creo es que hay jóvenes y menos jóvenes judíos estadounidenses que, en conjunto, harán que el lobby pro israelí mantenga su influencia en la política exterior estadounidense durante muchos años.

Por otra parte, tampoco veo, actualmente o en un futuro próximo, ninguna posibilidad de que aparezca un «contra lobby» compuesto por miembros de la comunidad árabe islámica de Estados Unidos. Sin embargo, es muy posible que en los próximos veinte o veinticinco años los árabes estadounidenses, cuando estén más integrados en el sistema político de EEUU, se encuentren en una posición mejor para contrarrestar la influencia del lobby pro israelí. Pero todavía tienen que recorrer un largo camino.

Original en francés: http://hebdo.ahram.org.eg/arab/ahram/2008/8/20/invi0.htm

El profesor Hicham Mourad es licenciado en Ciencias Políticas por la Universidad de El Cairo, tiene un master en Ciencias Políticas de la Universidad de París II y un doctorado en Relaciones Internacionales y Política Exterior de la Universidad de París I. Es autor de La Movilización de los Recursos Económicos Externos: El Caso de la Política Exterior de Egipto (en árabe, 1994) y varios estudios y artículos en asuntos internacionales, árabes y africanos. El profesor Mourad imparte política exterior y sistemas políticos africanos y conflictos en la Facultad de Ciencias Políticas y Económicas de la Universidad de El Cairo. También es profesor del Instituto de Estudios Diplomáticos del Ministerio Egipcio de Asuntos Exteriores. Además es el editor jefe de Al Ahram Hebdo, un periódico semanal, en francés, publicado por la Fundación Al Ahram de El Cairo, Egipto.

Caty R. pertenece a los colectivos de Rebelión, Cubadebate y Tlaxcala. Esta traducción se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y la fuente.

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