El capitalismo es en la práctica el único sistema global, pero a escala de los Estados no hay dos capitalismos iguales, y por las cifras de distribución de la riqueza, la medición más representativa del bienestar económico de la población de cada Estado y de sus perspectivas de futuro, China y Rusia, los grandes territorios que vieron frustrado su intento de aplicar sistemas económicos alternativos, representan hoy los dos extremos de éxito y fracaso entre los diversos modelos capitalistas del mundo.