La doctrina económica liberal, o neoliberal, lejos de ser un mundo aparte, desligado e independiente del resto de las manifestaciones políticas, sociales y culturales del ciudadano moderno, constituye el fundamento más determinante de su identidad. El mismo concepto de persona es la clave ideológica, institucional, científica, religiosa, jurídica y económica que atraviesa la esencia del mundo moderno diferenciándolo de cualquier periodo anterior de la historia.