La publicación de la Estrategia de Seguridad Nacional 2025 (NSS 2025), seguida en enero de 2026 por la Estrategia de Defensa Nacional (NDS 2026), constituye una evolución importante en la formulación oficial de la política exterior de los Estados Unidos.
Si la doctrina Monroe ha servido durante mucho tiempo como referencia implícita para la dominación estadounidense sobre América, la administración Trump propone ahora una versión explícita, reivindicada y militarizada. Lo que antes era una práctica hegemónica, a menudo oculta tras el lenguaje del multilateralismo, la democracia o la «seguridad colectiva», ahora es asumido por Estados Unidos como un derecho exclusivo de control estratégico de todo el hemisferio occidental.


