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Según Data for Myanmar, el ejército birmano ha quemado más de 55.000 viviendas en 2 años

Fuentes: RFA
Traducido para Rebelión por Cristina Alonso

La región de Sagaing es la más afectada, con casi el 80% del total de viviendas incendiadas

Según el grupo de investigación independiente Data for Myanmar y desde el golpe militar que derrocó al gobierno democráticamente electo, los soldados de la junta birmana y de milicias afines han quemado 55.484 viviendas en todo el territorio nacional.

Un informe publicado el 10 de febrero muestra que la región de Sagaing es la más afectada, con 43.292 casas destruidas por el fuego entre el 1 de febrero de 2021 y el 31 de enero de este año.

Una residente de Sagaing, cuya casa en la aldea de Sar Htone, en el municipio de Salingyi, fue incendiada el mes pasado, explicó a RFA que ahora vivía en una choza hecha con planchas de zinc rescatadas de las cenizas.

«Estoy en apuros. Ni siquiera tengo qué comer», comentó la residente, que no quiso ser nombrada por razones de seguridad.

«Algunas personas viven en tiendas de campaña. Otras no han podido construirlas. Somos siete miembros en la familia, incluidos dos menores, así que hicimos un techo con una manta de franela, y los trozos quemados de zinc de los tejados nos sirvieron de paredes. Ahora todos nos enfrentamos a grandes penurias».

Habitantes del lugar dijeron que 128 viviendas en Sar Htone fueron destruidas por los soldados en enero, dejando en pie sólo unas 80 casas de la aldea.

Un habitante de Kyun Taing, en el municipio de Pauk, aldea que quedó completamente destruida, declaró a RFA que no podía regresar.

«Vivo en el bosque. Construí una tienda e impermeabilicé el tejado. Tenemos que vivir así», dijo el residente de Magway, que tampoco quiso dar su nombre.

«Ahora vivimos cerca de la frontera [estatal] Chin, cerca de las colinas Chin y de Pon Taung y Pon Nya, donde el clima sigue siendo frío. Hace frío por la noche, pero sigue el calor durante el día».

Informó que las provisiones locales de arroz, aceite de cocina y sal habían sido quemadas por las tropas, que destruyeron las 210 casas de Kyun Taing el 30 de enero.

El lunes se hicieron llamamientos a los portavoces de la junta militar en las regiones de Sagaing y de Magway pero no se obtuvo respuesta.

Crímenes contra la humanidad

Kyaw Win, director ejecutivo de la Red de Derechos Humanos de Birmania, con sede en Londres, calificó las acciones de la junta birmana como crímenes contra la humanidad.

«Quemar aldeas, detener y matar a personas ya no son crímenes de guerra. Los crímenes de guerra son crímenes cometidos contra el enemigo mientras se lucha en la batalla», afirmó.

Lejos de dominar a la población y poner fin a la lucha por la democracia, la junta no ha logrado hacerse con el control de muchos municipios de Myanmar, lo que la ha obligado a prorrogar seis meses más el estado de excepción.

La junta también ha declarado la ley marcial en 37 municipios de las cuatro regiones de Sagaing, Magway, Bago, Tanintharyi y de los estados Mon, Kayin, Kayah y Chin, pero no ha logrado arrebatar el control de muchos de ellos a las milicias prodemocráticas locales y a las Fuerzas Populares de Defensa locales del depuesto Gobierno de Unidad Nacional.

Desde el golpe de estado y hasta el 14 de diciembre de 2022, según cifras del Instituto de Estrategia y Políticas, alrededor de 2 millones de personas se han quedado sin hogar a causa de los combates y los incendios.

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para las Personas Refugiadas sitúa la cifra de personas desplazadas internas en 1,3 millones, con otras 51.000 personas refugiadas en países vecinos, según datos publicados el 7 de febrero.

Fuente original en inglés: https://www.rfa.org/english/news/myanmar/myanmar-arson-02132023050346.html