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François Houtart sigue inspirando un cambio civilizatorio en el tercer aniversario de su fallecimiento

Fuentes: Rebelión

Segunda edición del libro «Construyendo puentes entre la teología y la emancipación de los pueblos. Introducción al pensamiento crítico de François Houtart».

El 6 de junio de 2017, la noticia del fallecimiento del sociólogo y sacerdote belga, François Houtart, a sus 92 años de edad, conmovió a la comunidad académica de las ciencias sociales, tanto por el carácter prolífico de su obra de pensamiento crítico, como por su compromiso social con los pequeños campesinos, las comunidades indígenas y todas las “víctimas” de un sistema económico depredador de los seres humanos y la naturaleza.

Nombrado profesor de la Universidad Católica de Lovaina en 1958, fundador del Centro Tricontinental CETRI, fue el autor de unos sesenta libros y de innumerables artículos. Desde la década de los 50, se compromete en la solidaridad internacional, particularmente junto a los pueblos cubano, tamil en Sri Lanka y vietnamita. Enseña en la universidad de Sri Lanka desde 1968 hasta 1972 y luego en Vietnam desde 1977 hasta 1980. A la edad de 92 años, seguía recorriendo el mundo para denunciar las masacres contra el pueblo tamil en Sri Lanka, la ocupación de Palestina y la guerra al Este del Congo, para conseguir la paz en Siria y en Colombia, acompañando al movimiento campesino de los Sin Tierra en Brasil o para entender la situación en Venezuela.

Protagonista del Concilio Vaticano II

Houtart fue protagonista de la traducción de la teología de la liberación en herramientas concretas para las comunidades marginalizadas, con un rol en la renovación doctrinal e institucional de la Iglesia en el Concilio Vaticano II. Efectivamente entre 1958 y 1962, coordina los equipos que redactaron 43 tomos sobre la Iglesia en América latina. El Cardenal brasileño Helder Cámara (inspirador de la Iglesia de los pobres y del Pacto de las Catacumbas, hoy en proceso de beatificación) le solicitará en aquel momento, la redacción de un resumen que sería distribuido a todos los obispos participantes en el Concilio Vaticano II y lo invitaría más tarde a participar activamente en este Concilio en calidad de experto miembro del Consejo Episcopal Latinoamericano CELAM.

Al respeto Houtart señaló que “por la colaboración de un sacerdote americano, Mons. Rigutti, que era Observador de la Santa Sede en la FAO, empecé un enorme estudio sobre la situación social y religiosa de América Latina. Este trabajo duró más de cuatro años y dio origen a más de cuarenta volúmenes en los que se mostraba cómo el problema religioso no era algo independiente, sino totalmente integrado en la realidad social. Y este estudio terminó justamente con el anuncio de la apertura del Concilio Vaticano ll. Durante este periodo tuve contactos muy estrechos con gente muy comprometida. Fui muy amigo de Camilo Torres durante diez años. Y así mi visión, que al principio estaba muy centrada en la Doctrina Social de la iglesia, fue pasando a otros planteamientos al ver que la doctrina tradicional no daba solución a los problemas reales. Al empezar el Concilio, los obispos latinoamericanos del CELAM y sobre todo su vicepresidente Don Hélder Cámara me pidieron que hiciera una síntesis del trabajo de investigación, para distribuirlo a todos los obispos del concilio a fin de hacerles conscientes de los problemas. Trabajé los cuatro años con Don Hélder Cámara en el Concilio, donde fui secretario de una subcomisión en la preparación de la Gaudium et Spes, la iglesia en el mundo moderno, que retomó en su introducción prácticamente el contenido de un libro pequeño- L’Eglise et le monde (1964) – que yo había publicado antes del Concilio sobre el mismo tema. Estos años del Concilio me ayudaron a tomar contacto con la experiencia de muchas iglesias locales y a trabajar con el grupo de obispos que con Don Hélder estaban intentando introducir en el Concilio perspectivas más progresistas desde un punto de vista social. He participado de manera bastante íntima en el trabajo del Concilio y pienso que las principales innovaciones giraron en torno a dos ejes. Primero, redefinir la iglesia como pueblo de Dios, con toda la fuerza de esta idea. Se intentaba ver realmente la vida de la iglesia en la vida del pueblo de Dios, comprender que la fuerza de la iglesia viene del pueblo de Dios y no de una verticalidad. Y el segundo eje de innovación consistía en la idea de que la iglesia no es un ente fuera del mundo, juzgando el mundo desde arriba, sino parte de é1, compartiendo los desafíos y las esperanzas de los hombres. Aquella época continuó con la preparación de la segunda Asamblea de la iglesia en América Latina (Medellín, agosto de 1968). Fui invitado como experto a Medellín, pero tuve el veto de la Santa Sede y no pude participar en la conferencia” (1).

Houtart desempeñará un papel muy activo en la redacción de la constitución pastoral Gaudium et Spes (Alegría y Esperanza) “sobre la Iglesia en el mundo de estos tiempos” que fue uno de los principales documentos emanados del concilio.

Al respeto el Arzobispo de Cracovia, Monseñor Karol Wojtyla, escribió a Houtart en diciembre de 1964 (Wojtyla conoce personalmente Houtart porqué pasaba sus vacaciones en Bélgica) que “la parte descriptiva que Usted ha preparado, me parece una muy buena concretización de «signa temporum» (los signos de los tiempos), sobre el mismo tono de las ultimas encíclicas papales como por ejemplo «Mater et Magistra». Encuentro la calidad de esta elaboración antes la concepción universal de los fenómenos del mundo contemporáneo, de los avenimientos, sin principios. Esa concepción, ya anunciada en la encíclica «Mater et Magistra», es testimonio de un punto de vista sobre la realidad temporal que pasa el esquema marxista en dos clases antagónicas. Si su punto de departida descriptiva se inspira a ciertos principios, son principios naturales de la solidaridad, significa los principios, según los cuales existe un bien común y una posibilidad de poner en común la supresión de las desigualdades existentes, y no solamente por su lucha”(2).

La fuerza de la fe cristiana para la liberación de los pueblos

En el espléndido libro El alma en la tierra. Memorias de François Houtart, publicado por el Instituto Cubano del Libro, Carlos Tablada resume en dos ideas-fuerza la trayectoria del sacerdote belga que se vivía como latinoamericano: lealtad a su fe y al ideal de justicia social. Con ellas vivió hasta el último momento.

A François la fe cristiana lo orientó en la búsqueda de las causas de la injusticia y del análisis de los mecanismos de apropiación de las riquezas del mundo por una minoría.

Houtart estuvo fuertemente ligado al movimiento de la Teología de la Liberación, siendo considerado uno de sus más radicales exponentes, incluso vinculándose a la Revolución Sandinista; por eso, fue parte de las controversias que, entre 1980 y 1990, provocaron la condena y sanción de la Santa Sede contra esa vertiente cristiana de pensamiento al servicio de los pueblos.

El antropólogo jesuita boliviano Xavier Albó subraya que “Durante el Concilio Vaticano II (1962-1965), Houtart participó activamente como experto. Sus ideas están por ejemplo en la Introducción de la Gaudium et Spes. Desarrolló un estilo muy abierto en el diálogo interreligioso en el ámbito mundial. Estuvo desde su fundación en la revista Concilium de la universidad de Nigmegen (Holanda), entonces católica. Es por todo ello que François Houtart fue uno de los primeros europeos de la teología de la liberación, antes y después que Gustavo Gutiérrez consagrara ese nombre” (3).

En febrero de 2016 vino a Colombia para los actos académicos y políticos con ocasión del 50 aniversario de la muerte del padre Camilo Torres. Al entregarme el libro El bien común de la humanidad, escribió esta dedicatoria que me honra: “A Cristiano, en muy cordial recuerdo de la reflexión y de la acción cristiana, con el Papa Francisco que abra tantos nuevos espacios”.

En la lectio magistralis que Houtart (acompañado por Lilia Solano) ha hecho en febrero de 2016 en la Universidad Pedagógica de Colombia sobre Camilo Torres– gracias a la invitación del profesor Alfonso Torres, destaca que “El sueño de Camilo de una unidad popular tiene bases en la realidad. Lo que falta es el desarrollo de una perspectiva común para la construcción de un nuevo paradigma, y para definir a nivel colombiano lo que es el Bien Común de la Humanidad contribuyendo así a su construcción global”.

Al final de esta conferencia se acerca a François un joven seminarista que se había escapado del Seminario Diocesano por escucharlo aquella tarde de lluvia, porque “en seminario no permiten leer los libros de Houtart”. A este joven seminarista de 20 años he pensado para elaborar el libro Introducción al pensamiento crítico de Houtart entre teología y emancipación de los pueblos…(4).

En aquella ocasión François explica que “la Iglesia católica como institución ha estado muy ausente de todo el proceso de paz hasta ahora en Colombia. Y esta es la oportunidad de retomar, reencontrar, un papel profético, en el que anuncie los valores fundamentales del reino de Dios: la justicia, la paz y el amor, de manera concreta y no abstracta. Tal vez con la inspiración del papa Francisco pueda cambiar y mejorar en un país como Colombia”.

Al respecto Houtart expresó su profunda esperanza en el Papa Francisco: “Pienso que hasta ahora ha hecho cosas impresionantes. Entre ellas esa encíclica Laudato Sí que debe ser estudiada a fondo. El Papa muestra a veces sorprendente voluntad de cambio de estructuras: en el campo de la organización eclesiástica y, lo que es extremadamente importante, en materia de las finanzas. Es un camino trascendente y muy peligroso porque despierta resistencias inmensas. También en materia de orientaciones que chocan con la tradición, como acogimiento a los homosexuales, sacramentos a los divorciados, la consulta a la Iglesia sobre la vida familiar, etc. El Papa quisiera imponer un comportamiento sencillo, ajeno a la suntuosidad y al boato, cercano a la gente corriente.

No podemos decir que el Papa Francisco adhiera a la Teología de la Liberación. Es un hombre abierto, que abre espacios y va lejos, siempre dentro de la doctrina social de la Iglesia, acercándose a una condena clara al capitalismo depredador” (5).

Contenido del nuevo libro

«La Teología de la Liberación no se interesa tanto en la existencia de Dios –si Dios existe o no. Se interesa en saber dónde está Dios, es decir, en la lucha de la liberación de los pueblos. (…) Actualmente este tipo de Teología es más necesaria que nunca, frente a la globalización del capital.» Con esa asertiva, François Houtart, sitúa de qué manera esa orientación libertadora del cristianismo fortalece el diálogo con las demandas de las poblaciones oprimidas en todo el globo y cómo la religión y la doctrina social pueden caminar articuladas.

Esta es la síntesis de la segunda edición de mi libro Construyendo puentes entre la teología y la emancipación de los pueblos. Introducción al pensamiento crítico de François Houtart. Edición: Centre Tricontinental CETRI y Observatorio SELVAS, Bogotá, 2020.

En el nuevo prólogo, Mons. Luis Infanti della Mora, Obispo de Aysen -Chile (promotor de la campaña “Declaramos ilegal la pobreza” junto a Riccardo Petrella, opositor al megaproyecto de Hidroaysén en defensa de la “hermana agua”) subraya que “con lo que planteas y presentas en este libro me parece que muy bien vale la pena publicar esta segunda edición y dar a conocer este valioso hermano sacerdote y sociólogo P. François Houtart. Sus planteamientos teológico-pastorales y sus alcances sociopolíticos y culturales, además de sus experiencias, intervenciones e influencias han sido relevantes para muchas personas, organizaciones y para la iglesia en general. Me parece importante relacionar el pensamiento del p. François Houtart con los encuentros mundiales de los movimientos populares con el Papa Francisco. Hemos planteado que los movimientos sociales son una voz de los pobres y en ella se ve reflejada la voz de Dios. Por lo tanto no es sólo un planteamiento político, social, humano, sino también un grito espiritual, un grito de Dios, un grito de la tierra, un grito de los hombres.

El problema nuestro es esencialmente el medio ambiente y la propiedad de agua, en una región de las que tienen más agua dulce del mundo como la Patagonia. La respuesta de la Iglesia es que los gozos, las esperanzas, los sueños, los sufrimientos, las ansiedades de los seres humanos, son también de la Iglesia. La fe fundamental del pueblo de Israel era que la tierra es de Dios. Y nosotros somos cuidadores, administradores de esta tierra. Criticamos el modo de operar de las empresas multinacionales que se creen dueños como si fueran dioses y privan de sus bienes naturales a poblaciones enteras. Como Iglesia deberíamos profundizar más esa frase profética del Papa Pablo VI en Puebla cuando dijo sobre toda propiedad privada grava una hipoteca social. Te felicito Cristiano, por esta noble y necesaria iniciativa que será de gran utilidad y alimento de espiritualidad latinoamericana para muchos”.

Esta publicación tiene el objetivo de presentar una introducción al pensamiento crítico de Houtart con relación a la teología y a la emancipación de los pueblos.

Agradezco a Aurelie Leroy y a Bernard Duterme del Centre Tricontinental CETRI para apoyar esta publicación.

En este libro se analizan algunos importantes aportes de Houtart en la perspectiva de “la iglesia de los pobres” impulsada por el Papa Francisco, temas enfocados en el primer capítulo.

En el segundo capítulo se recuperan algunas notas biográficas escritas por el mismo Houtart con relación a la Juventud Obrera Católica JOC. Yo sigo el proceso continental de la JOC en Latinoamérica desde su congreso en Asunción del 2001; en este libro se encuentra la reflexión de Marisol Guedez- acompañante de la JOC, sobre el dialogo de los movimientos populares latinoamericanos con los gobiernos del continente, después de un encuentro en septiembre de 2017.

El tercer capítulo concentra su atención en el movimiento Sin Tierra MST de Brasil, donde Houtart había participado en la asamblea para celebrar 30 años de lucha del MST, en febrero de 2014.

François Houtart afirmará claramente siempre elegir “preferentemente a los pobres” que se sitúa en el centro de lo que su amigo peruano p. Gustavo Gutiérrez llamó en 1970 la “teología de la liberación”: vivir la fe, y analizar la sociedad y transformarla partiendo del punto de vista de los pobres ayudándolos a transformarla. Por esta razón, en el cuarto capítulo Houtart dialoga con el teólogo p. Gustavo Gutiérrez sobre JUBILEO 2000 y la cancelación de la deuda externa.

François Houtart mantuvo una profunda amistad con Fidel Castro y con los presidentes progresistas llegados al poder en América Latina en los años 2000, en particular con Daniel Ortega (Nicaragua), Hugo Chávez (Venezuela) y Rafael Correa (Ecuador), este último había sido alojado en el Centro Tricontinental (CETRI) cuando estudiaba en la UCL. Si bien su visión estaba a veces sesgada por la amistad construida durante las antiguas luchas comunes, François Houtart llamó regularmente la atención de estos dirigentes e hizo un balance crítico de los regímenes de la izquierda latino americana, juzgando sus políticas “post-neoliberales, pero no post-capitalistas”, tema analizado en el quinto artículo de este libro.

El sexto capítulo está dedicado al nuevo paradigma de civilización que él calificó como la búsqueda del “bien común de la humanidad”.

Conclusión

Concluyendo, François Houtart nos deja un legado de cómo vivir la fe cristiana en un mundo dividido entre pocos multimillonarios y multitud de miserables, y de lo que significa ser discípulo de Jesús en este convulso inicio del siglo XXI.

Al mismo tiempo François expresa su sintonía con Francisco: no ha habido en la historia otro Papa que haya hecho tantas críticas y tan profundas al capitalismo como Papa Francisco.

Eso de convocar tres encuentros mundiales con movimientos sociales no lo hizo ningún otro Papa y ninguna Conferencia Episcopal. Creo que su defensa de los pobres y los refugiados, la consigna de las tres ‘T’ (trabajo, techo y tierra), refleja también la contribución de François Houtart a la Iglesia y a la sociedad moderna.

«Construyendo puentes entre la teología y la emancipación de los pueblos. Introducción al pensamiento crítico de François Houtart»

Cristiano Morsolin

2ª edición. Centre Tricontinental CETRI y Observatorio SELVAS, Bogotá, Junio 2020.

Acceso abierto: https://www.cetri.be/IMG/pdf/libro_houtart_morsolin__2020.pdf

NOTAS

  1. Rafael Diaz Salazar. Cambios religiosos y transformaciones Sociales en un mundo globalizado. Entrevista a F. Houtart, Revista Iglesia viva, Madrid: 1991.
  2. « La partie déscriptive, préparée par vous, me paraît une très bonne concrétisation des «signa temporum» sur le même ton que les dernières encycliques, p.ex. «Mater et Magistra». Je vois la qualité de cette élaboration avant tout dans la conception universelle des phénomènes du monde contemporain, des événements, sans «principialisme». Une telle conception, déjà énoncée en «Mater et Magistra», témoigne d’une vue sur la réalité temporelle qui dépasse le schéma marxiste /le partage en deux classes antagonistes ou camps/. Si votre partie déscriptive s’inspire à certains principes, ce sont des principes naturels de solidarité, c’est-à-dire, les principes, selon lesquels existe un bien commun et une possibilité d’y tendre en commun par la suppression inégalités existantes, et non pas seulement par la lutte ». http://cardijnresearch.blogspot.com.co/2017/06/marx-houtart-wojtyla-and-see-section-of.html
  3. Xavier Albó .Filemón Escobar y François Houtart. La Razón. La Paz: 18 de junio de 2017.
  4. Primera edición disponible on-line gracias al Centro TRICONTINENTAL CETRI: http://www.cetri.be/IMG/pdf/libro_houtart_morsolin__junio_2017.pdf
  5. http://www.puntofinal.cl/832/houtart832.php

Cristiano Morsolin, investigador y trabajador social italiano radicado en Latinoamérica. Desde 2001 trabaja en proyectos de cooperación internacional en Ecuador, Perú, Colombia, Bolivia y Brasil. Co-fundador del Observatorio sobre Latinoamérica SELVAS de. Actualmente colabora con la Universidad Externado de Colombia, el Centre Tricontinental CETRI (Bélgica), con las agencias SIR (Vaticano), ALAI (Quito), Religión Digital (Madrid), VITA (Milán). Fue recibido por Papa Francisco en audiencia en el Vaticano en octubre de 2017. Autor de varios libros, analiza la relación entre derechos humanos, movimientos sociales, políticas emancipadoras y geopolítica del Papa Francisco.

Blog del autor: https://diversidadenmovimiento.wordpress.com/