Las elecciones nacionales del pasado 18 de octubre arrojaron una victoria histórica del Movimiento Al Socialismo (MAS), cuyo candidato presidencial, Luis Arce, obtuvo un 55% de los votos. A pesar del golpe de Estado, de la persecución de toda la dirección del MAS, de la imposibilidad de presentarse de Evo Morales, y de la represión criminal ejercida por el gobierno de facto de la autoproclamada presidenta Jeanine Áñez, el clamor de las urnas fue incontestable.