Durante años, la expansión del yuan fuera de China se ha desarrollado dentro de un proceso lento y con muchas limitaciones. Sin embargo, desde 2023 y especialmente entre 2025 y 2026, ese panorama ha cambiado de forma notable. Lo que antes parecía una estrategia lenta y con mucha cautela se ha convertido en un avance del yuan decidido, coordinado y mucho más dinámico de lo que han podido anticipar muchos analistas en Europa y Estados Unidos.