La persistencia de las marcas en mantener personajes y esloganes no es un capricho. Cada color, cada dibujo, cada señal que envuelve lo que queremos comer y beber están cuidadosamente diseñados
La persistencia de las marcas en mantener personajes y esloganes no es un capricho. Cada color, cada dibujo, cada señal que envuelve lo que queremos comer y beber están cuidadosamente diseñados
La pandemia ha abierto la posibilidad, yo diría que la necesidad, de reenfocar algunos de los postulados que la ortodoxia económica daba por incuestionables. Uno de ellos es el que concierne con las pretendidas ventajas de la “globalización”, término impreciso, un verdadero cajón de sastre, donde se ha instalado uno de los paradigmas sagrados del pensamiento conservador.
De Guindos ha concedido una entrevista en la que admite que lo que está ayudando a capear los efectos de la crisis del covid es lo contrario a lo que promueven liberales como él.
Para aquellos que forman parte de la fuerza laboral informal de Gran Bretaña el brexit no ha fallado, sino todo lo contrario
Branko Milanović es uno de los especialistas más destacados a nivel mundial en materia de inequidad económica, tema al que se dedicó a estudiar toda su vida. Como su nombre lo indica, en su último libro Capitalismo, nada más (Taurus, 2020), Milanović sostiene que este sistema se ha impuesto como absoluto ganador a nivel mundial. Allí analiza y contrapone los dos modelos de capitalismo, el meritocrático liberal (cuyo mayor exponente sería Estados Unidos), y el capitalismo político (representado fundamentalmente por China).
El austromarxismo fue una corriente relevante durante el primer tercio del siglo XX que se caracterizó por elaborar un pensamiento marxista propio y por desarrollar un proyecto político estratégico innovador, diferenciado tanto del bolchevismo como de la mayoría de la socialdemocracia europea.
Mientras Estados Unidos ha perdido más de 20 años en impulsar su desarrollo dentro del país al llevar adelante fracasadas guerras por el orbe, China se ha dedicado a impulsar su economía y las relaciones comerciales por todo el mundo.
“Inteligencia militar es una contradicción de términos” (Groucho Marx)
El contratista de defensa de Estados Unidos Erik Prince ya hizo negocio durante las guerras de Irak y Afganistán con su compañía Blackwater