La estupidez es una enfermedad extraordinaria, no es el enfermo el que sufre por ella, sino los demás. (Voltaire)
La estupidez es una enfermedad extraordinaria, no es el enfermo el que sufre por ella, sino los demás. (Voltaire)
La invasión rusa de Ucrania sigue triturando con más muertos y desplazados y con más destrucción de ciudades, granjas y hogares ucranianos. Pero en las principales economías se está gestando otra guerra: la guerra contra la inflación.
No sería posible hablar de la sociedad moderna sin tener presente el papel del capitalismo, dado que es la clave del proceso de amejoramiento y artífice del sistema organizativo que abarca la existencia de cualquier sociedad que se tenga por avanzada.
Si sigue el conflicto bélico, las cosechas para el año que viene se van a ver comprometidas, y con ello el acceso a los alimentos de millones de seres humanos.
Las más de 4 200 extorsiones, llamadas eufemísticamente “sanciones” impuestas por Estados Unidos y otras naciones occidentales contra Rusia, apuntan a debilitar la hegemonía del dólar en el sistema financiero internacional.
Destacadas personalidades y organizaciones políticas y sociales publican un llamamiento contra el rearme del Bundeswehr
“No soy un cliente, ni un consumidor, ni un usuario del servicio. No soy un vago, un mendigo ni un ladrón. No soy un número de la seguridad social o un expediente”.
“No explotarán nuestra vida desde el nacimiento hasta el fin; los corazones mueren de hambre igual que los cuerpos. Dadnos pan, pero dadnos también rosas. Mientras marchamos y marchamos, incontables mujeres muertas gritan, a través de nuestro canto, su antiguo clamor por el pan. Poco arte, amor y belleza conocieron sus espíritus sacrificados. ¡Sí, estamos luchando por el pan, pero también luchamos por las rosas!” (Bread and Roses, himno de la huelga de Massachussets protagonizada por mujeres)