Brasil entra en 2021 con la expectativa, pese a todo el criminal retraso llevado a cabo por el gobierno del ultraderechista Jair Bolsonaro, de vacunarse para mitigar los daños causados por la peor pandemia jamás vivida en el país. Aunque el número oficial de muertos ronde los 197 mil, se estima que en realidad supera los 230 mil.