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¿El Foro Social Mundial ya no es noticia?

Fuentes: IPS

A pesar del exitoso resultado de la séptima edición del Foro Social Mundial (FSM) realizado entre el 20 y el 25 de enero en Nairobi, continúa la tendencia de los últimos tres años que ha visto reducirse o incluso desaparecer en numerosos países la información sobre este encuentro multitudinario, en contraste con el destaque que […]

A pesar del exitoso resultado de la séptima edición del Foro Social Mundial (FSM) realizado entre el 20 y el 25 de enero en Nairobi, continúa la tendencia de los últimos tres años que ha visto reducirse o incluso desaparecer en numerosos países la información sobre este encuentro multitudinario, en contraste con el destaque que los medios de comunicación le reservaron en sus comienzos.

A partir de su nacimiento en el 2001 en Porto Alegre  y en los dos años siguientes muchos medios focalizaron su atención en comprender el fenómeno masivo del FSM, que movilizaba centenares de miles de personas y atraia la atención de otros millones a traves de internet o los medios de comunicación tradicionales y alternativos.

Para algunos la clave consistía en alzarse como alternativa al Foro Economico Mundial (FEM) que se realiza anualmente en la ciudad suiza de Davos, mientras otros buscaban las razones que impulsaban a personas y agrupaciones tan diferentes, desde las históricas Organizaciones No Gubernamentales a los nuevos movimientos que tuvieron un papel protagónico en Seatle y otras ciudades donde se reunian el Grupo de los 8, el Fondo Monetario Internacional o el Banco Mundial, a acudir a una pequeña ciudad brasilera para protestar y a la vez diseñar alternativas en múltiples áreas del desarrollo, los derechos humanos y la paz.

Cuando en 2003 Luis Inácio Lula da Silva, activista desde los inicios del FSM, gana las elecciones presidenciales en Brasil, numerosos medios se preguntaron si ello implicaba un salto de calidad en la proyeccion del Foro, puesto que entre sus más connotados asistentes no solo se contaban «alternativos» o «antagonistas» sino también personalidades que ocupaban posiciones de poder en importantes paises emergentes.

Cuando en el 2004 el Foro se muda a la ciudad india de Mumbai, la información sobre el FSM disminuye en Latinoamérica y parcialmente en Europa, pero aumenta en cantidad y calidad en Asia.

Para muchos medios que siguieron el Foro desde el inicio, el regreso a Porto Alegre en 2005 no registró elementos de novedad, mientras que la decisión de realizarlo en 2006 en forma policéntrica en Bamako, Caracas y Karachi, dispersó la atencion focalizada en un Foro, como habia acontecido en los primeros años.

La expectativa de que este año el FSM se realizara por primera vez en Africa, no modificó esta tendencia «a la baja»  pese a que se agruparon en la capital de Kenia más de 50.000 personas en lo que probablemente ha sido el más destacado evento organizado por la sociedad civil en este continente. Por el contrario, el FEM mantiene una amplia presencia en los medios de comunicación.

¿Cuál es la razón de esta negativa tendencia? Reducir la respuesta «a decisiones ideológicas» de grandes medios de comunicaciones que inciden en la definición de la agenda informativa internacional,  sólo puede explicar algunos casos. También es una respuesta parcial la que responsabiliza a las reales insuficiencias de atención a los periodistas presentes o a las limitaciones tecnológicas para las transmisiones desde Nairobi.

También puede haber influido la dispersión de los mensajes y las propuestas -algunas de ellas novedosas e interesantes- que surgieron en los debates, fruto de la característica organizativa de estos Foros. Todos estos factores seguramente tendrán a consideración el Consejo Internacional del FSM y sus agrupaciones miembro al analizar las razones del achicamiento del espacio informativo.

El diario independiente «Terraviva» que la agencia global de noticias IPS produce en los grandes encuentros de las Naciones Unidas y de la sociedad civil, hizo notar en una de sus ediciones diarias en Nairobi que, más allá del reclamo de sus participantes, la comunicación no ha sido una de las prioridades del Foro, no obstante la existencia de una comisión específica y de los fondos obtenidos para financiar emprendimientos en ese área.

El hecho que el Segundo Foro de Comunicación realizado paralelamente en Nairobi haya reiterado las mismas propuestas acordadas y no realizadas dos años antes en Porto Alegre -la creación de una red de los periodistas que cubrieron los Foros en sus diferentes ediciones – estimados en unos 6.000 profesionales, y de una red de los miles de medios comerciales, culturales y alternativos que presenciaron las diferentes ediciones, muestra los limites de la acción del FSM en este sector estratégico. La misma suerte han corrido otras propuestas sobre cursos y seminarios entre los actores de la sociedad civil y los medios de comunicación.

Para diferentes observadores, Nairobi cierra una fase en que el FSM logró demostrar a lo largo de sus seis ediciones centrales y una policéntrica, su multiplicidad y su capacidad de convocar multitudes y de organizarse en cualquiera de las regiones del Sur.

La decisión de celebrar su próxima edición central recién en el 2009, en lugar aún a precisar, dejando el 2008 para acciones de protesta en diferentes puntos del planeta, significa -de hecho- postergar la construcción de una imagen de Foro Mundial que procesa propuestas serias, realistas y alternativas frente a los grandes y peligrosos problemas que afectan a la humanidad, generando una fuerte expectativa para millones de personas que siguieron el Foro desde su inicio.

El silencio que puede caer sobre el FSM por tan largo período, a pesar de los Foros locales y regionales previstos para los próximos meses y años, puede agravar esta tendencia y, por consiguiente, provocar más desilusión y hasta olvido para muchos de los que apostaron al Foro y a su desafiante lema: «Otro mundo es posible».

* Mario Lubetkin es el Director General de la agencia informativa IPS.