Todos los economistas pertenecientes a la corriente dominante muestran un comportamiento gregario, difícil de erradicar.
Todos los economistas pertenecientes a la corriente dominante muestran un comportamiento gregario, difícil de erradicar.
La profundización de la crisis económica argentina -al momento de escribir esta nota llevamos más de un mes de corrida cambiaria, y suba desatada de los precios- ha dado pie a una cantidad de explicaciones, salidas del campo «nacional y popular», de tipo voluntarista y/o conspirativa. Casi invariablemente, sus dirigentes y voceros culpan por la crisis a los «formadores de precios»; a los «especuladores»; a los «golpistas dirigidos por la embajada de EEUU»; e incluso «a la traición» del ex ministro Guzmán. Este discurso prevalece en la izquierda nacional, en los espacios de raíz estalinista (PC y militancia ex PC; PCR; castristas y afines) y hasta permea diagnósticos y políticas de partidos que se reclaman del trotskismo.
El asunto podría parecer apasionante: el primer ministro británico, Boris Johnson, presentó su dimisión a principios de julio, después de que su gobierno estuviera a punto de derrumbarse. Al parecer, Johnson se vio finalmente obligado a renunciar debido, entre otras cosas, el escándalo del «partygate», en referencia a sus frecuentes incumplimientos de las restricciones sanitarias decididas por su propio gobierno.
Estados Unidos presionó para que Indonesia no invitara a Rusia a participar en el próximo encuentro del G-20, pero fracasó, porque el G20 no es un club exclusivo de Occidente ni una plataforma en manos de EE. UU como el G-7.
Las victorias para los empleados en Amazon y Starbucks muestran a un movimiento de los trabajadores en ascenso tras años de declive
Europa arde por todos los costados este verano, pero Bruselas solo tiene ojos para el invierno. La UE, que depende del gas para mantener a flote una industria que sufre y para calentar hogares e infraestructuras básicas, teme al frío. Los números son los que son: En 2021 Europa consumió 604 millardos de metros cúbicos (bcm) de gas (un 15% del consumo mundial) y produjo 223 bcm (un 5%). La dependencia es descomunal.
“Las ovejas pasan su vida temiendo al lobo, pero acaban siendo devoradas por el pastor”
Ayer (28 de julio) la Fed aumentó la tasa de interés de los préstamos interbancarios en 75 puntos básicos, lo que llevará a que las tasas de los préstamos minoristas aumenten en todos los ámbitos. Pero no detendrá la inflación. Los precios de los alimentos, el combustible y los bienes de consumo continuarán aumentando drásticamente en los próximos meses.