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India

41 autores devuelven premios, denuncian intolerancia

Fuentes: Agencias

Decenas de escritores indios devolvieron el máximo galardón literario del país para denunciar la intolerancia y el fanatismo luego de incidentes como el linchamiento de un hombre por supuestamente comer carne de res y el asesinato a tiros de un ateo crítico de la adoración de ídolos hindúes, cuyas muertes no han sido condenadas por […]

Decenas de escritores indios devolvieron el máximo galardón literario del país para denunciar la intolerancia y el fanatismo luego de incidentes como el linchamiento de un hombre por supuestamente comer carne de res y el asesinato a tiros de un ateo crítico de la adoración de ídolos hindúes, cuyas muertes no han sido condenadas por el gobierno.

Para el miércoles 41 novelistas, ensayistas, dramaturgos y poetas habían regresado los premios otorgados por la prestigiosa academia literaria de India en protesta por lo que califican como un creciente clima de intolerancia bajo el gobierno del primer ministro Narendra Modi.

Los escritores también están molestos porque la Academia Sahitya, o Academia Nacional de las Letras, no ha dicho gran cosa sobre el asesinato del famoso racionalista Malleshappa M. Kalburgi, un galardonado escritor de lengua canarés abatido a tiros en agosto por escribir sobre la superstición y la idolatría.

El gobierno ha desestimado las protestas de los escritores cuestionando sus motivos y acusándolos de tener trasfondos políticos.

«Si dicen que no pueden escribir, que dejen de escribir», dijo a reporteros el ministro de cultura Mahesh Sharma.

Los autores dicen que no pueden seguir mudos ante tantos incidentes de violencia comunal, ataques a intelectuales y una libertad de expresión cada vez menor.

«Se ha vuelto una cuestión del derecho de una persona a expresarse, a pensar, a escribir, a comer, a vestirse, a debatir», dijo Maya Krishna Rao, dramaturga y actriz, quien devolvió su premio a la academia esta semana.

Cuando Modi obtuvo una victoria aplastante en mayo de 2014, muchos expresaron sus temores de que el nacionalismo hindú de derecha lleve a la violencia y a la intolerancia religiosa. Modi, quien ha pasado años tratando de evadir acusaciones por no impedir disturbios en el estado de Gujarat, donde cerca de 1.000 musulmanes murieron, aseguró al país que era un primer ministro para todos y que trabajaría para todos.

Pero en el último año se ha incrementado la violencia entre grupos radicales hindús que tratan de impulsar un nacionalismo hindú regresivo sobre todos los demás, provocando temor entre las comunidades minoritarias de India. Los gobiernos estatales encabezados por el partido BJP han ido en contra de la matanza de vacas y hasta la carne de búfalo, una importante fuente de proteína para los musulmanes pobres y para los hindús de castas bajas, está en escasez. La prohibición para matar vacas ha llevado al levantamiento de grupos armados y se ha desatado la violencia entre las turbas. El mes pasado un musulmán fue linchado en el norte de India por rumores falsos de que su familia había comido carne de res en la cena.

El miércoles, en respuesta a las demandas de que el primer ministro se pronuncie sobre el linchamiento, Modi dijo que el asesinato multitudinario fue «triste e indeseable», pero agregó que su gobierno no podría ser acusado porque el gobierno local era el responsable del estado.

La semana pasada la renombrada escritora Nayantara Sahgal regresó su premio de la academia, lo que llevó a que otros escritores hicieran lo mismo. Sahgal, sobrina del ex primer ministro de India Jawaharlal Nehru, es conocida como una escritora con una independencia política férrea y por enfrentar a su prima, la ex primera ministra Indira Gandhi, cuando impuso un estado de emergencia en India a mediados de la década de 1970.

En referencia a la violencia reciente de grupos hindús, Sahgal dijo en una entrevista con el diario Indian Express que hubo «un intento por hacer estallar la idea de India y poner en su lugar una farsa del hinduismo, una especie de monocultura que no tiene nada que ver con el hinduismo».

Salman Rushdie, quien nació en Mumbai, dijo que ha recibido cerca de 10.000 mensajes de odio por su apoyo a los escritores. Rushdie dijo que el silencio del gobierno ha permitido un nuevo nivel de «violencia bruta» en India.

El BJP ha tratado de distanciarse de los grupos extremistas hindús, pero no ha hecho nada para frenarlos.

«El primer ministro sigue callado ante este reino de terror. Debemos asumir que no se atreverá a alienar a las personas que hacen el mal y apoyan su ideología», dijo Sahgal en una carta a la academia al devolver su premio.