El inhumano sistema de globalización neoliberal que se le ha impuesto a la mayoría de los países del mundo ha llevado en tiempos de pandemia a dividir aún más al planeta en dos: los ricos y los pobres.
El inhumano sistema de globalización neoliberal que se le ha impuesto a la mayoría de los países del mundo ha llevado en tiempos de pandemia a dividir aún más al planeta en dos: los ricos y los pobres.
Actualmente hay 380.000 personas en Cataluña que viven con unos ingresos inferiores a 350 euros. Viven en la pobreza severa.
Las recesiones causan estragos y los daños suelen ser duraderos. Las empresas cierran, el gasto de inversión se reduce y la gente sin trabajo puede perder sus aptitudes y la motivación a medida que los meses se alargan.
La historia no se repite, pero rima (Mark Twain)
IPS [Foto: El Banco Mundial, una organización que tiene como objetivo acabar con la pobreza, alberga el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi), donde las empresas están demandando a Argentina y Bolivia por las pensiones.
La pandemia está dibujando un nuevo escenario de auge del poder corporativo, pero también de las resistencias que se tejen para blindarlo. La crisis aumentada por la COVID-19 ha puesto en evidencia que es más necesario que nunca construir nuevas realidades sociales y económicas desde lo local y, para ello, la defensa de la soberanía alimentaria se torna imprescindible.
La reunión de primavera (del norte) del FMI y el Banco Mundial aportó nuevas proyecciones sobre la evolución de la economía mundial. Dice el organismo que el rebote será mayor al previsto hasta hace muy poco, pero con tendencia a reducir el ritmo de recuperación para el próximo año. Dice el informe de la reunión de los organismos: