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Las elecciones parciales del 10 de julio y la política de paz en Japón

Fuentes: Rebelión

El 10 de julio, Japón realizó elecciones parciales a la Cámara de Consejeros (Cámara superior del Parlamento), se elegía a la mitad de sus representantes, 121 consejeros, y ganó el Partido Liberal Democrático (PLD), del actual primer ministro Shinzo Abe, que obtuvo 55 escaños. La coalición entre el PLD y el partido budista Komeito (1) […]

El 10 de julio, Japón realizó elecciones parciales a la Cámara de Consejeros (Cámara superior del Parlamento), se elegía a la mitad de sus representantes, 121 consejeros, y ganó el Partido Liberal Democrático (PLD), del actual primer ministro Shinzo Abe, que obtuvo 55 escaños. La coalición entre el PLD y el partido budista Komeito (1) no sólo llega a la mayoría absoluta en las dos Cámaras, sino que podría conseguir dos tercios de apoyo si pactan con los pequeños partidos de la Cámara de Consejeros. Punto importante, porque el gobierno tiene en sus planes modificar la Constitución.

Esta modificación supone un cambio estratégico en la política de Japón. Tras la derrota en la Segunda Guerra Mundial (SGM), se redactó una Constitución cuyo Artículo 9 rechaza cualquier tipo de guerra y manifiesta la renuncia del país a tener ejército. Cuando pocos años después de la SGM estalló la Guerra de Corea, Japón decidió crear, en 1954, un cuerpo militar denominado Fuerzas de Autodefensa. Fuera de Japón se le conoce como el «ejército japonés», pero en Japón siempre se les definido como Fuerzas de Autodefensa, estableciendo una distinción entre las tropas anteriores a la Segunda Guerra Mundial, que intervinieron en el extranjero, y las actuales (2).

El debate sobre si la creación de las Fuerzas de Autodefensa incumplía, o no, el Artículo 9 de la Constitución se ha mantenido desde 1954 hasta hoy. El tiempo permitió llegar a un consenso, considerando la creación de las Fuerzas de Autodefensa como el resultado de una «interpretación de la Constitución». Las Fuerzas de Autodefensa gozan hoy de una gran popularidad como fuerzas de rescate, ya que en los frecuentes terremotos y tifones que se producen en Japón siempre intervienen en tareas de auxilio a la población.

El Artículo 9 limita el papel de las Fuerzas de Autodefensa, pero en los últimos tiempos se están produciendo nuevas situaciones; de una parte, aumentan las presiones ejercidas sobre el gobierno japonés desde organismos internacionales para que se implique en políticas bélicas. Así, en la guerra de Irak se autorizó por primera vez una actuación exterior de las Fuerzas de Autodefensa para realizar actividades humanitarias sin participar en operaciones de combate, lo que provocó más controversias y debates (3).

Por otra parte, las empresas constructoras y de ingeniería que han obtenido beneficios de la industria nuclear (Mitsubishi, Hitachi, etc.) y los grandes bancos, ven en la fabricación de armamento una alternativa razonable ante la incertidumbre atómica, necesitan mantener algunos reactores funcionando en Japón para poder vender centrales en otros países, pero es imposible vender armas sin participar en guerras, y el Artículo 9 es el obstáculo a batir.

Como consecuencia de la devastación y el sufrimiento provocados por los bombardeos durante la Segunda Guerra Mundial, además de las dos bombas atómicas, la mayoría de la sociedad japonesa valora positivamente la Constitución, y en especial el Artículo 9, la denominan la «Constitución de la paz». Sin embargo, el hecho de que gran parte de su redactado fuese «impuesto» por los Estados Unidos después de la derrota, genera críticas; parte de la sociedad considera que los japoneses deberían redactar su propia constitución. En esta situación confusa, en que se mezclan sentimientos contradictorios de apoyo a la paz y limitaciones de soberanía se inscribe el tema de fondo de estas elecciones: la modificación de la Constitución.

Consciente de que la situación supone una fuerte apelación sentimental, el gobierno del PDL procuró ocultar este punto. La agenda de debate político se centró, como ha venido haciendo en los últimos años, principalmente en la situación económica.

La modificación de la Constitución debe realizarse mediante referéndum, tras una propuesta que obtenga el voto favorable de dos tercios de las dos Cámaras (la de Representantes y la de Consejeros). Tras las elecciones del 10 de julio, la coalición de PLD y Komeito, que ya tiene dos tercios de los escaños en la Cámara de Representantes, puede alcanzar una mayoría suficiente en la de Consejeros, la posibilidad de modificar la Constitución es factible.

Conscientes de este riesgo, los partidos de la oposición afrontaron estas elecciones denunciando una crisis profunda del sistema político. El Partido Democrático (PD) y el Partido Comunista de Japón (PCJ) formaron una coalición, cosa inédita en la historia política del país, ya que el sistema electoral determina que 73 de los 121 escaños de la Cámara sean elegidos por Circunscripción uninominal, es decir, que son adjudicados al candidato del partido ganador en el distrito electoral sin considerar los votos obtenidos por otros partidos; los restantes 48 miembros se eligen de manera proporcional. El PD y el PCJ presentaron un candidato común en cada distrito uninominal para evitar que fuesen elegidos candidatos del PLD o el Komeito.

Esta colaboración supone un hecho histórico. La cercanía de China y la historia del país hacen que en Japón se tenga, en general, una visión sesgada contra el Partido Comunista; la colaboración entre el PD y el PDJ fue considerada como un precedente que marca una nueva época, aunque el resultado no haya llevado a la victoria.

La clave de la victoria del PLD y el Komeito estuvo en la participación. En 2014, anteriores elecciones para la Cámara de Representantes, la participación fue de un 52% del censo, la más baja que se ha dado nunca en la historia de Japón. El PLD obtuvo dos tercios de los escaños sólo con el 47% de los votos emitidos, lo que representaba menos del 25% del censo electoral. El PLD y el Komeito son partidos de votantes fieles, con un electorado que siempre les vota sean cuales sean las políticas que apliquen; ello les da ventaja cuando la participación es baja. Por eso el Gobierno, dirigido por el primer ministro Shinzo Abe, aplicó medidas que favorecían el «silencio mediático», desanimando la participación por dos vías.

Primero, limitando los contenidos; la «Ley de Secretos de Estado», aprobada en 2013, permite pedir penas de hasta 10 años de prisión para periodistas que desvelen asuntos que el gobierno haya clasificado como «secreto», el Gobierno se asegura que las cuestiones conflictivas serán tratadas con precaución, y favorece la autocensura. En segundo lugar, trabajando la complicidad de los medios, Shinzo Abe realiza frecuentes encuentros, invitaciones a cenas o comidas, con directores de los principales medios de comunicación. De esta manera se asegura que el nivel de crítica hacia el Gobierno mantenga un perfil bajo, y de que cubran poco, o selectivamente, el debate electoral.

El resultado de todo ello ha sido que en un país inmerso en una catástrofe nuclear sin final previsible, con graves problemas de contaminación radioactiva y salud, el tema atómico ha desaparecido de la agenda de debate político. Y el control de la información ha mantenido mas bien frío el ambiente político ante las elecciones.

Esta elección, además, era la primera de importancia en la que participaban jóvenes de 18 y 19 años, hasta ahora sólo los mayores de 20 años tenían derecho a voto. Se cree que muchos de estos jóvenes han seguido la tendencia de voto al gobierno. Los jóvenes de 18 y 19 años son aquellos que acababan de terminar la educación escolar, y se cree que el peso de los valores predominantes en la enseñanza de Japón, respeto a sus predecesores y aceptación de las reglas sin sentido crítico, haya condicionado su voto.

La participación llegó al 54,70%, un porcentaje bajo aunque un poco superior al 52,61% de las elecciones de 2013. Se mantuvo la tendencia de baja participación que impera desde 2011, el año en que comenzó la catástrofe nuclear de Fukushima Daichi. El contraste de datos es notorio: en 2009, la elección a la Cámara de Representantes tuvo una participación del 69.28%; en las del 2012 bajó al 59.32%, y en las de 2014 bajó al 52,66%. En el caso de la Cámara de Consejeros la participación en 2010 fue del 57.92%, bajó al 52,61% en 2013, y ha llegado al 54,7% en estas elecciones.

Se cree que la apatía hacia la política tiene su origen en que ningún partido «importante» atiende las demandas reales de la población. En 2012, un sondeo realizado por el Comité de Energía Atómica mostró que el 98% de los japoneses querían que el uso de energía nuclear finalizase de manera inmediata o a corto plazo. Pero ningún partido, excepto el Partido Comunista de Japón, acepta debatir sobre esta cuestión. El resultado electoral es que el partido más importante no es de derechas ni de izquierdas, sino que es el «Partido» de los que no votan, de los que han dejado de tener opinión.

En estas elecciones han jugado un papel movimientos de jóvenes que han ido apareciendo durante los 5 años y medio que han transcurrido desde marzo de 2011. Por ejemplo, el SEALDs (Students Emergency Action for Liberal Democracy), estudiantes en acción de emergencia para la democracia liberal, que organiza manifestaciones y anima a los partidos favorables a no cambiar la Constitución, a que se reúnan. (4)

Un candidato surgido de estos movimientos, que se presentó a las elecciones del 10 de julio como candidato independiente por el distrito de Tokio, rompió con el modelo de candidatos que se presentan a las elecciones en Japón; Yohei Miyake, de 38 años, músico de tipo reggae, nacido en Bélgica, se presentó con una estética de pelo largo y barba que chocaba con la tradicional imagen atildada del político japonés. Durante las cuatro semanas de campaña electoral organizó en las calles de Tokio el «Festival de las Elecciones»: entre 3 y 5 veces cada día, ofrecía conciertos de música en directo complementando sus discursos; el «Festival» contó con la participación de su amigo Taro Yamamoto (5), un ex-actor que saltó a la política como consecuencia de la catástrofe de Fukushima Daichi, y que fue elegido miembro de la Cámara de Consejeros en 2013. Los conciertos políticos en la calle fueron un éxito, en una ciudad como Tokio, donde la frenética actividad urbana no deja tiempo para detenerse a escuchar, llegó a congregar 20.000 espectadores el último día de campaña. Algunos de los vídeos que cada día ponía en Internet llegaron a superar las 700.000 visualizaciones (6).

Con un discurso convincente, Yohei Miyake planteó la recuperación de la política por parte del pueblo, haciendo referencia a Podemos, y acabando sus discursos con una llamada a conseguir lo que Pablo Iglesias ha conseguido con sus compañeros en España (7).

Aunque Yohei Miyake no consiguió entrar en el Parlamento, tras 28 días de intensa campaña se ha manifestado muy orgulloso de haber comunicado con la gente de la calle, provocándola para actuar, y de haber obtenido 257.036 votos. Ha declarado que seguirá apoyando a Taro Yamamoto, y que con sus compañeros volverá a la política de una forma u otra (8).

Vencer la apatía es la clave para afrontar la catástrofe de Fukushima Daichi y defender la cultura de la paz en Japón, y candidatos y campañas como las de Yohei Miyake son necesarias para que la participación aumente.

Referencias.

(1) Sobre el partido Komeito (de inspiración budista) se puede obtener una aproximación en la Wikipedia. https://es.wikipedia.org/wiki/K%C5%8Dmeit%C5%8D

(2) Sobre las Fuerzas de Autodefensa, información oficial en castellano.
https://es.wikipedia.org/wiki/Fuerzas_de_Autodefensa_de_Jap%C3%B3n

(3) Datos básicos de la participación japonesa en https://es.wikipedia.org/wiki/Reconstrucci%C3%B3n_japonesa_de_Irak_y_grupo_de_apoyo

(4) Sobre SEALDs, información en inglés. https://en.wikipedia.org/wiki/SEALDs

(5) Taro Yamamoto en la Conferencia de Corresponsales Extranjeros de Japón, 57 minutos con traducción en inglés:https://www.youtube.com/watch?v=8gL_l6B3g0I

(6) Ver https://www.youtube.com/watch?v=4hnCHVuzVFI , 47 minutos en japonés.

(7) Video electoral de Yohei Miyake con subtítulos en inglés, aparecen todos los temas que no se trataron en la campaña del gobierno. Formato y propuestas son imaginativos. 2 minutos y 30 segundos. https://www.youtube.com/watch?v=LS25hzwZWnM

(8) Ver su página web http://miyake-yohei.com/

Barcelona, 16 de julio de 2016

Keiko N. es una ciudadana japonesa residente en Barcelona; Miguel M. es miembro de Tanquem Les Nuclears – 100% RENOVABLES y mantiene la página web http://sirenovablesnuclearno.org

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