El Parlamento vasco celebró el 18 de febrero una esquizofrénica sesión. La bancada neoliberal rivalizaba en denuncias de trazo grueso: la vulneración de derechos, la politización de la justicia, el choriceo de los dirigentes (PP), las detenciones arbitrarias, la represión contra la disidencia, el castigo a la libertad de expresión, las torturas con descargas eléctricas y bolsas de plástico, las violaciones sexuales de las detenidas. ¿Qué estaba ocurriendo?