Janaina Strozake, del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin tierra de Brasil.

La pandemia está dibujando un nuevo escenario de auge del poder corporativo, pero también de las resistencias que se tejen para blindarlo. La crisis aumentada por la COVID-19 ha puesto en evidencia que es más necesario que nunca construir nuevas realidades sociales y económicas desde lo local y, para ello, la defensa de la soberanía alimentaria se torna imprescindible.

Entrevista a Verónica Gago y Luci Cavallero

Beatriz Ortíz Martínez | 

La reunión de primavera (del norte) del FMI y el Banco Mundial aportó nuevas proyecciones sobre la evolución de la economía mundial. Dice el organismo que el rebote será mayor al previsto hasta hace muy poco, pero con tendencia a reducir el ritmo de recuperación para el próximo año. Dice el informe de la reunión de los organismos:

Cultura y capitalismo tardío

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Un par de discursos de la Secretaria del Tesoro de Estados Unidos, Yanet Yellen, han bastado para tirar por la borda las proclamas anarcoliberales de los últimos cuarenta años.

Convocatoria. Vacunas para todas y todos

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El 14 de abril la Organización Mundial del Comercio (OMC) se reunirá en Ginebra para debatir el tema de la eliminación o suspensión de las patentes, las cuales hoy son controladas por las grandes transnacionales farmacéuticas lo que viene restringiendo el acceso a miles de millones de personas a las vacunas contra el Covid-19, especialmente en los países más pobres.

Mientras que en la primera generación de PAE (Planes de Ajuste Estructural) el Banco Mundial mantenía una indiferencia absoluta ante los roles de las mujeres en las economías a las que sometía, así como ante las devastadoras consecuencias de sus políticas sobre las condiciones de (sobre)vivencia misma de las mujeres, en los años noventa, esta institución se esforzó por aparecer como un verdadero instrumento de su emancipación.

La realidad ha mostrado que la mano invisible del mercado necesita la mano visible del Estado cuando conviene