SÍDNEY / KUALA LUMPUR – Décadas de recortes en la sanidad pública se han cobrado silenciosamente un enorme número de víctimas, ahora aún más pronunciado con la pandemia. Los programas de austeridad del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial han obligado a los países a recortar el gasto público, incluido el sanitario.