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Contundente declaración final de la Cumbre de los Pueblos en Mar del Plata

Fuentes: Prensa Latina

Con la decisión de que el ALCA debe ser sepultado para siempre y un no rotundo al libre comercio, la militarización y la deuda, concluyó anoche la III Cumbre de los Pueblos. En la Declaración Final, consensuada luego de tres días de debates en unos 150 foros, los miles de delegados de los países del […]

Con la decisión de que el ALCA debe ser sepultado para siempre y un no rotundo al libre comercio, la militarización y la deuda, concluyó anoche la III Cumbre de los Pueblos.

En la Declaración Final, consensuada luego de tres días de debates en unos 150 foros, los miles de delegados de los países del continente se pronunciaron por luchar también para poner fin a la pobreza, el desempleo y la exclusión social.
«Como antes en Santiago de Chile y en Québec, nos hemos encontrado nuevamente frente a la Cumbre de las Américas que reúne a los presidentes de todo el continente, con la exclusión de Cuba, porque aunque los discursos oficiales siguen llenándose de palabras sobre la democracia y la lucha contra la pobreza, los pueblos seguimos sin ser tomados en cuenta a la hora de decidir sobre nuestros destinos», expresa el documento.

Añade que la reunión propició la profundización de la resistencia a las calamidades neoliberales orquestadas por el imperio del norte y de la decisión de seguir construyendo alternativas.

«Venimos demostrando que es posible cambiar el curso de la historia y nos comprometemos a seguir avanzando por ese camino», remarca.

Recuerda que en la III Cumbre de las Américas en Québec Estados Unidos forzó fijar el primero de enero del 2005 como fecha para la entrada en vigor del acuerdo para el Area de Libre Comercio para las Américas (ALCA) y culminar las negociaciones en el cuarto foro en Mar del Plata.

«Pero el primero de Enero del 2005 amanecimos sin ALCA y la cumbre oficial de Argentina ha llegado finalmente con las negociaciones del ALCA estancadas. ¡Hoy estamos también aquí para celebrarlo!», exclama la Declaración.

Al propio tiempo, resalta, la Casa Blanca insiste en imponer su hegemonía mediante acuerdos de libre comercio bilaterales o regionales, como el conseguido en Centroamérica y el que buscan con los países andinos.

Denuncia que esa estrategia para afirmar su política a favor de las corporaciones norteamericanas viene acompañada de una creciente militarización del continente y de bases militares.

«Ahora para rematar- acota- el genocida George W. Bush ha venido a la cumbre de Mar del Plata para intentar elevar su política de seguridad a compromiso continental con el pretexto del combate al terrorismo, cuando la mejor forma de acabar con él sería el revertir su política intervencionista y colonialista».

Califica de palabras vacías y propuestas demagógicas las formulaciones en los documentos finales de la IV Cumbre de las Américas referidas al combate a la pobreza y la generación de empleo, pues lo concreto es la perpetuación de un modelo que hizo más miserable e injusto al continente con la peor distribución de la riqueza en el mundo.

Remarca que para imponer esas políticas Washington y sus cómplices chantajean con la deuda externa, para impedir el desarrollo de los pueblos en violación de todos los derechos humanos.

«La declaración de los presidentes- acota- no ofrece ninguna salida concreta, como sería la anulación y no pago de la deuda ilegitima, la restitución de lo que se ha cobrado de más y el resarcimiento de las deudas históricas, sociales y ecológicas a los pueblos de nuestra América».

La III Cumbre de los Pueblos, expresa su Declaración Final, no sólo denuncia esta situación, sino que resiste esta política y viene construyendo alternativas populares a partir de la solidaridad y la unidad.

Por ello, adoptó 10 puntos en los cuales demanda que se suspendan inmediata y definitivamente las negociaciones del ALCA y reafirma el empeño de favorecer e impulsar procesos propios de integración regional, como la Alternativa Boliviariana de América Latina y el Caribe (ALBA).

También reclama la anulación de la deuda externa, que califica de ilegítima, injusta e impagable, y asume la lucha de los pueblos del subcontinente por la distribución equitativa de la riqueza, con trabajo digno y justicia social, para erradicar la pobreza, el desempleo y la exclusión social.

La soberanía alimentaria de los pueblos, la agricultura sostenible y una reforma agraria integral, así como un rechazo enérgico a la militarización del continente son otros de los puntos incluidos.

La Cumbre de los Pueblos condenó a Estados Unidos por su doble moral, patentizada cuando habla de luchar contra el terrorismo mientras protege al terrorista Luis Posada Carriles y mantiene en la cárcel a cinco patriotas cubanos para quienes exige inmediata libertad. En esta III Cumbre de los Pueblos de América, concluye el documento, asumimos el compromiso de redoblar la resistencia, fortalecer la unidad en la diversidad y convocar a una nueva y mas grande movilización continental para enterrar el ALCA para siempre y construir al mismo tiempo la alternativa de una América justa, libre y solidaria.

El documento, adoptado en un masivo acto en el estadio polideportivo, será leído y votado mañana en la marcha contra la presencia de Bush y la manifestación final.