La guerra y la inestabilidad son una oportunidad de negocio. Pero, a diferencia de épocas anteriores, en las que el gobierno era el motor de la innovación en tecnología militar, ahora es el sector privado el que impulsa el cambio.
La guerra y la inestabilidad son una oportunidad de negocio. Pero, a diferencia de épocas anteriores, en las que el gobierno era el motor de la innovación en tecnología militar, ahora es el sector privado el que impulsa el cambio.
“Proclamo, desde mi más profunda convicción, que la recuperación de la educación cooperativa es el primer acto de la disputa por la hegemonía cultural de nuestro tiempo” J.Y.
La desigualdad tiene un efecto profundamente negativo sobre la salud y el bienestar, escriben Richard Wilkinson y Kate Pickett. No porque mate de forma repentina, sino porque va transformando poco a poco la forma en que las personas viven, se relacionan, afrontan los problemas y envejecen. En lugar de comportarse como una toxina que provoca un repentino aumento de la mortalidad tras un periodo de incubación fijo, la desigualdad se asemeja más a una niebla que se va infiltrando gradualmente en los cuerpos, las relaciones y las instituciones con el paso del tiempo.
El fútbol es una manifestación más de la sociedad y del mundo que construimos y nos toca vivir. Es un espectáculo/negocio que condensa a la perfección las dimensiones simbólico/culturales y las formas en que se organiza el capitalismo contemporáneo.
Vas a ser el más premiado de la morgue (Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota)
La hija de Berta Cáceres e integrante del COPINH reflexiona sobre la lucha del pueblo Lenca, la necesidad de plantar cara a un extractivismo que solo deja miseria, y la urgencia de refundar profundamente una Honduras de nuevo bajo un Gobierno cómplice de Estados Unidos.
La pregunta que importa no es si Volkswagen tiene problemas reales. Los tiene, y son profundos. La pregunta es si la solución que propone su dirección —destruir un 15% de su fuerza laboral global, es inevitable o es una elección
Si hace veinte años alguien hubiera dicho que el Banco Mundial publicaría un informe en el que se elogiara la política industrial, se expresara en voz alta la preocupación por la destrucción de puestos de trabajo a causa de la inteligencia artificial y se reconociera que el fuerte crecimiento no ha logrado un desarrollo equilibrado, esa afirmación habría sido recibida con incredulidad.