Gustavo Veiga | 

El torneo que acordaron el gobierno de Jair Bolsonaro y la Conmebol tiene futuro incierto. Crecen los rumores de boicot de la selección brasileña acompañada por los demás equipos. El militar presidente sigue acumulando repudios y al certamen más antiguo del mundo ya lo rebautizaron la Copa de la Muerte. Grupos de hinchas organizados anunciaron que marcharán a los estadios si se realiza.

Emir Sader | 

En este artículo el autor sostiene que, del mismo modo que Trump, Bolsonaro será derrotado, hecho que es la condición necesaria para el retorno de la democracia a Brasil.

Emir Sader | 

En este artículo el autor sostiene que con Lula tiene una nueva oportunidad histórica que no puede desaprovechar.

El ultraderechista Jair Bolsonaro tardó diez meses en aceptar la idea de comprar vacunas, y diez minutos para ofrecer Brasil como sede para la Copa América.

Eric Nepomuceno | 

Desde la retomada de la democracia en Brasil, en 1985 y luego de 21 años de dictadura militar, el Ejército no vivía períodos de tensión interna como los que enfrenta bajo la presidencia del ultraderechista Jair Bolsonaro.

Fernando de la Cuadra | 

En este artículo el autor reflexiona sobre la decisión del ‘(des)gobierno Bolsonaro’ de organizar como anfitrión la Copa América 2021, tras la renuncia de Argentina y Colombia.

En este texto la autora reflexiona sobre el momento en que se encuentra el pueblo brasileño: en el comienzo de una nueva etapa de movilizaciones, argumenta.

Emir Sader | 

Cuando todo parece que está perdido y que el pueblo brasileño ha sido derrotado…, resurge y muestra su confianza en el futuro.

Decenas de miles de personas salieron el sábado 29 de mayo a las calles en varias ciudades de Brasil para protestar contra el presidente Jair Bolsonaro, en especial por su gestión de la pandemia, que deja casi 460.000 muertos y amenaza con arreciar de nuevo. Se trata de las primeras manifestaciones multitudinarias desde el inicio de la crisis sanitaria, y se organizaron bajo el grito de «por la vida”. Convocadas por las centrales sindicales, partidos de izquierda y movimientos sociales, las protestas se desarrollaron de manera pacífica en más de 200 ciudades de todo el país, incluidas las capitales.

Daniel Espinosa | 

Lo de Jacarezinho es lo más parecido al régimen que muchos conservadores y ultraderechistas desean en silencio. En Brasil, esta forma de operar ya se ha convertido en rutina.