Fue en Estados Unidos, en Chicago, donde trabajadores y líderes anarcosindicalistas lanzaron la lucha por una jornada laboral de ocho horas.
Fue en Estados Unidos, en Chicago, donde trabajadores y líderes anarcosindicalistas lanzaron la lucha por una jornada laboral de ocho horas.
«Creo que se ignora la cantidad de lenguas y pueblos indígenas que habitan en México. También se ignora que, cuando se creó el Estado mexicano, a principios del siglo XIX, el 70 % de la población era hablante de lenguas indígenas», señala Yásnaya Gil.
«De entre el pueblo se distinguen en las escaramuzas armadas artesanos, empleados, albañiles, comerciantes humildes, hombres y algunas mujeres que van dejando sus vidas en los puntos de mayor resistencia: Andrés Montes, modesto ebanista, combate todo el día».
En todos los territorios anexionados por Estados Unidos desde la adquisición de la Luisiana, la esclavitud de los afrodescendientes era la columna vertebral de su economía.