Recomiendo:
0

Entrevista al historiado israelí Ilan Pappe, quien apoyó un boicot académico a las universidades israelíes

No soy un traidor

Fuentes: Ynetnews.com

Traducido por Carlos Sanchis y revisado por Caty R.

El verano pasado, la familia Pappe embaló sus pertenencias, alquiló su espaciosa casa de Israel y se mudó a Gran Bretaña. Desde que su apoyo a un boicot académico a las universidades de Israel se hizo público, el historiador Ilan Pappe, de 54 años, se ha sentido como el enemigo público número uno. Pappe dice que ha recibido amenazas de muerte por teléfono casi a diario.

¿No se le ocurrió que haciendo una llamada a un boicot académico a Israel podría incitar al público contra usted?

«Apoyé el boicot porque creo que sin presión Israel no pondrá fin a la ocupación. Incluso antes de esa época ya saqué la conclusión de que el proceso de paz permite a Israel encallarse durante tiempo. Cuando en 2003 varias organizaciones internacionales se me acercaron y me preguntaron si yo apoyaría el boicot contesté positivamente.

Creo que las cosas sólo cambiarán si Israel recibe un mensaje rotundo de que mientras continúe la ocupación no será un miembro legítimo de la comunidad internacional y que hasta entonces sus académicos, doctores y autores no serán bien recibidos. Un boicot similar al que se impuso a Sudáfrica. Tardó 21 años, pero con el tiempo condujo al fin del Apartheid».

¿Apela usted también a un boicot económico a Israel?

«Actualmente estoy escribiendo un libro que compara la situación de Israel con la de Sudáfrica y me estoy convenciendo de que, también allí, el boicot económico fue menos eficaz que el cultural. Como hijo de judíos alemanes, sé lo importante que es para nuestras élites formar parte de Europa».

¿Apoyó incondicionalmente el boicot?

«No, usted no puede recomendar un boicot de su sociedad incondicionalmente, sobre todo cuando afecta a su centro de trabajo, la Universidad de Haifa… La última cosa que disfruto es que una persona ponga un espejo frente a mi sociedad y diga «mire qué fea es». A algunas personas les gusta desafiar y provocar a sus vecinos. A mi no; no escribo para molestar y realmente no los odio, además amo a muchas personas en Israel. No he cometido una traición.

Pero soy historiador y ésta es la verdad según la veo: La historia de una víctima y un verdugo. Y la víctima son los palestinos. Sin idealizar a los palestinos, las víctimas no son necesariamente buenas personas, pero en cualquier caso son víctimas».

Pappe afirma que su promoción en la Universidad de Haifa fue bloqueada debido a su activismo político. «La Haifa provincial no tenía la voluntad de concederme el rango de profesor. Salí para Inglaterra como doctor y en dos días ascendí dos grados y me convertí en profesor de la Universidad de Exeter», declara.

Sin embargo, el presidente de la Universidad de Haifa, Aharon Ben-Zeev, afirma que la universidad aplicó sólo las consideraciones pertinentes en el asunto de la promoción de Pappe. «Aplicamos el criterio ordinario según la constitución de la Universidad: No sólo la cantidad y calidad de publicaciones, sino otras consideraciones que pertenecen a la contribución a la universidad, enseñanza etcétera», explicó.

Afirmaciones de limpieza étnica

En un artículo publicado esta semana en la revista israelí Mitaam, Revisión de la Literatura y el Pensamiento Radical, titulado «Sobre la destrucción de las ciudades palestinas, primavera de 1948», Pappe mantiene que la afirmación de que los residentes árabes huyeron o dejaron sus casas voluntariamente durante la guerra es falsa y que se llevó a cabo una política de «limpieza» del área árabe como parte de un plan para establecer un estado exclusivamente judío.

Pappe hizo afirmaciones similares en su libro The Ethnic Cleansing of Palestine (La limpieza étnica de Palestina) que se publicó en Inglaterra en 2006, y en el que también presentaba testimonios de matanzas de palestinos por soldados judíos.

Estas afirmaciones han sido impugnadas por muchos historiadores en Israel y en el extranjero. El Dr. Mordechai Bar-On, investigador asociado del instituto Yad Ben-Zvi y ex parlamentario de la Knesset, califica a Pappe de «propagandista, no historiador». Bar-On dijo que el término «limpieza étnica» es perverso, «porque nunca se había usado antes de las guerras de la antigua Yugoslavia. De hecho hubo lugares donde los árabes fueron expulsados… pero decir que había un plan malévolo desde el principio del sionismo para un traslado forzoso, simplemente es erróneo y perverso».

Sin embargo, Pappe insiste en que permitir a los refugiados palestinos que vuelvan a Israel es lo único que puede garantizar la paz en la región.

¿Usted estaría dispuesto a abandonar su casa cuando los palestinos regresaran a sus aldeas, cerca de su domicilio en Tivon?

«Después de años de trabajo con refugiados de todo el mundo y de asistir a conferencias sobre el derecho de retorno, creo que no existe ese concepto en el lado palestino. Ellos quieren volver entendiendo que vivirán junto a los judíos. No quieren expulsar a nadie. Lo que me convirtió en un gran amante de los palestinos es la voluntad de muchos de ellos de compartir su tierra con nosotros. Incluso personas de Hamás.

La razón por la que la mayoría de mis amigos de los Territorios votaron por Hamás no fue porque no quisieran compartir la tierra con los israelíes, sino porque pensaron que Hamás sería más eficaz en la lucha contra la ocupación».

¿Utilizando el terror?

«Ellos no consideran que esto sea terror. Fatah y Hamás utilizan las herramientas de los débiles porque no tienen aviones o tanques. Son tan violentos como los israelíes, ni más ni menos, con una única diferencia: La diferencia entre la violencia del ocupante y la violencia de los que luchan contra la ocupación».

Hace un mes se publicó en el Teheran Times un artículo escrito por usted que se titula «Genocidio en Gaza, limpieza étnica en Cisjordania» ¿Está usted proporcionando al enemigo armas contra nosotros?

«Al contrario, yo deseo hablar al pueblo de Irán. Un periódico jordano escribió en su editorial hace un año que, absurdamente, soy el mejor embajador de Israel en el mundo árabe porque decía: si existen israelíes como éste, quizá haya esperanza para la paz con el Estado judío».

¿Le gustaría que sus hijos sirvieran en el ejército?

«Es su decisión, pero preferiría que no lo hicieran. Mientras Israel tenga un ejército de ocupación, un ejército cruel, no me gustaría que mis hijos formasen parte de él… no creo que haya una persona decente en el mundo que apoye lo que representa Israel. Y me duele decir esto. Amo de verdad a mi país, me gustaría mucho vivir en él, pero también detesto mucho a mi Estado. Todo lo que se refiere a su política contra los palestinos me irrita».

Pappe rechaza que sea más sensible al sufrimiento de los palestinos que al de los israelíes. «Me conmociona ver a un niño que perdió una pierna en Sderot y ver a un niño muerto en Gaza. Pero mientras Israel mantenga su posición de que el problema palestino se puede resolver por medio de la fuerza, el lado palestino responderá con la fuerza».

«Cuando comprendamos que la única manera es renunciar a algunas ideas ‘santas’ y una vez que los palestinos abandonen la idea del nacionalismo y comprendan que lo que hace falta es un Estado, ni judío ni palestino, sino un Estado de todos los ciudadanos, como en EEUU, alcanzaremos la paz».

Original en inglés: http://www.ynetnews.com/articles/0,7340,L-3516193,00.html

Ayelet Negev es un periodista israelí que publica en el diario Yediot Aharonot y en Ynet.

Carlos Sanchis y Caty R. pertenecen a los colectivos de Rebelión, Cubadebate y Tlaxcala. Esta traducción se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar al autor, al traductor y la fuente.